Esteban Cortázar, un creativo que no olvida sus raíces

23 de octubre del 2017

Colombiano de nacimiento, Esteban Cortázar regresa para mostrar su colaboración con Seven Seven, momento oportuno para hablar con él de moda y más.

Esteban Cortazar

Colombiano de nacimiento, Esteban Cortázar regresa para mostrar su colaboración con Seven Seven, momento oportuno para hablar con él de moda y más.

Esteban Cortázar es el niño prodigio de la moda con nacionalidad colombiana que ha puesto en alto el nombre del país a través del desarrollo de su creatividad, presentando sus colecciones bajo el nombre de su marca homónima, en el espacio más grande de esta industria, la semana de la moda de París.

Ahora, tras haber presentado su colección temporal en una de las vitrinas más cool y recordadas, Colette, que a propósito, cierra sus puertas este año, ha traducido esto a una versión para la marca colombiana Seven Seven, lo que le ha servido de excusa para regresar a Bogotá, donde KienyKe.com ha tenido la oportunidad de entrevistarlo.

De niño, Esteban Cortázar siempre estuvo rodeado de arte y creatividad, al tener un padre pintor, Valentino Cortázar, y una madre envuelta en la música jazz, Dominique Vaughan, esto le ha permitido desarrollarse a un nivel magistral, logrando así, ser el diseñador más joven en presentarse en la Semana de la Moda de Miami y Nueva York, ciudades protagónicas en sus primeros pasos como diseñador de modas.

Posteriormente, al trasladarse a París, fue nombrado director creativo de la histórica casa de modas, Emanuel Ungaro, estando corto tiempo en el puesto, pasó a diseñar colecciones cápsula para el grande digital, Net-a-Porter, proyecto que le permitió establecer su propia marca, bautizada con su propio nombre.

Teniendo completo éxito, sigue embarcado con esta idea, por ejemplo, ha vestido a la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, a la modelo Kendall Jenner e incluso a la ganadora del Oscar, Cate Blanchett. “Me gusta sentir que no he llegado a algún lado, sino que sigo trabajando y desarrollándome en esto, me parece algo muy bonito”, menciona Cortázar en la entrevista con KienyKe.com.

Agrega que :“Ahora entiendo más de lo que se trata ser un diseñador, tengo todo más claro, es algo que uno va aprendiendo con los años”. Actualmente, con su marca homónima menciona la importancia de trabajar con su equipo, al cual siempre está escuchando, no pretende ser ese creativo dictador que doblega y exige que solo se haga lo que él desea, para Esteban Cortázar, la colaboración es primordial, así como también presta atención a las sugerencias de sus padres.

Colette, una de las vitrinas más emblemáticas en el mundo de la moda, fue un proyecto que presentó aprovechando el año de las relaciones entre Colombia y Francia, “Pensaba que tal vez no me fueran a aprobar”, confiesa Cortázar. “Esto fue un sueño para mí y lo logré (…) Propuse hacer una curaduría sobre distintas cosas que vinieran de Colombia, luces, artesanía, música, ropa, libros, todo”.

Esteban quería sacar la parte más auténtica de Colombia, en orden de poner a competir esta colección a un nivel internacional, como él sostiene, fue algo muy espontáneo, recordar su niñez, las palabras que escuchaba creciendo, los dulces que le encantaban, todo esto se remite a un universo muy personal para nuestro protagonista. Asimismo, fue una relación con mucha realimentación, en compañía de la dueña de Colette, Sarah Andelman.

“La idea de la vitrina fue recrear la típica vitrina de tiendita colombiana con todas las cosas que nos gustan, que nos trajimos de Colombia y fue todo un camello traer hasta París, desde el detergente, la témpera, hasta los dulces. Yo quería traer esa parte del pueblo, la parte popular, de la calle, lo que hace que los extranjeros que llegan a Colombia vean eso y digan wow! No es tratar de ser chic, porque nosotros al final, somos muy cotidianos y folclóricos en nuestra cultura”, expresa el diseñador para su proyecto en Colette.

La colección fue pensada para extranjeros como para colombianos (por su traducción en la marca Seven Seven), pensar en lo chistoso de ver a un francés usando una camiseta que dice que juemichica sin tener idea de qué significa la palabra, o chontaduro o sancocho. Recogiendo todo este legado artístico autóctono, la apropiación cultural es un tema delicado a nivel social y político, donde yace la pregunta ¿él pensó en algún momento que fuese posible herir alguna sensibilidad? Aquí responde:

“Nunca lo vi de esa manera, lo estamos creando a través de una marca que pueda llegar a mucha gente, entonces no lo veo como algo fuera de alcance, lo veo como algo muy urbano (…) Puede haber algún público ofendido, pero yo no lo hice con esa intención. Para mí todo ha sido un punto de inspiración, de alegría, demostrar algo que es nuestro, celebrar Colombia. Nunca lo he visto por un lado político, por un lado social o algo tan serio”.

El proceso fue natural al conectar lo sucedido con Colette, ya que de esta manera llegó a tener contacto con Seven Seven, presentado esta colección que empezó su venta al público general el pasado 19 de octubre. A esto, Esteban Cortázar declara:

“La colección Seven Seven, son prendas básicas y clásicas con una mirada desde París, pero sobre todo es de Colombia, con cosas muy emblemáticas de mi país, celebrando el lado popular, de la calle, de los pueblos, algo que es parte de nuestras vidas, que escuchamos siempre”. Esta es la colección llamada París – Bogotá, la historia de un bogotano viviendo en París.

Asimismo, es evidente encontrar un vínculo de inspiración creativa entre estas dos colecciones y la última Prêt-à-porter, Primavera – Verano 2018 para la marca Esteban Cortazar.

Un tributo a la salsa y otros ritmos latinos, a esto, el diseñador sostiene: “Las colecciones siempre se crean con conversaciones, con experiencias que yo o mi equipo viven, es como la forma en la que crearon la música salsa en los setentas en Nueva York, diferentes sonidos, de diferentes partes del mundo latino, así creé esta colección y cuando pensé en eso, me metí en la parte latina de la colección.

Obviamente, lo que hice con Colette estaba en el aire de mi estudio, ahí estaban las prendas y las cosas, entonces empezamos a implementar y fue algo muy espontáneo, no fue algo a propósito, al final fue un tributo a Colombia y esto es algo muy bonito”.

Instagram Esteban Cortazar

Como se han podido dar cuenta, de alguna manera u otra, Esteban apela a la diversidad, no solamente cultural, sino también racial y sexual, esto es evidente en el último casting de su último show, pero de manera más precisa, si hay una musa que ha permanecido en la carrera de este diseñador, es la belga, Hanne Gaby Odiele, quien este año ha confesado ser intersexual y se ha convertido en abogada de la representación de esta comunidad en los medios internacionales masivos.

Dicho esto, Cortázar comenta: “Me siento supremamente orgulloso de Hanne, yo sabía esto antes de que ella lo hiciera público y yo siempre he sido fiel a celebrar culturas, mujeres de todas partes del mundo, la belleza a través de los ojos de cada persona siempre, porque así he crecido, entre diferentes culturas y diversidad de personas. Me siento muy orgulloso de ella porque le está dando inspiración a muchas personas que viven lo que ella vive y el casting de mi desfile lo hago con todo el amor del mundo y con la celebración a la vida y la diversidad de la belleza”.

Ahora, tras haber pasado un break de descanso en su natal Colombia, Esteban Cortázar vuelve a París a trabajar en su próxima colección, Otoño – Invierno 2018/2019. Se queda a la expectativa por ver los próximos proyectos y cómo seguirá pagando tributo al país.

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