¿Qué me pongo? Ella tiene la respuesta

¿Qué me pongo? Ella tiene la respuesta

11 de abril del 2013

Tatiana Moreno vive entre vitrinas, tiendas, estudios de clóset y accesorios. Hace dos años es personal shopper, espía los clóset de otros, las tallas, el color de piel y los gustos de ejecutivos o familias de políticos que la contratan para que los asesore al momento de comprar ropa y armar su vestuario.

Es diseñadora de modas de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín, cazadora de las últimas tendencias en las calles, con estudios de Cool Hunting en la Universidad de Palermo en Argentina y “Fashion Stylist” del Istituto Europeo Di Design (IED) de Milán.

En Colombia es un oficio reciente, pero los personal shopper nacieron en la década de los ochenta en los Estados Unidos, con el crecimiento económico y el surgimiento de jóvenes empresarios: “Con todo este boom de los yuppies en los ochenta, por ejemplo, el presidente de una compañía en Estados Unidos no tenía tiempo para comprar su ropa, entonces las secretarias le hacían todo, hasta que empezó la necesidad de contratar personas especialistas en moda que compraran lo indicado para su imagen. Inició como una cosa puntual, para una fiesta o un evento y luego se fue popularizando”, cuenta Tatiana, que además de curiosear en el armario de otros, es una activa bloguera en iconastyle.

El oficio de Tatiana hace parte de una rama del fashion stylist. Su trabajo es asesorar para un evento puntual, desde un matrimonio hasta la primera entrevista de trabajo, o renovar durante semanas todo un guardarropa: “El primer día no hago asesorías, yo te hago preguntas, conocer qué te gusta, qué música escuchas, yo necesito saber en qué entorno te mueves, en qué trabajas, porque yo te puedo decir: Deberías usar siempre prendas en seda, pero estas no pueden ser acorde a tu estilo de vida.”

Tatiana Moreno, personal shopper, Bogotá, Colombia, Kienyke

Su táctica es ganarse la confianza del cliente antes de sugerir eliminar algunas prendas con valor emocional, cambiar las costumbres de usar un color e ir a cada tienda hasta encontrar ese vestido, ese blazer adecuado para la edad, la contextura física y color de piel.

Sus primeras experiencias como compradora personal fueron con familiares y amigas. Pero su primer cliente reconocido en Colombia fue la diseñadora Adriana Liévano y Diesel. Con estas marcas atendió de manera personalizada a las clientas y con la diseñadora bumanguesa realizó un taller de tendencias. En Europa, empresas como El Corte Inglés o Custo Barcelona ven en los personal shopper una estrategia de marketing para incrementar sus ventas.

También la han contratado varios asesores de imagen de políticos para vestir a sus familias: “Esto me impresiona mucho porque a veces los que llaman son hombres para que yo asesore a sus esposas”, recuerda.

¿Qué me pongo?

Para esta bloguera con un estilo femenino y clásico a la hora de vestir, hay tres accesorios fundamentales para las mujeres: “Lo primero es tener una buena joyería, nunca pasa de moda, hoy en día te puedes poner joyas de las abuelas sin ningún problema. Lo segundo es tener unos buenos zapatos, los básicos son unos negros. Los zapatos siempre serán una buena inversión. Y en tercer lugar un buen bolso de cuero.”

Mientras observa el vestuario de la gente en la calle recuerda los gustos y temores de algunos de sus clientes. Sabe lo que se ve fatal: “Unas botas peludas en clima cálido o un jean sin bolsillos, eso no le queda bien a nadie, también vestir la talla que no es”.

Ante la creciente preocupación por la imagen tanto mujeres como hombres solicitan la asesoría de profesionales como Tatiana. Ella planea un itinerario de tiendas en el que compra con o por el cliente las prendas que van con el presupuesto de cada persona: “Hay quienes dicen que uno no debe vestirse como lo que es, sino como lo que quiere llegar a ser. Los hombres lo han entendido más por ese lado, que por el de verse simplemente bonitos.”

El crecimiento del sector de los personal shopper como perfil profesional va de la mano con el desarrollo de la industria de la moda en Colombia, aunque para Tatiana todavía falta el reconocimiento de este gremio que en algunos países como Francia e Italia ocupa los primeros renglones de la economía.

Su oficio se integra en un engranaje de nuevas propuestas en el mundo del marketing, del diseño y de nuevos talentos como los diseñadores Andrés Pajón, Vásquez y García, Darío y Kika Vargas: “Aquí hay mucha gente talentosa. Kika Vargas es muy cargada en sus diseños por ejemplo, creo que ella tiene un concepto increíble para empezar a romper paradigmas acá”

En Colombia las voces más reconocidas en el mundo de la moda han ofrecido sus servicios como personal shoppers. A la experiencia de Pilar Castaño, quién fue personal shopper de Mango en Colombia, autora de los  libros: ‘El hombre en el espejo’, ‘Profesión Mujer’ y ‘Estilo Urbano: una guía’, se suman ahora profesionales como Lina Díaz, Alejandra Vega.

Tatiana Moreno, que escribe sobre moda en el portal de linio.com, tiene su propia lista de los mejor y peor vestidos de Colombia. Gloria Saldarriaga, Felipe Espinosa y la barrranquillera Caroline Diaz Granados, esta en su clasificación de bien vestidos, “se les ve el estilo por encima”, dice.

Gloria Saldarriaga, Felipe Espinosa, Caroline Díaz-Granados, Mejor vestidos, Kienyke

La contracara la ocupan Marbelle y muchas de las presentadoras de televisión, no se sabe si debido a sus elecciones o a las de sus vestuaristas. Y un mal síntoma: “Los hombres casi todos en general se visten mal, el hecho de salir con camisetas de fútbol y no van a salir a jugar, ya eso para mí es fatal.” 

Marbelle, Camiseta de fútbol, Brasil, Kienyke