¿Le gustaría tener uniforme para ir a trabajar?

¿Le gustaría tener uniforme para ir a trabajar?

17 de octubre del 2013

Bancos, hoteles y aerolíneas, entre otros, optan por códigos de vestuario para sus empleados. Estas normas buscan proyectar una imagen acorde a los valores de la marca y generar un ambiente de homogeneidad e igualdad entre los empleados.

Reglas sobre el maquillaje, cómo combinar los colores o incluso establecer qué tipo de accesorios usar hacen parte de estas normativas.

Las reglas de vestuario han sido implementadas por grandes compañías a lo largo del tiempo. En 1955 Walt Disney prohibió el vello facial entre los empleados de la compañía estadounidense y no fue sino hasta el año 2000 que se permitió llevar bigote. Sólo hasta el 2012 se permitieron barbas siempre y cuando estén cortadas a ras.

Walt Disney, Kienyke

Disney fue una de las primera compañías en establecer un código de vestuario.

Otro caso es el de la empresa Abercrombie & Fitch que fue demandada por discriminación por no permitir pañuelos en la cabeza por motivos religiosos, además la guía de estilo reglamenta la forma de usar la camisa y un instructivo sobre cómo debe doblarse el puño.

Por otra parte, los bancos UBS de Suiza prohíben el uso de esmaltes oscuros y el diseño de uñas y establece cómo debe ser el maquillaje: “Suave, compuesto por base, rímel y un labial discreto realzará su personalidad”

Abercrombie and Fitch, Banca Suiza, Kienyke

¿Y qué pasa en Colombia?

En nuestro país el debate lo abrió el “Código del buen vestir” del Fondo Nacional de Garantías que muestra como “uso inadecuado” las sandalias y zapatos planos, e incluso recomienda qué tipo de anillos y collares usar: “Si tiene manos cortas o dedos más bien abultados se deben evitar los anillos demasiado grandes.”

Bancolombia tiene una guía de “Presentación personal y vestuario del grupo financiero”, donde se recomienda a los empleados: “Usar traje formal, de acuerdo con el clima y condiciones propias de cada ciudad. Así por ejemplo, en las ciudades de Bogotá y Medellín los caballeros usarán traje con corbata, mientras que en Cali, Barranquilla o Bucaramanga, entre otras, se usará la ropa formal adecuada al clima y costumbres de la plaza.”

En otra de sus normas se establece la forma de ir a trabajar el viernes: se permitirá en las sedes de la dirección general y regionales traje casual, sin corbata los caballeros. Por ejemplo, es traje casual apropiado el que incluye el uso de camisa de cuello con manga larga o corta (según el clima), de colores claros, lucida dentro del pantalón.

Así mismo se establece: evitar las combinaciones de tres o más colores al mismo tiempo, cuadros y rayas no combinan, tampoco estampados muy similares en dos prendas e invita a no utilizar demasiado de un mismo color en un solo traje.

Para Ana Buendía estos códigos siempre limitan: las normas o leyes siempre implican fronteras de comportamiento. Sin embargo una persona siempre encuentra la forma de expresar su individualidad a través de elementos como el peinado, el perfume, el maquillaje o incluso los zapatos en los casos en que sea permitido.

Para Ana, en otras profesiones más creativas los profesionales gozan de más libertad al no ser juzgados por look excesivamente casuales: “Pienso que si un diseñador se viste de saco y corbata pierde un poco de credibilidad, con esto quiero decir que cada oficio conlleva un estilo y una imagen que proyectar, por ejemplo si el oficio de un empleado es dar ideas y ser muy creativo, y se viste muy clásico, probablemente proyectará todo lo contrario a su trabajo”.

Uniforme Avianca, Kienyke

Para la oficina de prensa de Avianca los códigos de vestuario se establecen desde que las personas se vinculan a la empresa: en el contrato se establece la importancia de vestir el uniforme con responsabilidad y respeto, pues los colaboradores de la tripulación que portan este vestuario, son los embajadores de la marca en todos los destinos a los que vuela la aerolínea.

A diferencia de Bancolombia o el Fondo Nacional de Garantías, aerolíneas como Avianca establecen un uniforme con colores y telas establecidas: la paleta de colores mantiene el conocido ‘rojo Avianca’ y se complementa con un rojo oscuro, con gris y blanco. Las tonalidades cambian entre los hombres y las mujeres, dado que las mujeres tienen más disposición para lucir todas de rojo y los hombres, con ciertos detalles en dicho color.

“Más que estéticamente armoniosas, las prendas deben ser funcionales, puesto que los colaboradores necesitan moverse, sentirse cómodos y abrigados en climas fríos. Así pues, por ejemplo, para el personal que está en rampa, usa chaquetas de algodón con unas características especiales, que dan ligereza, pero a la vez abrigan.”

 ¿Y qué piensan los empleados?

Para Diana Zúñiga, Jefe comercial de Hoteles Américas, lo peor de usar un uniforme son los colores: “No me gusta mi uniforme, los colores (azul oscuro y una camisa amarilla) no van de acuerdo a mi personalidad, además no me permiten usar colores en las uñas, a mí me gustan las tonalidades tierra, el blanco o el beige, pero si no cumplo con el uniforme recibo un memorando. Lo único bueno de un uniforme es que te economiza mucha ropa.”

Para Carolina Cortés, abogada de la Gerencia jurídica de Bancolombia en Medellín, el vestuario en una entidad financiera debe proyectar orden: “Pienso que el código de antes era más rígido, era absolutamente formal, con traje de corbata para los hombres todos los días, creo que una entidad financiera tiene que dar una imagen de seriedad, de formalidad, pero con la nueva presidencia del grupo se quiere tener un estilo más fresco y cercano con los usuarios”.

Sobre las recomendaciones de colores y texturas para las mujeres Carolina considera que para la vanguardia en la moda hay un espacio en la calle pero no para una entidad financiera: “Ante todo menos es más, creo que no podemos venir muy recargados, porque la idea es dar una imagen corporativa muy limpia”.

“En algunas áreas hay uniforme; el uniforme tiene pros y contras, un pro es que la ropa marca ciertas diferencias entre las personas, y con él te ahorras el tema de la ropa, pero por otro lado, la ropa es una marca personal, con tu vestuario proyectas la imagen que tú quieres y se limita mucho con el uso de uniforme”.