Inicia la semana de la moda masculina en Bogotá

Inicia la semana de la moda masculina en Bogotá

23 de octubre del 2018

Un colectivo se dio a la tarea de presentar una iniciativa que llevaría a la moda masculina a otro nivel en Colombia. Con ayuda de We Work, lugar que ofrece espacios de trabajo compartidos para empresarios independientes, es una parte esencial de este encuentro: la semana de la moda masculina en la ciudad de Bogotá.

KienyKe.com conversó con los insiders de esta idea, que con sus diferentes posiciones demostraron la importancia de conversar sobre la moda masculina en el país.

Manly week, como Camilo Guerrero lo llama, coordinador y profesor de Fashion Law, un curso de LCI, nace de un interés personal y profesional que fue creciendo entre él y varios emprendedores que quieren dedicarse a incrementar la conciencia estética que traen los hombres en Colombia. Asegura que este espacio es dedicado a “los facilitadores de conocimiento de experiencias, de propuestas estéticas”, quienes quieren compartir por tres días consecutivos dedicados a la moda masculina y al cuidado personal.

Para Guerrero “la moda es un gran ejercicio de autoreconocimiento para encontrarse con los otros. Por esto Manly week se dedica a los hombres, para de este modo, ayudarlos a encontrar más herramientas y diferentes modalidades que las marcas traen con el motivo de cambiar los hábitos de los hombres”.

Las empresas conocen lo que necesitan los hombres, por medio de la creatividad quieren alzar la voz y anunciar que ya están en todo el país para que en relación con las necesidades puedan comenzar a comunicar, debido a que no se tiene una conversación similar a la que se tiene con una mujer por este mismo problema. “De por sí no siempre comunican, precisamente ante la ausencia de un espacio de esta naturaleza”, asegura Camilo.

La moda como categoría se ha centrado más al universo femenino. Sin embargo, a lo largo del tiempo se ha transformado y por medio de la comercialización, las prendas masculinas han logrado más protagonismo. Actualmente en el contexto de moda, Colombia no es un país aislado del que nadie tiene conocimiento, Camilo Guerrero comenta que: “Gracias al apogeo de marcas femeninas como: Johanna Ortiz, Silvia Tcherassi, Mercedes Salazar, el nombre de los colombianos ha surgido. No obstante, aún en cuestiones masculinas sigue faltando esta consciencia”.

Por otro lado, Humberto Ramírez, bloguero de moda, explica desde su perspectiva: “El hombre, respecto a la capacidad de consumo de la mujer, tiene distintas aristas porque es un consumidor de más de experiencia. Es más impulsivo que las mujeres”, apuntó.

“Muchos hombres en Londres han hecho de lo sartorial un universo de detalles exquisitos en los que se dan el tiempo y la posibilidad de seleccionar, buscar y no están tan presionados por la inmediatez de obtener un producto en especial”, con esta opinión, Humberto menciona que hombres y mujeres difieren mucho al momento de adquirir moda.

“La gente ya invierte o pide un préstamo para comprar zapatillas o ropa muy clásica”, también indica Ramírez.

Por otro lado, René Urrea se refiere a la marca anfitriona Quot como una industria joven en la que “ofrecen camisas 100% personalizadas”. Se trata solo de entrar al sitio web desde cualquier lugar en el que se encuentre y después “se elige desde cero el tipo de cuello para la camisa que quiere, el puño, los botones, los hilos y estampados que sepan que quede a la medida de su estilo de cuerpo”.

La moda masculina ha tenido una evolución y lleva a explorar el universo del nuevo caballero, de las nuevas masculinidades. “Las marcas están apostando para tener el cliente ahí todo el tiempo y eso también es importante, generar la experiencia y la recordación de que esta es su marca. Aquí se lo vamos a cuidar, se lo vamos a mantener”, esto es lo que buscan todos los compradores, según el embajador de Quot, Urrea.

La tendencia que se está viendo el día de hoy es lo sartorial. “Esta moda está volviendo a las calles, las personas se cansaron de vestirse Street Wear, el estilo relajado que implica usar sudaderas. El momento de eso ya pasó a un segundo plano, el hombre ha querido volver a usar sastres para verse más estilizado, elegante y empoderado”.