¿Cuál es la mejor bebida para nuestra salud?

¿Cuál es la mejor bebida para nuestra salud?

5 de enero del 2015

Nuestro cuerpo está conformado primordialmente de agua, un adulto es aproximadamente 60 – 70% agua, mientras que un niño menor de 5 años es aproximadamente 80% agua. Necesitamos agua para todos los procesos fisiológicos que nuestro cuerpo realiza, por lo tanto debemos recuperar nuestras pérdidas hídricas permanentemente. Perdemos agua al respirar, al regular nuestra temperatura, con la orina, heces fecales, menstruación y transpiración; es decir constantemente.

Nuestro cuerpo tiene una necesidad aproximada de 2.5 litros de agua al día, es muy discutido la forma de cómo reponer agua, la manera más sabia siempre en salud es observar el cuerpo y su comportamiento, perdemos agua constantemente y en cantidades pequeñas, solo en procesos patológicos tenemos perdidas masivas. Por lo tanto la sugerencia que hace nuestro cuerpo es: consume agua en pequeñas cantidades pero de manera frecuente.

Ahora, no todas las bebidas realmente aportan agua a nuestro cuerpo, las bebidas gaseosas son denominadas refrescantes por el hecho de tener gas y generar una sensación de frescura, más cuando su temperatura es menor de 15 grados centígrados, pero realmente no son hidratantes, todas las bebidas con gas son bebidas carbonatadas,  las cuales contienen ácido carbónico, generando en el cuerpo una respuesta de equilibrio, es decir requiere alcalinizar la sangre liberando calcio de nuestros huesos. Estas bebidas de uso constante son generadoras a largo plazo de enfermedades como la osteopenia y la osteoporosis. Además la gran mayoría de ellas aportan una inmensa cantidad de azúcar refinada (sucralosa y almibar de maíz) que hace que el agua realmente no hidrate los tejidos sino que se retenga más agua o no sea útil a nuestro cuerpo.

Las bebidas denominadas energéticas o energizantes son todas aquellas que generan en el cuerpo una respuesta de energía a expensas de sustancias como el azúcar, el chocolate, la cafeína y la taurina, hacen que nuestro cuerpo responda mas rápido al ejercicio, y a estar alerta y activo, pero la velocidad de respuesta no garantiza la efectividad de ella. Nuestro cuerpo tiene la gran desventaja que estas sustancias generan una respuesta cerebral de adicción, es decir entre más las usas, más las necesitas, y puede hasta desarrollarse un síndrome de abstinencia si se dejan de usar súbitamente, y no hidratan nuestro cuerpo.

Las bebidas cafeinadas, refiriéndome a estas como las que naturalmente poseen cafeína como el café, el te verde, negro y rojo y el mate, son altamente diuréticas, es decir estimulan la pérdida de agua del cuerpo y no la reposición. Es por esto que no son bebidas hidratantes.

El agua es la elegida como bebida hidratante, ahora es importante conocer que no todas las aguas son iguales de favorables a nuestro cuerpo. El agua potabilizada de manera convencional está tratada con cloro, el cual es tóxico para nuestro cuerpo. Existe reglamentación sobre el uso del cloro, pero una pequeña dosis, constantemente puede resultar importante en nuestra salud, por eso la recomendación es tomar agua de buena calidad. El agua que no cuenta con este proceso de potabilización con hipoclorito es el agua extraída de los manantiales o nacimientos de agua, es filtrada por las múltiples capas de la tierra y optima para el consumo humano, además con cargas de electrolitos muy favorables para la salud. Marcas existen muchas en el mercado, y el valor no es lo que determina si son mejores la una de la otra, el valor varía de acuerdo a la dificultad de extracción, embotellamiento y comercialización, de esta agua.

Si no tenemos la facilidad de usos de agua de manantiales, podemos someter el agua potabilizadas a filtros magnéticos, que también existen muchos en el mercado, con también variedad de precios, lo importante es que estos filtros retiran de las moléculas del agua las partículas de cloro que son partículas cargadas negativamente, y nocivas para la salud.

La otra forma de aprovechar de manera favorable el agua si no existen ninguno de los anteriores es utilizar los antioxidantes naturales como la vitamina C, presentes en la frutas y en muchas de las plantas.

Margarita M. Rueda R.

Médico cirujano de la Universidad del Bosque

Medicina Bioenergética  – Homeopatía  Instituto SPADH

Acupuntura China Universidad Juan N. Corpas