Un niño con asma jamás debe hacer esto

Un niño con asma jamás debe hacer esto

9 de abril del 2017

Si bien los menores diagnosticados con asma pueden realizar sus actividades cotidianas y llevar una vida activa, es necesario tener en cuenta determinadas recomendaciones para evitar crisis y, de esta manera, ingresos a urgencias y hospitalización, ausentismo escolar, dietas estrictas e innecesarias, exclusión social y a largo plazo adultos con disminución de la capacidad pulmonar.

Por esta razón es de vital importancia que los padres tengan plena conciencia y conocimiento de la enfermedad para cuidar a sus hijos, además, de estar atentos a toda señal de alarma.

“Sobre todo cuando se trata de sensación de ahogo y fatiga que no se calman, dificultad para hablar o cambio de color en los labios y en las yemas de los dedos”, asegura Lady Páez Suárez, fisioterapeuta del Programa Infantil de Enfermedades Respiratorias de Colsanitas.

Para que la calidad de vida del niño sea lo mejor posible, estas son las cinco cosas que una infante asmático jamás debería hacer.

1. Incumplir el tratamiento: seguir las indicaciones del pediatra es importante para reducir el impacto del asma en la vida del niño. Es importante administrar el broncodilatador inhalado, según recomendación médica para relajar y abrir los músculos de las vías respiratorias y, de la misma manera, con los medicamentos antiinflamatorios para reducir la inflamación de los bronquios.

2. Exponerse a desencadenantes de broncoespasmos: hay diferentes sustancias que se pueden evitar en el entorno del niño y, a la vez, se le puede enseñar a identificarlas para reducir su exposición a las mismas. Cuando se trata de asma alérgica, es importante tener identificadas las sustancias que la desencadenan, principalmente se trata de los ácaros del polvo o cierto tipo de alimentos.

3. Tener contacto con personas con infecciones respiratorias y cambios de clima: evite el contacto con personas que cursen con gripa y resfriados. Mantenga una adecuada ventilación de los espacios y proteja la nariz y la boca de los niños ante cambios bruscos de temperatura. Tener el esquema de vacunación al día y aplicarse anualmente la vacuna contra la influenza ayudan a disminuir los riesgos.

4. Participar en el aseo de las mascotas: en caso de tener mascotas con pelo o plumas es recomendable que permanezcan fuera de la habitación y los espacios que frecuenta los niños en casa. No deben participar de las actividades de higiene de las mascotas como el baño o el cepillado de los mismos, pues botan más pelo y caspa de lo habitual.

5. Practicar ejercicio sin precauciones: si los niños tienen el asma bien controlada pueden hacer cualquier clase de ejercicio. Sin embargo, es muy importante que tengan una vida activa y participen en diferentes actividades físicas, deportivas y sociales. Por eso, cuando los menores hagan alguna actividad física, debe ser de manera progresiva y prolongada, con calentamientos de 10 a 15 minutos antes de iniciar la actividad. Empezar con rutinas cortas y luego aumenta los tiempos y la intensidad. Durante la actividad debe tomar líquidos y al finalizar deben realizar estiramientos y ejercicios de enfriamiento.