Cuanto Glamour

Cuanto Glamour

24 de junio del 2011

Brillan cuando son acariciadas por las luces del escenario en medio de ritmos pacíficos ‘hip hopescos’. Cobran vida propia cuando la vocalista de Choc Quib Town las usa en cada show. Nelly Furtado tiene colección y Buika está obsesionada con ellas. Estas joyas únicas hechas a mano son piezas de arte al alcance de todos los bolsillos.      

Rojos, azules, dorados, morados metálicos, azules mate, cubos, bolitas, piedritas, corazones y ojos. En fin, los brazaletes de Camila Meucci tienen las más variadas formas. Algunos evocan la obra de la artista Beatriz González con sus imágenes religiosas. La diseñadora industrial de la Universidad Nacional no los encasilla en un estilo particular y mucho menos sigue tendencias (palabra que considera odiosa). Para Meucci, estos accesorios son una ‘visión cómica, fantástica y sarcástica que recrea el panorama, evocando desde los grandes íconos de la moda y las culturas populares, hasta las grandes maquilas Chinas’.

Meucci también hace cinturones, su punto fuerte. Por razones personales no hace aretes o anillos. En una ocasión, una ferviente compradora compró todas las pulseras del inventario. Se llevó hasta las que la diseñadora tenía puestas. Tiene un grupo de clientes fijas que va creciendo gracias al voz a voz. Lo mejor es el precio: cuestan entre $30,000 hasta $80,000, nada mal si se tiene en cuenta que son piezas hechas a mano cuya elaboración tarda alrededor de 5 a 10 horas.

Trabaja sola desde un pequeño taller en su casa.  Su inspiración se basa en un proceso permanente de construcción, con medidas diferentes para valorar los objetos de diseño que no están ligadas a un status o al nivel de ingresos.  Los materiales que usa son objetos de orígenes varios con los cuales obtiene acabados elegantes, divertidos y originales.

Cuanto Glamour nació en 2007, después de varios años en los que Camila trabajó diseñando accesorios y vestuario para teatro y televisión.  De ahí la magia teatral de sus más accesorios más originales.  Hay que verlos, pues, como dice la creadora, “el brillo y el glamour no se miden en kilates sino a partir de la combinación adecuada entre la inteligencia y los recursos disponibles”.

Todo comenzó en Buenos Aires, cuando un amigo Drag Queen le pidió a Camila que lo ayudara con los accesorios que necesitaba para complementar su vestuario. El derroche y exceso de materiales poco costosos fueron un éxito. Eran plásticos de colores que a simple vista parecen ordinarios, convertidos en piezas únicas con detalles innumerables.

Para Meucci: ”El ser humano desde la prehistoria ha recolectado y atesorado piedras y objetos brillantes, hasta el punto en que fue dando paso a una obsesión que ha llegado a extremos cercanos a la locura”. Cuanto Glamour ha encontrado una solución universal y definitiva a tanto padecimiento.  Por eso, para las adictas a las joyas, los accesorios de Cuanto Glamour son indispensables.

Clic sobre las imágenes para ver la galería.