El truco garantizado para subir el autoestima

27 de agosto del 2018

Salir de compras es la opción perfecta.

Autoestima

Después de un día pésimo, en el que su jefe fue más insoportable que de costumbre, que su pareja le peleó por algo que pasó hace meses, que sus amigos no le invitan para salir, ¿cuál es la mejor terapia? Salir de compras es tentador, probarse esos zapatos rojos que siempre ha querido o esa chaqueta de cuero que no necesita pero que desea con tantas fuerzas.

Si usted es de los que se siente identificado con personajes como Carrie Bradshaw, Blair Waldorf o Rebecca Bloomwood de la película Loca por las Compras, le tenemos una gran noticia, por si necesitaba una excusa para continuar con lo que puede convertir en una adicción, un estudio revela que irse de compras es bueno para la autoestima. Son solo datos.

Un estudio publicado por el Journal of Psichology and Marketing afirma que el shopping tiene efectos positivos en el estado de ánimo. En ese momento en que usted se rinde ante el perfecto vestidito negro o a la camisa estampada que tanto había buscado, su cerebro empieza a producir serotonina y dopamina, sustancias también generadas al comer chocolate, hacer ejercicio o enamorarse, por eso es que surge el término de shopaholic, para ser más específicos, volverse adicto a comprar.

Entre más atractivo sea ese producto recién comprado, mayor impacto positivo habrá en su autoestima, Claudia Townsed, profesora de la Universidad de Miami, a través de un estudio de consumo, confirma que elegir el producto más lindo en toda la tienda y pagar por él es como una terapia.

La buena autoestima se ve aún más reflejada cuando se va de shopping en compañía, al ir con un amigo o amiga, se estrechan los lazos que unen la relación. Se comparten consejos, opiniones, elogios, el rudo y honesto amor que se necesita tanto en ciertas ocasiones, una razón más para entregarse a las compras.

Por supuesto que todo suena perfecto, pero así como todo es positivo, fácilmente puede convertirse en una pesadilla, eso de sobrepasar el cupo de la tarjeta de crédito, congelarla para evitar caer en la tentación, endeudarse, sentir culpa o esa ansiedad de no pagar cuentas. Para evitar caer en esta conducta de octava categoría siga estos consejos.

Pague solo en efectivo, en su defecto, con la tarjeta débito, jamás con la crédito. En caso de no tener una alta capacidad económica, compre solo en tiendas en las que no sea una extravagancia gastar dinero. Dedique sus pensamientos a otras cosas, hacer ejercicio, por ejemplo.

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