Tener tiempo, el lujo más costoso

Tener tiempo, el lujo más costoso

15 de febrero del 2011

Colombia ha entrado al mundo del lujo, que se expande de círculos sociales a todas las personas que quieren sentirse especiales. Llegó la hora de ampliar el concepto y el principal objeto de deseo hoy es tener tiempo.

En nuestro oficio de analistas de tendencias para algunas de las empresas más importantes del país, hemos tenido la oportunidad de seguirle la pista a todo lo que pasa alrededor de varios fenómenos en Colombia y el mundo. Buscamos predecir cómo se van a comportar las personas. Un ejercicio que requiere tiempo, dedicación y sobre todo tener todas las alarmas prendidas.

En los últimos años se ha hablado mucho de cómo la reactivación económica abrió al país al mercado y las experiencias de gran valor. Sin embargo, hay que entender que el lujo no se trata de lo costoso sino de todo aquello que supera los medios normales de alguien para conseguirlo. En ese escenario, todas las personas tienen acceso a objetos de deseo a partir de sus sueños y expectativas.

Podrán notar entonces que para pensar en lujo hay que ir más allá de una marca o un precio: se trata de sentir que algo adicional pasa, que rompe la rutina, lo hace sentir especial y además está de moda. Hay que entender que el escenario ha cambiado mucho a partir de la desaceleración económica, que hace que las personas piensen más en qué gastan su dinero y qué obtienen a cambio.

En el escenario actual del lujo en Colombia conviven lo costoso y lo especial, los que gastan por gastar y los que saben cómo hacerlo, en medio del sabor local y todo lo que hace que ser colombiano sea único e irrepetible. A continuación damos algunos consejos para gastar su tiempo con inteligencia.

1.  Adiós derroche, hola información.

Aceptémoslo: nuestro pasado que incluye a la mafia y la forma como gastaba lo queremos olvidar. Los colombianos que compren productos de lujo en 2011 van a medir sus gastos y a pensar dos veces antes de cambiarse a un Masserati; no quiere decir que el consumo se disminuya, sino que se comienza a hacer de una manera más inteligente, se sabe que un Rólex tiene un proceso que lo hace único y que también es una inversión. Cada vez conoceremos más sobre qué compramos y veremos varias opciones. El reto será para las marcas disponibles en el país.

2.  Cotidianidad con el lujo.

Los colombianos han comenzado a entender que para darse lujos no es necesario pagar millones. Un jabón especial, un vino Rosé o un buen filete hacen la diferencia y pueden transformar un momento en algo especial. Basta revisar la oferta que Éxito o Carulla tiene de productos en el delikatessen para darse cuenta que con una oferta que no afecta el bolsillo de manera drástica veremos más personas que aprenden a cocinar, se interesan en enología, compran accesorios y crean planes inolvidables en sus casas. Las oportunidades son muchas y el universo es ilimitado.

3.  De Key Biscayne al Meat Packing District.

En los últimos años ha comenzado a ocurrir un fenómeno particular en el país: pasamos de ver a Miami como referente de lujo y nos pasamos a Nueva York. Los motivos son, en principio, el hecho de que a la primera la asociamos con la salida de varias personas del país y la segunda con el caos de Bogotá y con experiencias y planes con sólo cruzar la calle. No importa si usted conoce las dos ciudades o ninguna, en 2011 veremos cómo las marcas de ropa nos hacen adoptar vestimentas neoyorquinas, la disminución del costo de los tiquetes a Nueva York y otros referentes. Y claro, si puede, vaya.


El meat packaging district de Nueva York amalgama moda y diferentes estilos de vida.

4.  El arte de dar.

Hoy, entre más acaudalada sea una persona, más debe aportar a causas sociales, como Bill Gates y Warren Buffett, que donaron más de la mitad de su fortuna a beneficencia. En Colombia este fenómeno se traducirá en eventos y donaciones importantes para las víctimas del invierno, y si bien este ha sido un país con una cultura de ayuda, el círculo del lujo, sus influenciadores y las marcas aumentarán la organización de eventos de fundraising, como el año pasado en Bardot, donde pudientes, famosos y marcas como Bavaria se unieron en una subasta que recolectó más de 900 millones de pesos.

5.  Lujo Verde (y orgulloso de ser colombiano).

Más que pensar en ecoturismo, el lujo verde convierte destinos y artículos amigables con el planeta en objetos de deseo ‒como la bolsa Edun, de Louis Vuitton, de US $4.900‒. En Colombia esta oferta no solo seguirá ampliándose sino que tendrá cada vez más fans. Planes como ir a Playa Koralia, en la Sierra Nevada, o las Casas Navegantes, de Aviatur, en Amazonas y Boyacá, serán más solicitados. La intensión de las personas será invertir en lujos que tengan que ver con la colombianidad, así se invierte en una experiencia increíble y se conoce un poco más nuestro país.


Maletín ecológico Edun de Louis Vuitton.

6.  Masificación.

Hay proyectos que nos han mostrado que lo exclusivo puede ser para todos, como las colecciones de Éxito con Silvia Tcherassi y Esteban Cortázar, que tienen buena aceptación por parte de los medios y las personas ‒y se venden en tiempo récord‒. En 2011 veremos varios proyectos de este tipo, en el que lo mejor del universo del lujo llega a todas las personas. Esta estrategia no es nueva en el mundo, casos como H&M y Zara nos han mostrado que en la masificación de los objetos de deseo está uno de los negocios más exitosos de los últimos diez años. Así que prepárese para comprar lo mejor a buen precio.

7.  Nuevos TrendSetters y su círculo.

Un TrendSetter es la persona que adopta modas y tendencias y es seguido por muchos. En Colombia vimos en el último año varios cambios en este sentido, donde una nueva generación de jóvenes logró “mandar la parada” en gustos y planes, si le sumamos el poder de smartphones, Facebook o Twitter, veremos en 2011 como van a ganar más amigos y conocidos. Personas como Gerónimo Basile (La Famiglia) y Alina Vélez (Relaciones Públicas Bavaria) trabajan en ampliar su círculo y generar actividades que construyan lazos, llamen la atención de las personas y al final generen modas en la gente.

8.  Sibaritas con plan y agenda.

A los colombianos les gusta el placer de vivir con exclusividad. Este año a la oferta gastronómica se le suman eventos por todo el país. Hay Festival en Cartagena, Colombiamoda en Medellín, Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, crearán la agenda de estos seguidores de la buena vida, que exploran todas las zonas mientras buscan el martini perfecto, ceviches peruanos y otras experiencias por las que pagan sin culpa. Estos nuevos sibaritas llevan las experiencias de lujo a todos lados y están enterados de datos locales, como cambios de menú o la agenda de las galerías de arte.


Hay Festival encuentro obligado de sibaritas.

9.  Tiempo Libre: El nuevo objeto de deseo.

Dejamos lo mejor para el final… Porque en un mundo donde hay que trabajar de más para poder mantener un estilo de vida sin importar edad, nivel económico o ciudad, el lujo pasó del placer de comprar a la oportunidad de tener tiempo libre. Este es el objeto de deseo de 2011. Recuerde que hablamos de lo que es difícil de conseguir, que se disfruta y reflexione. ¿No le gustaría tener más tiempo para usted, su familia o sus amigos? El nuevo reto del lujo incluirá cambiar de trabajo y otros aspectos, con el fin de que al final, cuando descubra que pudo tomarse la tarde del viernes libre, entienda que es uno de pocos del club exclusivo llamado Quality Time.

*Consultora de Tendencias Socioculturales y de Consumo con clientes y aliados en Colombia, México y Argentina. El reto: Entregar información y conocimiento que haga que sus clientes pasen de objetos de consumo a ser parte de una cultura.

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