La modelo XL que traicionó a las gordas

12 de julio del 2012

Crystal Renn, quien alguna vez fue icono de la belleza de tallas grandes, adelgazó tanto que paso de talla 14 a 6. ¿Qué le pasó?

Crystal Renn

Crystal Renn fue flaca, muy flaca. Tanto, que usaba ropa para niños y se le dificultaba caminar. Renn quería ser modelo porque el caza talentos de una agencia famosa le había dicho que ella era especial, y que podía ser portada de una revista Vogue. Luego Renn fue gorda y se convirtió en modelo de tallas grandes. Defendió su peso y lideró su causa que defendía la belleza de la diversidad y se convirtió en ícono de mujeres en contra de la delgadez extrema. La protagonista de la última edición de vestidos de baño Sports Illustrated fue la modelo Kate Upton, conocida por tener más carne y curvas que muchas de las modelos actuales, pero Renn apareció en varias fotos interiores en las que mostraban su nuevo cuerpo, vestido con diminutos bikinis que dejaban ver el resultado de un cambio de estilo de vida. La modelo que alguna vez representó a las gordas, estaba flaca, muy flaca.

En 2010, Renn escribió Hungry (Hambrienta), en el que cuenta su experiencia en el mundo del modelaje, su fluctuación de la talla 00 a la 16 y sus batallas con los desórdenes alimenticios. En una entrevista de la revista Vogue Italia, la modelo se refiere a su libro como su máximo orgullo: “espero que toque a la gente, esa era la intención desde el comienzo”. Sin embargo, en el transcurso de dos años Renn fue retratada en diferentes revistas y se le vio en varios eventos siempre con uno o dos kilos menos, hasta comienzos de 2012 cuando dejó ver su delgadez para Sports Illustrated. Las críticas no se hicieron esperar, centenares de mujeres que veían en Renn a una heroína con el cuerpo de la Venus de Milo, protestaron en los diferentes medios de comunicación. Muchas se sentían traicionadas y sin motivaciones para seguir luchando.

Renn fue descubierta en Mississippi a los 14 años. La caza talentos que la descubrió le mostró una revista Vogue en la que aparecía Gisele Bündchen y le dijo: “esta puedes ser tú”. La adolescente se sintió especial, sobretodo porque al ver a Bündchen pensó que era el ser más atractivo que había visto en su vida. De inmediato la contrataron para que modelara, pero uno de los requisitos era que debía perder 10 pulgadas (25 centímetros) de sus caderas. “Al principio pensé, bueno, 10 no es tanto, yo puedo bajar 10”. Y los bajó, pero luego le pidieron que bajara más y entonces Renn sólo comía lechuga, Coca-Cola dietética y gelatina. Se volvió anoréxica.

Después de batallar su desorden alimenticio durante años, Renn subió de peso y se convirtió en talla 16. De manera curiosa, su sueño de convertirse en modelo se volvía realidad. Pronto la imagen de Renn aparecía en catálogos, portadas de Vogue, Elle, anuncios de Dolce&Gabanna y desfilaba como modelo principal del diseñador francés Jean Paul Gaultier. En esos días Renn se convirtió en abogada de las tallas grandes. Hablaba sobre lo bien que se sentía con sus curvas, con su feminidad, y de lo importante que era demostrar que no hay que ser flaca para ser considerada bella y, mucho menos, para triunfar como modelo.

Pero poco a poco Renn empezó a perder peso, y cada vez se veía más perfilada y menos carnosa. Sus redondeces desaparecían y los pómulos se empezaban a marcar. Sus más recientes editoriales de fotos han sido para las revistas Vogue, Tush, W y Número, pero la más representativa ha sido la de Sports Illustrated y su edición especial anual de vestidos de baño. Súper modelos de la talla de Heidi Klum, Irina Shayk, Tyra Banks, Elle McPherson y Elsa Benitez son solo algunas de las mujeres que han posado para los fotógrafos de la revista, y ahora Renn cumplía con los requisitos para ser como ellas.

“Una de las personas del equipo de la revista me llamó y me dijo que Sports Illustrated se trataba de mujeres de verdad, naturales, y que yo encajaba”, comenta Renn, quien según ella, ahora está entre las tallas 6 y 8. Su nuevo cuerpo se lo debe a un régimen alimenticio saludable y al yoga. Renn dice que ahora se siente feliz porque está en un punto medio entre las modelos de tallas grandes y las muy delgadas. Sin embargo, muchos se sorprendieron con el cambio de Renn y los rumores sobre una recaída en la anorexia aparecieron en los medios de comunicación. Ella negó cualquier enfermedad e insistió en que se sentía mejor que nunca, pero cada vez se ve más delgada y acorde con los estereotipos de los que siempre se quiso alejar.

A Renn parece no importarle mucho lo que los demás piensen. Dice que en el mundo de la moda y el espectáculo la gente siempre será juzgada por su apariencia: “Si te bajas de peso te señalan y también lo hacen si te engordas”. Renn asegura que haber terminado con su novio fue una de las causas de su pérdida de peso, y que luego viajó con su mamá a la Patagonia, donde recorrió grandes distancias a pie. Sin embargo, la editora de la revista Plus Size, especializada en tallas grandes, declaró que Renn había traicionado a las gordas y que nadie se creía el cuento de que las caminatas y el yoga adelgazan de la talla 14 a la 6.

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