El  rey del glamour

El rey del glamour

24 de noviembre del 2010

Brian Reyes, no ha cumplido treinta años y ya trabajó durante una década con Óscar de La Renta, triunfó en la Semana de la Moda en Nueva York y fue catalogado como el niño genio del glamour por Vanity Fair –salió en su portada en 2008 cuando fue elegido a sus 27 como uno de los quince nuevos talentos del diseño mundial–. También, a comienzos de este año, The New York Times lo llamó “la nueva joya del diseño”, después de la presentación de su colección Otoño-Invierno 2010.


Colección Otoño – Invierno 2010

Brian no es colombiano, pero su familia celebra su éxito en las pasarelas con pollo asado y bandeja paisa, que preparan su mamá bogotana y su papá tolimense. Tampoco ha vivido nunca en Colombia, pero a sus paisajes y a su cultura les atribuye el éxito que tuvo su primera aparición en la Semana de la Moda de Nueva York. Tenía 24 años y presentó una colección inspirada en los colores y el Caribe colombiano, que fue alabada por el exigente público neoyorquino.

De niño, en Nueva Jersey, a Brian le gustaba dibujar. Recuerda que cuando estaba en primaria ganó un concurso de pintura al retratar a su mamá con un vestido rosado. Contrario a los niños que nacen con una vocación definida, él supo que quería dedicarse al mundo de la moda sólo hasta que cumplió 19 años.

Para ese momento vivía en Miami y el único contacto que había tenido con las telas y las pasarelas era la fabrica textil de sus abuelos, en donde pasaba sus vacaciones en Colombia. También tenía un amigo colombiano, John Martínez, que se dedicaba a hacer styling de desfiles en La Florida.

Un día, John estaba corto de ayudantes para un desfile y le pidió a Brian que fuera su asistente. De no ser por eso, el hoy niño genio del glamour no habría tenido la epifanía que tuvo en ese primer evento. Allí palpó la moda de cerca y se enamoró para siempre de la “energía” que produce ser parte de un desfile de modas.


Brian en los camerinos de la pasada semana de la moda en Nueva York.

Fue tal el impacto que le causó esa experiencia que, con un portafolio de diseños autodidactas y muy poco dinero en el bolsillo, Reyes regresó a Nueva York con el objetivo claro de meterse en las grandes ligas del universo que conoció en Miami. Y así lo hizo. Trabajó para Ralph Lauren como diseñador de la línea infantil y diseñó para mujeres al lado del experto en moda Michael Kors.

Una vez metido en el mundo de la moda neoyorquina, empezó a tratar de contactar a su ídolo Óscar de la Renta.  Después de varios intentos de ubicarlo a través de gente del medio que tenían en común, logró que sus trazos llegaran a manos del dominicano, quien al verlos no sólo lo contrató, sino que lo convirtió en uno de sus protegidos.  Fue el mismo De la Renta quien lo incentivó, después de diez años de trabajo juntos, a independizarse y a crear su marca y el prestigio de su nombre.

Divas de Hollywood como Cate Blanchett, Jennifer Garner o Tina Fey han caminado las alfombras rojas con sus diseños. Tal vez la más representativa para Brian es America Ferrara, quien interpreta a Betty la Fea en Estados Unidos. Con ella siente gran conexión, porque vio uno de los capítulos de la serie en una de las vacaciones de su adolescencia en Bogotá. El año pasado fue invitado a participar en la versión estadounidense y se interpretó a él mismo: el diseñador del momento en Nueva York.


America Ferrara y Tina Fey luciendo uno de sus diseños

A través de su hijo, la pareja de inmigrantes colombianos alcanzó el sueño americano. Nora, su mamá, asiste a los desfiles siempre y cuando sean en la Gran Manzana, porque su hijo se mueve entre Tokio, París, Inglaterra y Alemania.

Es un tipo sencillo y de pocas palabras, al que le gustan los gatos, las películas dramáticas y tomar Gin tonic. Sus diseños están inspirados en la naturaleza, la historia, el cine y la política.

Para la colección con la que triunfó en Nueva York a principios de este año, se inspiró en la naturaleza a partir de la idea de una mujer que se pierde en el bosque. Todo surgió después de un paseo a Kew Gardens, el jardín botánico de Nueva York, donde hay una caminata conocida como Treetop Walk. Se obsesionó con la estructura, los colores de los árboles y la fascinación por los bosques encantados.

Para la confección de las prendas recurrió a tonos fuego y colores amaderados en las telas, y para la puesta en escena usó una escenografía donde se proyectaban árboles y siluetas femeninas.


Rachel Bilson e Ivanka Trump son algunas de sus clientas especiales

Algo similar ocurrió con su colección anterior, Primavera-Verano 2010. Un día se vio fascinado con la teoría de la evolución de Darwin y comenzó a estudiar los esqueletos y la anatomía del cuerpo humano. Toda su investigación se vio reflejada en los estampados de esqueletos y las siluetas definidas de sus prendas que predominaron en la pasarela.

Todos los diseños de este hombre, que acepta que le gustan las cosas tristes, contienen un serio trabajo de investigación e interpretación de la realidad. Temas como la recesión económica y la hostilidad contra la comunidad latina en Estados Unidos son elementos que, de manera sutil, como un color o una silueta, él intenta incorporar a sus colecciones. Por eso es enfático cuando afirma que ser un diseñador no es sólo cuestión de glamour. En sus manos también recae un compromiso con la sociedad, la labor de indagar sus diferentes capas para aplicar eso a sus diseños y lograr que cualquier mujer se identifique con sus diseños, como lo han hecho hasta ahora.