Conozca los peligros del cigarrillo electrónico

26 de julio del 2018

No falta quien cree que sustituir un cigarrillo normal por uno electrónico soluciona su problema, y realmente no es tan sencillo. Los cigarrillos eléctricos no son inocuos. No se debe pensar en ningún momento que estos cigarrillos electrónicos no van a causar adicción o daño. No podemos dejar caer a nuestros jóvenes en la idea […]

cigarrillos electrónicos

No falta quien cree que sustituir un cigarrillo normal por uno electrónico soluciona su problema, y realmente no es tan sencillo. Los cigarrillos eléctricos no son inocuos. No se debe pensar en ningún momento que estos cigarrillos electrónicos no van a causar adicción o daño. No podemos dejar caer a nuestros jóvenes en la idea de que esa modalidad de fumar es inofensiva.

Un estudio ha revelado que uno de cada diez jóvenes los prueba y aunque pocos, al menos el 2 por ciento se convierte en un usuario regular. El estudio incluyó a más de 10.000 niños de Gales a quienes se preguntó sobre su consumo de cigarrillos electrónicos. Alrededor de 1.600 de los pequeños se encontraban entre los diez y los doce años de edad y más 9.000 entre los 11 y los 16.

El estudio reveló que casi el 6% del grupo más joven había probado los cigarrillos electrónicos. Por el contrario un poco más del 12% de los niños más grandes lo había hecho. El porcentaje de jóvenes que lo había probado al menos una vez era más alto que el porcentaje que había probado los cigarrillos de tabaco en todos los grupos de edades.

La proporción de adolescentes que había probado cigarrillos electrónicos pero nunca había fumado cigarrillos de tabaco creció del 5% en los niños más jóvenes. Sin embargo, solo el 1,5% de quienes tenían entre 11 y 16 años dijo haber usado cigarrillos electrónicos regularmente (al menos una vez al mes).

Comparados con los no fumadores, la probabilidad de un uso regular de cigarrillo electrónico era 100 veces más alta entre quienes eran fumadores semanales. El estudio también encontró que el uso era 50 veces más alto entre quienes fumaban marihuana. Los autores del estudio indicaron que los adolescentes no parecen estar usando cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar.

No sirven para dejar de fumar

Mientras que algunos partidarios del “vapeo” alegan que los fumadores que prueban cigarrillos electrónicos pueden usarlos como un puente para dejar de fumar, un nuevo estudio encontró que la realidad podría ser exactamente lo contrario. La investigación, publicado el 16 de abril en la revista American Journal of Public Health, encontró que los fumadores que usaron cigarrillos electrónicos tenían menos probabilidades de dejar los cigarrillos normales que quienes no utilizaron los dispositivos.

Los investigadores encontraron que los fumadores que dijeron haber usado alguna vez un cigarrillo electrónico tenían la mitad de probabilidad de disminuir su consumo de cigarrillo. Eran 59% menos propensos a dejar de fumar, en comparación con quienes nunca usaron los cigarrillos electrónicos.

Basándonos en la idea de que los fumadores usan cigarrillos electrónicos para dejar de fumar, planteamos la hipótesis de que los fumadores que usaron estos productos tendrían más éxito al intentar dejarlo. Pero la investigación reveló lo contrario”.

El estudio proyecta dudas sobre el uso de los cigarrillos electrónicos como una ayuda para dejar de fumar. “Estos resultados confirman el daño potencial que los cigarrillos electrónicos le causan a los fumadores. No solo podrían seguir fumando sino que además podrían desalentarse o retrasar los intentos de dejar de fumar”.

“La brecha de conocimiento sobre los cigarrillos electrónicos está siendo llenada en gran parte por la publicidad de la industria. No se apoyan en estudios científicos. Su rápido uso entre la población general y como un fenómeno social requiere una evaluación más cuidadosa sobre su seguridad y efectividad”.

La moda del “vapeo”

Los cigarrillos electrónicos están en auge entre los adolescentes estadounidenses, con cerca de 2.5 millones de estudiantes de secundaria y preparatoria. Prefieren “vapear” en lugar de fumar cigarrillos. El uso de estos dispositivos entre adolescentes estadounidenses se triplicó en un año.

El uso de cigarrillos electrónicos entre alumnos de secundaria y preparatoria se triplicó de 2013 a 2014. Esto genera que estos dispositivos de suministro de nicotina sea el producto de tabaco más popular que usan actualmente los adolescentes estadounidenses.

No ha habido una disminución en el consumo general del tabaco entre los adolescentes, así que parece que los productos más nuevos como los cigarrillos electrónicos y los narguiles están desplazando a los productos tradicionales como los cigarrillos, puros y tabaco sin humo.

Los cigarrillos electrónicos son aparatos que funcionan con baterías que usan calor para transformar químicos líquidos en un vapor que es inhalado por el usuario. El líquido de los cigarrillos electrónicos a menudo contiene nicotina, así como muchos tipos de sabores distintos.

Entre estudiantes de secundaria, el uso de cigarrillos electrónicos creció más del triple pasando de un 1.1 por ciento a un 3.9 por ciento en 2014, un incremento de aproximadamente 120.000 a 450.000 estudiantes.

Los narguiles también han aumentado en popularidad, según la CDC. El uso de narguile casi se duplicó entre adolescentes, pasando de casi 890,000 estudiantes de secundaria y preparatoria en el 2013 a cerca de 1.6 millones en 2014.

Los cigarrillos electrónicos y los narguiles pueden provocar adicción a la nicotina, y existe preocupación de que los niños que usan cigarrillos electrónicos se graduarán a los tradicionales. Además, la nicotina puede causar daños graves en los cerebros en desarrollo de los adolescentes. Fumar cigarrillos durante la adolescencia se ha asociado con un deterioro cognitivo permanente, incluyendo la memoria y la atención.

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