¿Cómo saber si su hijo está siendo matoneado?

2 de febrero del 2019

Estas señales son importantes en casos de matoneo escolar.

¿Cómo saber si su hijo está siendo matoneado?

Cientos de niños y niñas en todo el país están regresando al colegio para continuar con sus estudios. Pero algunos de estos menores pueden estar dando señales de violencia en su entorno escolar que todos los responsables de estos niños deben estar atentos.

En un reciente evento que organizó la marca Totto con el fin de dejar al desnudo el fenómeno del Bullying, el director del programa Aulas de Paz, José Fernando Mejía estuvo presente para visibilizar la lucha contra este tipo de actuaciones. KienyKe.com aprovechó el regreso a clases y habló con este psicólogo sobre cómo los padres pueden saber cuando su hijo está siendo matoneado o por el contrario si son los intimidadores.

Para Mejía los casos de intimidación están siempre en todos los colegios y en todos los grados. Y argumenta que “hay un pico al finalizar la primaria donde alrededor del 37% de los niños dicen ser víctimas de acoso. Situación que disminuye hasta el 15% al final de la secundaria”.

Pero al parecer, esto no quiere decir que el fenómeno se vuelva menos preocupante sino que los casos se enfocan en la gente que está más vulnerable, a las personas con un mayor riesgo.

Este fenómeno que en Colombia ha estado normalizado desde hace décadas y hasta ahora se ha empezado a trabajar, se le suma las nuevas formas de relación por parte de los niños y jóvenes en las redes sociales.

Para el experto estas plataformas digitales tienen una importancia fundamental. Dice que “los padres tienen que trabajar con sus hijos para darles herramientas para protegerse. Todas las redes tienen mecanismos para bloquear comunicaciones y hay que empezar a conocer estos mecanismos”.

Asimismo manifiesta que es importante “trabajar con nuestros hijos para que ellos aprendan cuales son los mensajes que le puedan hacer daño a otros y dejar de reproducirlos. Inclusive actuar para defender a otros en la red”.

Las señales de un niño matoneado

Según José Fernando Mejía, las señales son muy distintas pero ayuda estar pendientes sobre todo, por el estado de ánimo de su hijo. “Si no quiere ir al colegio, si llega con las cosas dañadas, si no tiene amigos, cualquier cosa que lo haga distinto y que no le permitan encajar en un grupo lo hace vulnerable”, argumenta el psicólogo de la Universidad de los Andes.

Pero no solamente hay que estar pendientes de las señales de quienes son víctimas sino de aquellos que pueden ser los intimidadores. Para este experto “ellos son los que se burlan de otros, los que parecen no tienen una sensibilidad frente al dolor del otro, los que pueden pensar que ciertas cosas son chistosas y no lo son”.

Complementa diciendo que todos los niños están involucrados en situaciones de bullying bien sea porque están agrediendo, siendo agredidos o son quienes están observando. Los que observan son fundamentales según Mejía, “pues con ellos se puede trabajar si en su grupo hay alguien que se la monten todo el tiempo, que no lo inviten a las cosas y cómo ellos pueden ayudarlo”.

¿Qué se puede hacer ante un caso de intimidación?

Si uno es un padre o madre de familia o el responsable del menor, y cree o piensa que su hijo está siendo intimidado, lo que debe hacer inmediatamente es comunicarse con el colegio. El primer paso es comunicar lo ocurrido con la institución ya que hoy ellos deben tener protocolos de manejo de este tipo de casos. Así como una ruta clara que empieza con una charla con los profesores que debe escalar con las coordinaciones. Si el caso no es atendido, Mejía recomienda que se puede denunciar en la línea teprotejo.org.

Para Mejía los colegios deben empezar a fortalecer las acciones de prevención y a cambiar los mecanismos que usan para manejar este tipo de cosas moviéndose a un enfoque más de solución de problemas y de justicia restaurativa.

También admite que hay que empezar a cambiar creencias que justifican la agresión, por ejemplo que si se la montan a alguien el problema es del que se la deja montar, si me la montan a mí yo tengo que responder con agresión. Este tipo de conductas terminan empeorando el problema.

“Se tiene que educar para que los niños sean más empáticos, para que sepan que hacer cuando pasa un caso de matoneo. Es mucho más importante prevenir. En el caso de bullying el castigo es insuficiente porque genera resentimiento, ganas de venganza”, puntualiza Mejía.

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