Qué es mejor (o peor): El aislamiento o una relación tormentosa?

Qué es mejor (o peor): El aislamiento o una relación tormentosa?

14 de Mayo del 2014

“Las relaciones sociales estresantes se asocian con un mayor riesgo de mortalidad entre hombres y mujeres de mediana edad”. Esta es la conclusión de una investigación de la Universidad de Copenhague, publicada en el Diario de Epidemiología y Salud Comunitaria.

Para el estudio encuestaron 10.000 personas con edades entre 36 y 52 años a quienes se les preguntó: “En su vida diaria experimenta conflictos con alguno de los siguientes:  Pareja, hijos, otros familiares, amigos, vecinos”. Para responder, el encuestado debía responder una de las opciones: Siempre, frecuentemente, a veces, rara vez, nunca.

Once años más tarde, 422 de los entrevistados habían fallecido. Su muerte se debió a enfermedades corrientes, no violentas. Sobre esas personas se centró principalmente la investigación. El hallazgo fue que quienes respondieron “siempre” o “frecuentemente” tenían tres veces más de posibilidades de morir que los otros. Se demostró también que quienes tenían problemas con su pareja o hijos, eran más propensos a la muerte que aquellos con conflictos con personas lejanas.

El equipo de científicos liderado por la Dra. Rikke Lund formuló varias recomendaciones. Entre ellas, la siguiente: “El desarrollo de habilidades para el manejo de preocupaciones y exigencias de personas cercanas, así como el manejo de solución de conflictos entre pareja, familia o comunidad, puede ser una importante estrategia para disminuir las muertes prematuras”.

Anteriores estudios habían demostrado que las relaciones estresantes, especialmente matrimonios, se asocian con problemas cardiovasculares, baja de defensas, y desajustes endocrinológicos, pero este es el primero que se enfoca directamente sobre la muerte.

En cuanto al aislamiento, es un hecho que la falta de contacto con las personas anula sicológicamente y desmorona físicamente. Un estudio hecho en la costa oeste de EE UU en 1979 demostró que personas con pocas relaciones sociales tenían dos veces más de posibilidades de morir que aquellos con una vida social activa. Algunos expertos consideran que el aislamiento debe ser considerado tan peligroso para la salud como la obesidad. Otros dicen que la muerte de las personas aisladas es tan previsible como la de los fumadores. Otro hallazgo: Personas asociales con problemas cardíacos tienen 2,4 veces más de posibilidades de morir por causa de esa enfermedad que aquellas sociales.

El estudio reconoce que existen personalidades que pueden ser más vulnerables a las tensiones sociales y por lo tanto normalmente presentan más relaciones conflictivas. Los hombres resultaron ser más vulnerables a las preocupaciones y exigencias por parte de su pareja, lo cual permite concluir que su salud es más dependiente de la calidad de su relación.

En el plano del nivel socioeconómico de las personas hay otras conclusiones interesantes: La personas de niveles bajos tienen los más altos niveles del estrés social. Según la Dra. Lund, ello se debe a la falta de promoción en salud entre la gente que dispones de menos recursos “intrafísicos” y sociales. Según afirma, “las personas en desventaja por causa de sus ingresos, su educación o su ocupación tienen mayor vulnerabilidad social hacia varios tipos de acontecimientos personales como la pérdida de empleo, enfermedad, divorcio o muerte de un ser querido.

Una última anotación sobre las conclusiones del estudio: Aquellas personas que respondieron que “nunca” tenían conflictos en sus relaciones sociales tienen una pequeña mayor propensión a morir que quienes contestaron “rara vez”, lo cual permite deducir que uno que otro problemita no cae mal…