De la corbata a los guantes

De la corbata a los guantes

12 de marzo del 2011

La historia boxística del país ha sido tan oscilante como la propia vida del gran Antonio Cervantes. Han pasado campeones mundiales, mujeres con pinta de hombre e inclusive boxeadores de reality. Pero el boxeo siempre fue una práctica extraña para la gente del común, solo las Ligas y algún adolescente monteriano han tomado en serio este deporte. Sin embargo, desde hace casi cinco meses en una de las zonas más exclusivas de la capital, un local de amplias vitrinas guarda un cuadrilátero y las frentes transpiradas de altos ejecutivos; en definitiva una mezcla poco convencional para la historia del boxeo criollo. El lugar se llama InBox y sus creadores, los hermanos Andrés y Beto Gaitán, han dejado la puerta abierta para que inclusive los más delicados se pongan los guantes y descarguen toda su adrenalina a través de jabs, uppercuts y demás golpes.

Desde la entrada, el aroma a sudor y el sonido fuerte de Calle 13 nos convierte en pugilistas ávidos de esfuerzo, carteles de grandes peleas como Alí vs Frazier nos calienta la sangre, un bosque de once sacos Everlast y un cuadrilátero son los últimos detalles que con seguridad nos llevan a escenas de películas como Million Dollar Baby o la reciente The Fighter. Hay algo seguro en InBox, y es que puede que no aprendamos a alongar el brazo para tener un jab perfecto, pero seguro nos sentiremos como el más fuerte de los cinco Rockys que pasaron por el cine.

Hombres y mujeres entrenan por igual bajo los exigentes parámetros de inbox.

La idea de un gimnasio de boxeo surgió a través de StepAhead, un lugar que combina movimientos sobre una plataforma y aeróbicos sin la parafernalia musical de otros lugares. Allí Andrés y Beto iniciaron unas clases de box que cuajaron en la mente y el cuerpo de cinco personas, de donde dos se hicieron socios de InBox. Así, el nacimiento de este ring fue bautizado con una inauguración que contó con Dj´s, peleas de exhibición y una cola de carros que generó un pequeño colapso en la avenida.  “Desde Step Ahead nos enfocamos en propuestas diferentes. La gente está cansada de los gimnasios donde pasan una tarjeta y es un extra más, donde  a nadie le importa y a nadie le interesan las necesidades particulares.  Lo nuestro siempre ha sido muy personalizado. Siempre queremos sorprender al usuario, dejar de lado la monotonía de la máquina y ver la adrenalina de un entrenamiento duro, personal y enfocado al boxeo”, cuenta Andrés.

Ex campeones, como Carlos Alberto Martínez, quien a los trece años ya sabía qué era sostener un cinturón de campeonato y cuya nariz chata delata fieros combates, son los entrenadores. El ejercicio es severo pero con suficiente espacio como para que parejas descarguen sus diferencias en el ring y preadolescentes saquen toda la frustración “pre” mientras saltan lazo. Y si todavía no se convence, pregúntele a Gallito Ramírez. “Llevábamos un mes y un viernes en la tarde llegó Carlos Vives. Con  pinta de boxeador, saco de capucha, toalla y mirada entrecortada, se le puso la música duro y entrenó en el cuadrilátero con uno de los profes. Fue una gran sorpresa”, confiesa Andrés Gaitán.

Boxeadores profesionales  exprimen hasta la última gota de los asistentes a clase.

Carrera 7a. No. 85-40. Tel: 257 6938. Lunes a viernes de 6am a 8pm  y sábados de 6 am a 12 pm. Hay planes mensuales ($ 250.000), de 3 meses ($ 600.000), de 6 meses ($ 1’000.000) y de un año ($1’500.000) e inclusive descuentos para grupos.

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