Amy Winehouse, diseñadora de modas

Amy Winehouse, diseñadora de modas

25 de Julio del 2011

La fallecida cantante británica fue famosa por su voz y sus excesos con las drogas y el alcohol. Pero lo que muchos desconocen es que su individualidad para vestir le permitió hacerse colaboradora de la marca exclusiva Fred Perry.

Winehouse siempre se destacó por su original estilo. Su peinado en forma de panal de abejas, la ropa usual de los años cincuenta, y los ojos con grandes pinceladas de delineador negro eran parte del atuendo habitual de la cantante. Una de sus marcas favoritas era Fred Perry, la cual se ha caracterizado por ser icono de niños y niñas bien. Sus camisetas de polo son un elemento clásico, perfecto para acompañar unos jeans rectos o unos chinos color caqui.

Richard Martin, director de marketing de Fred Perry, contactó a Winehouse para que colaborara en los diseños de una nueva línea inspirada en los años cincuenta. La escogieron porque sabían que llevaba varios años usando la marca. Además, la encontraban auténtica y lejana al estilo pre fabricado de la mayoría de cantantes pop. Winehouse era única.

Las piezas diseñadas tienen el espíritu de Winehouse: son sexis, audaces y con mucha actitud, pero siempre manteniendo el estilo clásico de la marca. El vestido enterizo tipo jumper, el polo twintipped, la chaqueta Harrington, todos tiene la influencia del estilo de Winehouse, sin abandonar su diseño icónico. Los colores característicos fueron el blanco, negro y rosado.

En marzo de este año se lanzó la segunda colaboración de Winehouse con Fred Perry. La colección contaba con 32 piezas y esta vez se incluyeron accesorios como zapatos, carteras, cinturones y pañuelos que definían con más fuerza el amor de la cantante por la moda de los cincuenta. En este caso la paleta de tonos era más veraniega y con estilo surfista: colores primarios, grandes flores tropicales y estampados con anclas para adornar las telas.

Winehouse declaró que se sorprendió cuando la invitaron a crear una línea que llevara su nombre. Dijo que adoraba la marca y que jamás pensó ser una inspiración en términos de moda. Ella misma describía sus atuendos como la típica mezcla que habría logrado un hombre judío de mediana edad.