Kate Moss, la verdadera maestra del estilo

Kate Moss, la verdadera maestra del estilo

16 de enero del 2018

Para 2018, resulta un poco incómodo o complejo hablar sobre lo que es una supermodelo, ese último estatus que llega a alcanzar un maniquí humano, pero si hay alguien para resaltar en esta categoría es, la originaria de Croydon, Inglaterra, Kate Moss, de quien muchas aspirantes pueden aprender, porque Katherine es esa chica que reúne todos los atributos a tener en este empleo, presencia en las pasarelas, mirada cautivadora ante la cámara.

Hoy en su cumpleaños,KIENYKE.COM revisa su carrera y estilo, que sigue vigente al día de hoy.

Kate the Great and #31daysofseptbleu

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Nació el 16 de enero de 1974 y subió al estrellato en la industria de la moda cuando en 1992, Calvin Klein la fichó para ser imagen de su ropa interior, en compañía del entonces rapero, Mark Wahlberg.

Fue fotografiada por personajes como Mario Sorrenti, Herb Ritts o Patrick Demarchelier. Su desparpajo fue lo que atrajo a este mundo del lujo, por ser diferente, más delgada que las demás y con una personalidad que no pide disculpas, imponiendo el estilo de la década, el heroine chic.

KIENYKE.COM habló con el curador de imágenes y experto en moda, Daniel Frischman, quien dio su opinión de la supermodelo.

“Kate Moss es la máxima representación de lo individual, surgida en los años noventa, donde la naturalidad fotográfica de Peter Lindbergh pedía a gritos mostrar modelos que representaran la realidad de la belleza de la última década del siglo XX: natural, desenfadada, llena de imperfectos, Moss es el ideal de lo que debe ser una supermodelo, encarnar con un traje de Dior el glamour de Suzy Parker en los cincuenta, el ideal de belleza del mañana en la campaña de Calvin Klein”.

El experto continúa hablando sobre su relevancia, asegurando que “El papel de musa, en la relación con Mario Sorrenti, y su aporte más importante para mí, traer de vuelta el fenómeno vintage de la ropa usada para volverlo effortless cool, con el cual miles de chicas desean imitarla desde hace más de 25 años”.

El estilo de Kate yace en su habilidad magistral de recoger la decadencia del glamour de décadas como los sesentas o setentas, donde el rock ‘n roll era el centro de atracción del universo, uniéndolo con elementos contemporáneos.

Las prendas no la llevan a ella, ella las lleva, no se trata de la marca o el vestido que Moss usa, sino de cómo ella hace que la ropa cobre vida, mezclando, con el fin de que un todo tenga sentido, como último toque, su picardía y originalidad, que tanto conquista a los observadores de la moda.

Ni siquiera los escándalos causados por su consumo de drogas a principios de la década de los 2000, impidieron la prolongación de esta estrella en el firmamento de la industria, ganando sobrenombres como Kate Mess o Cocaine Kate.

Hay que recordar al diseñador británico, Alexander McQueen, que para el final de su show de la colección Primavera – Verano 2006, salió efusivamente a la pasarela enseñando su camiseta que mostraba el mensaje We love you Kate, con el fin de apoyar la nublada carrera de la modelo.

Moss educa a las masas sobre lo divertido que es arreglarse antes de salir a cual sea el evento.

Agrega un toque nostálgico, con algo sobrio, ella se entrega a las calles obteniendo las miradas de todo el mundo. Como hizo en 2002, en una exhibición de su amigo fotógrafo, el peruano Mario Testino, llevando un revelador vestido negro de Balenciaga, con un abrigo de pie y dramático delineador negro en sus ojos, o las veces que ha atendido festivales de música, con vestidos o shorts mini acompañados de botas pantaneras, olvidando que los pantalones pitillos no son la única forma, para agregar emoción con los acampanados, usando un traje de lentejuelas y otro de estrellas, con una dorada en su ojo derecho, para su cumpleaños número treinta, o la elección para la boda con su amor de entonces, el guitarrista Jamie Hince, escogiendo a su entrañable camarada, John Galliano, para vestirla de manera exclusiva.

Ya sea con un sensual vestido tipo cóctel de Stella McCartney o Christian Dior, o llevando unas botas de tacón delgado elaboradas solo para ella hechas por Louboutin, no hay duda de que esta estrella londinense la tiene muy clara en la tarea de vestirse.