Método 360: Los beneficios del micro ayuno nocturno 

16 de octubre del 2018

Nosotros le llamamos dieta 15:9 o método 360 Rada. Es un ayuno de 15 horas en las que se consume alimentos en las nueve horas restantes. La última comida del día la hacemos alrededor de las 6:00 de la tarde y la próxima sobre las 9 de la mañana. Son unas 15 horas de micro […]

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Nosotros le llamamos dieta 15:9 o método 360 Rada. Es un ayuno de 15 horas en las que se consume alimentos en las nueve horas restantes. La última comida del día la hacemos alrededor de las 6:00 de la tarde y la próxima sobre las 9 de la mañana.

Son unas 15 horas de micro ayuno, de descanso del sistema digestivo y de paso de su cuerpo. Durante este tiempo podemos consumir líquido como agua, incluso té o café con la dosis de azúcar controlada y sin ella mucho mejor. Nuestros antepasados no tenían un horario tan regular y nuestra evolución ha deteriorado el biorritmo natural del cuerpo. Esta dieta es muy efectiva, ya que en ese tiempo de descanso hay recuperación, regeneración y autofagia de grasa visceral.

Este micro ayuno también aumenta una proteína llamada factor neurotrópico derivado del cerebro o FNDC. Es una proteína​ que actúa como factor de crecimiento de la familia de las neurotrofinas asociadas al factor de crecimiento nervioso. Estas neurotrofinas se encuentran en el cerebro y el tejido periférico.

El desayuno debe ser un desayuno y almuerzo deben ser normales, con los nutrientes adecuados. En la última comida del día a las 6:00 de la tarde solo tomaremos proteínas y verduras, nada de grasas ni de carbohidratos.

Además este hábito nos mejorará el sueño, se elevará la melatonina y va a reducir ostensiblemente nuestro peso y talla. Todo esto beneficiando a su salud física y mental.

El tratamiento ideal con el llamado método 360 incluye oligoelementos y una terapia estabilizadora metabólica. Esta no es una dieta que se basa solo en calorías sino en los horarios más adecuados para comer. Esto por dos razones muy sencillas: los alimentos se procesarán mejor y no se convertirán en grasa y las hormonas responsables del control de azúcar y grasa están menos activas por la noche. Es decir, cenar antes de que esas funciones empiecen a ralentizarse nos puede ayudar a controlar el peso.

Estos son algunos de los beneficios que vamos a obtener en el hecho de darle al organismo ese descanso nocturno en ingesta de alimentos. En primer lugar el control de la insulina, el segundo el control de los lípidos en la sangre. Tercero, un aumento en la hormona del crecimiento, lo cual está relacionado con la ralentización del envejecimiento y el mantenimiento de la musculatura. En cuarto lugar, se produce también un beneficio para la mente con un efecto liberador.

Estudios sobre el micro ayuno

Muchos estudios están trabajando en dejar patente desde el punto de vista médico los beneficios de este hábito de ayuno intermitente o micro ayuno.

Uno de los resultados que ya se han visto es que el ayuno 15/9 que produce descenso del peso. El ayuno intermitente es bueno para adelgazar y mejorar la salud metabólica para las personas que pueden tolerar intervalos de ninguna o escasa alimentación en ciertas horas de la noche.

El ayuno intermitente, es decir los períodos de abstinencia voluntaria de comida y bebida, se practica en todo el mundo desde la antigüedad. El objetivo de estos estudios es proporcionar una visión general de los programas de ayuno intermitente y resumir la evidencia sobre sus beneficios para la salud.

Los resultados de interés para la salud son los cambios en el peso y en los parámetros metabólicos asociados con la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular y el cáncer.

También se presenta una visión general sobre los principales mecanismos que se postulan para vincular el ayuno con la salud humana. Es decir la biología circadiana; la microbiota gastrointestinal y los hábitos de vida modificables, como la alimentación, la actividad y el sueño.

Sobre esto último, numerosos estudios de observación indican que consumir alimentos por la noche se asocia con disminución de la duración del sueño y mala calidad del mismo. Se puede generar resistencia a la insulina y mayor riesgo de obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular y cáncer.

Específicamente, se postula que comer en horarios circadianos anormales, es decir, saltarse los tiempos del reloj biológico de nuestros organismo, por ejemplo tarde en la noche, conduce a la desincronización circadiana y la consiguiente alteración de los patrones de sueño normales.

Un estudio controlado de doce semanas halló que el ayuno modificado junto con un protocolo de ejercicio produjo descenso de peso significativamente mayor (6,5 %) en relación con el ayuno solo (3,2 %) o el ejercicio solo (1,1 %).

Los resultados de estos estudios intervencionistas de ayuno modificado sugieren que esta estrategia produce descenso de peso, con efectos modestos y mezclados sobre los marcadores glucorregulatorios, las concentraciones de lípidos y los marcadores inflamatorios.

Se hallaron doce estudios en roedores con el método de restricción con intervalos diarios de ayuno de 12 a 16 horas. A pesar de la heterogeneidad de estos estudios, las conclusiones fueron que en ratones, la alimentación con períodos de restricción se asoció con reducciones del peso, el colesterol total, los TG, la glucosa, la insulina, la interleucina 6, y el factor de necrosis tumoral, así como mejoras en la sensibilidad a la insulina.

Se encontraron solo dos estudios en seres humanos que investigaron los efectos de intervenciones con alimentación con períodos de restricción que extienden la duración del ayuno nocturno. Ambos hallaron reducciones significativas del peso.

El ayuno intermitente que limita el consumo de alimentos a las horas diurnas puede influir sobre la biología circadiana. Los organismos se desarrollaron para restringir su actividad a la noche o el día mediante un reloj circadiano endógeno que asegura que los procesos fisiológicos se efectúen en el momento óptimo. La hora del día es importante para la integración del metabolismo y la energía. Así como los índices fisiológicos, como los patrones de secreción hormonal, la coordinación física y el sueño.

Algunos tipos de ayuno pueden imponer un ritmo diurno en el consumo de alimentos, que producen mejores oscilaciones en la expresión de los genes del reloj circadiano que reprograman los mecanismos moleculares del metabolismo calórico y la regulación del peso corporal.

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