¿Qué tan competitivos son los seres humanos?

2 de marzo del 2019

Así actúa el cerebro en una competencia.

Emociones

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Dentro de la biología se utiliza el término ‘el efecto ganador’ para describir cómo es posible que un animal que haya ganado una pelea sea capaz de ganar futuros combates. El estudio demostró que a los seres humanos les sucede lo mismo cuando están en una situación competitiva.

Ian Robertson, neurocientífico y psicólogo cognitivo, describió cómo el éxito trae efectos positivos al cerebro cuando la persona previamente ha experimentado victorias. También se desencadena una serie de reacciones durante una rivalidad. Ya sea a la hora de competir por un empleo o jugando en el casino online siempre se atribuye la victoria a sentimientos y emociones positivas del pasado.

Esto es lo que pasa en nuestro cerebro

El efecto ganador que describe Robertson se desarrolla en cuatro fases clave: El aumento de la testosterona, el córtex del cíngulo anterior, el sistema de recompensa y el circuito de dopamina. Primero, la testosterona aumenta rápidamente en estos momentos de rivalidad, por esto se crea una actitud agresiva y egoísta frente a los demás.

Segundo, en el córtex del cíngulo anterior las neuronas se iluminan para evaluar si el riesgo vale la pena frente a la recompensa. También reconoce las situaciones de competencia para determinar el nivel de reacción que es necesaria.

Tercero, el sistema de recompensa vincula en el cerebro los comportamientos en las victorias pasadas para recrear las emociones positivas. Y por último, el circuito de dopamina lo encamina por el recuerdo de las victorias pasadas para repetir los comportamientos a la hora de ganar.

 ¿Qué es el viaje del ganador?

Robertson y sus colegas denominan este proceso como el viaje del ganador,  ya que siempre se experimentan ciertas condiciones para llegar a la victoria. Para comenzar se agrupan datos que influyen en la toma de decisiones y así rendir rápidamente. Después se anticipa al resultado final y reacciona creando emociones con comportamientos oportunos para manejar el éxito.

Frente a la situación el cerebro evalúa el riesgo para decidir si es conveniente poner en marcha el plan para llegar a la victoria. Finalmente recrea las emociones de ser un ganador y volver a experimentarlas durante la competencia.

Este viaje demuestra que las personas ganadoras tienden a ser más confiadas en situaciones competitivas porque les gusta destacar. De esta manera existen más posibilidades de que ganen en el futuro y se presentan ansiosos a la hora de volver a intentarlo. Además crean un afecto por esta sensación vencedora. El éxito llama al éxito.

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