Oda al turbante, el accesorio de temporada

Oda al turbante, el accesorio de temporada

28 de febrero del 2018

Para terminar a la perfección el vestuario veranero de una mañana o el traje especial de una velada, el turbante se impone como accesorio eterno.

Actualmente, la vida cotidiana ha tomado responsabilidad y atención cuidadosa a lo llamado como políticamente correcto, entre ello, el tema de la apropiación cultural, que hace referencia cuando cierta cultura toma elementos de otra para un determinado fin. Por ejemplo, las personalidades occidentales caucásicas decidiendo llevar ciertos códigos del movimiento rastafari.

Pero en términos de creatividad, de pedir prestado algo para elevarlo estéticamente y hacer una oda sobre él, puede que esto cambie, como es el caso del turbante, accesorio que se posiciona como favorito esta temporada.

La palabra turbante viene del persa dulbad y del turco tülbent. Hace referencia a un tocado elaborado a partir de una chalina enrollada sobre la cabeza o algún tipo de base o sombrero.

Culturalmente, su origen se remonta al continente asiático, tanto en India como en algunas regiones árabes que alcanzan a tomar el norte de África.

Sus fines se refieren a cierta posición social, a imaginario de reputación o simplemente, para proteger de los fuertes rayos del sol cuando se transita entre las desérticas dunas de estas regiones.

Cortesía: Zara

Pero en términos estéticos las mujeres empezaron a tomar este accesorio en orden de completar y dar un toque exótico a su vestuario a principios del siglo XX, cuando diseñadores de gran prestigio como Paul Poiret miraban hacia el oriente buscando inspiración.

Por ejemplo, en los años veinte, se usaban de tipo indio, tela rígida y brillante con una pluma o joya en el centro, para luego ser usado en los años de guerra y asimismo, en los cincuenta, ser retomado por las actrices del cine de Hollywood.

Personajes como Greta Garbo, Grace Kelly, Audrey Hepburn o Sofia Loren, implementaron el turbante desde formas sencillas hasta las más elegantes con tejidos parecidos al tul. Esto hizo que se volviera ejemplo de excentricidad y de elegancia suprema.

Fue hasta finales de los sesentas y principios de los setentas que el diseñador Yves Saint Laurent puso al protagonista de esta historia en boga ante todos los círculos sociales.

Y es que se puede decir que es uno de los accesorios favoritos durante la era disco. La extravagancia supo adoptar a la perfección al turbante, sea en tonos metalizados o en texturas suaves como el terciopelo. Chicas como la it girl del momento, Bianca Jagger, o las estrellas pop, Diana Ross y Cher, solían ser vistas llevándolo.

Cortesía: Zara

Para llevarlo a lo contemporáneo es necesario hablar de cuando Kate Moss asistió a la gala del MET en 2009 usando Marc Jacobs y acompañada del mismísimo diseñador, un look de un vestido de corte mini, volado sobre el hombro y turbante, todo en una tela dorada metálica.

Asimismo, en los últimos años, cuando Hedi Slimane estuvo en la marca Saint Laurent, coqueteó con la idea de imponerlo y ahora, Marc Jacobs, vuelve a interpretarlo para su colección actual, la de Primavera – Verano 2018.

Realmente, es muy fácil de llevar, sea de telas vaporosas para un evento en clima caluroso, o en la noche, si se quiere destacar en un nivel alto de elegancia. Sea con motivos tribales o florales, o en cortes tipo bandana o más elaborados, el turbante es versátil y se acomoda al gusto de cualquier persona.