Aysha Bilgrami: de radiografías sale plata que se vuelve joya

Aysha Bilgrami: de radiografías sale plata que se vuelve joya

27 de febrero del 2019

Aysha Bilgrami es fusión cultural, inspiración étnica, es una joya “Pakilombian” como bien lo menciona cuando habla de su origen.

Su papá es pakistaní, su mamá colombiana. Sonríe cuando habla de su colección inspirada en la fertilidad, los símbolos que la acompañan provienen de la región de Putumayo y se incrustan en los chumbes que reposan sobre los estantes de su taller. Un chumbe es un cinturón que tejen las mujeres de las comunidades Inga y Kamentsá del valle de Sibundoy que se amarran alrededor del vientre y que cuentan historias.

Un biombo con espejos de cortes geométricos separa su escritorio de la exhibición de sus joyas y en un espacio particular están los referentes de cada colección. El material predominante es la plata, lo que hoy en día es difícil de encontrar en una diseñadora joven. La mayoría de joyeras en nuestro tiempo, cuenta Aysha, utiliza bronce con baño de oro pues esto resulta más rentable.

No en vano, unas radiografías llaman mi atención, son de ellas de donde proviene la plata que Aysha utiliza para crear sus joyas. Mediante un proceso químico, la plata se separa del plástico de la radiografía y estos dos materiales pueden reutilizarse. Esta joyera prefiere utilizar plata reciclada y refinada de lo que sobra de la industria médica en vez de utilizar plata de mina. Como alquimia nacen las joyas de Aysha Bilgrami , son verdaderos tesoros que permiten contar nuevas historias basadas en unas ya existentes.

Es así como esta marca que lleva 5 años en el mercado tiene una postura responsable con el medio ambiente y una ambición permanente en reinventarse por medio de la fusión de culturas y preservación del planeta. Lo que sigue es integrar mercados internacionales, pero sobre todo transmitir una historia transparente y apasionada por mantener las tradiciones artesanales vigentes.