Depresión, la enfermedad silenciosa del siglo XXI

Depresión, la enfermedad silenciosa del siglo XXI

8 de marzo del 2017

Actualmente, la depresión es considerada como una de las principales discapacidades del mundo, debido a la dimensión que pueden tomar sus síntomas y cómo afectarían gravemente a cada persona.

En Colombia, el 4,7% de la población sufre de esta enfermedad. Esto equivaldría a más de dos millones  de personas, aproximadamente.

De acuerdo con un informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), titulado ‘Depresión y otros trastornos más comunes’,  hay alrededor de 350 millones de personas que sufren de depresión, siendo las mujeres quienes son más vulnerables. Por la cantidad de pacientes es probable que para el año 2020 esta sea la principal razón para consultas médicas.

En dialogo con Kienyke.com, Nicolás Solano Medina, psiquiatra de la Clinica La Inmaculada, afirmó que la depresión está relacionada con las cargas genéticas de las personas. Dicha enfermedad se puede heredar como cualquier otra.“Existen factores como el entorno en que se encuentre la persona, ya que si se presentan situaciones difíciles existe un alto índice que el sujeto se estanque en sus problemas y cree una situación depresiva”, afirmó el experto.

La personalidad también influye de manera directa, ya que cada persona tiene una reacción diferente a las situaciones. Una enfermedad, una crisis económica o la pérdida de algún ser querido podrían desencadenar distintos niveles de depresión, dependiendo de la persona, insistió el doctor Medina.

Cuando una persona presenta este estado suele aislarse, además de que se hunde en una sin salida, lo que afectaría las funciones del cuerpo, como el hábito de comer, además de que generaría  la pérdida de gusto por actividades que solían realizarse.

En la depresión, la angustia dura más, y por lo general el paciente siente que no puede salir fácilmente de esa situación. Entonces inician los trastornos severos.  Y aparecen problemas laborales por la gran discapacidad que genera esta enfermedad y que conllevaría la disminución de la productividad.

En efecto, padecer de depresión es uno de uno de los cinco factores principales asociados con ausentismo laboral y “presentismo”. Dicho término se asocia a la disminución del rendimiento laboral por los síntomas depresivos. Así, es necesario sumar los costos ocasionados por pérdida de la capacidad productiva, por el menor rendimiento laboral, y por los años de vida perdidos por mortalidad prematura debida a suicidio. Los costos en que la empresa debe incurrir por el pago de incapacidades para que su empleado pueda asistir al médico y efectuarse una consulto-terapia, también se deben tener en cuenta.

De acuerdo con el médico Nicolás Solano, la depresión se puede clasificar en:

Depresión leve: La persona se aísla, pero sigue con sus actividades cotidianas.
Depresión moderada: En este caso ya se desconecta de la realidad.
Depresión grave: Hay una alteración en su funcionamiento habitual. Puede presentarse un desinterés en la vida sexual y una perdida general de lo que antes se podía considerar importante.

Los médicos tienen la tarea de detectar en qué casos sus pacientes son susceptibles a ser víctimas de esta enfermedad. Algunos psicólogos afirman que la gran mayoría de personas, en algún momento de su vida, son propensas a sufrir de depresión por circunstancias como la soledad, problemas económicos, o el rechazo, entre otras causas.

Depresion enfermedad, transtorno

Solamente el 10% de las enfermos deciden tratar estos síntomas, mientras que el otro 90% prefiere no dar a conocer su situación. Esto se ve reflejado en las 800.000 muertes anuales como consecuencia de la depresión. Tres grupos de personas son los más vulnerables a padecer esta enfermedad: Los jóvenes, las mujeres en estado de posparto y a las personas de la tercera edad (pensionados).

En el mismo informe presentado por la (OMS), se hizo énfasis en la dificultad  para poder acceder a los tratamientos. Factores como la ausencia de recursos económicos, la dificultad para admitir que la persona sufre de esta enfermedad (por la estigmatización que existe con este tipo de trastornos mentales), o la falta de personal médico capacitado, que deriva en un diagnóstico erróneo por parte de estos.

En el informe también se indica que Brasil es el primer país afectado por este trastorno con el 5,8% que equivale a 11.548.577 brasileños,  lo que lo ubica en la cabeza de los países de América Latina, por encima de Cuba (5,5%); Paraguay (5,2%); Chile y Uruguay (5%); Perú (4,8%); Argentina, Colombia, Costa Rica y República Dominicana (4,7%), Ecuador (4,6%), Bolivia, El Salvador y Panamá (4,4%); México, Nicaragua y Venezuela (4,2%); Honduras (4 %) y Guatemala (3,7%).

En efecto, la Asociación Colombiana de Psiquiatría precisó que apenas uno de cada 10 colombianos que sufren de depresión suelen recibir un tratamiento pertinente. Por otra parte, Kienyke.com consultó a Jorge Téllez, médico psiquiatra de Colsanitas, el cual afirmó que “hay gente pesimista, que tiene el ánimo opaco y siempre piensa de forma negativa, pero no padece depresión. En cambio, hay quienes pueden reírse todo el día, ser optimistas, y en algún momento caer en la enfermedad”.

Es muy importante conocer la relación que existe entre la depresión y el suicidio, debido a que las personas pueden perder el sentido de la vida y centrarse en los aspectos negativos de ésta. Para estos casos, el tratamiento recomendado es comenzar con una terapia, la cual debe ser enfocada a que el individuo pueda recuperar la confianza, la esperanza, y tenga el control sobre la vida y las emociones.

Debido a los avances científicos que han sido notorios frente a esta problemática que actualmente atraviesa la humanidad, se ha podido identificar las áreas del cerebro que se alteran con la depresión, así como los neurotransmisores que disminuyen cuando se presenta esta patología, además de las hormonas que se involucran en el proceso.

A pesar de que es una situación difícil de detectar, se han podido establecer las terapias más adecuadas para tratarla y curarla del todo. Se han  formulado medicamentos que buscan estabilizar en un tiempo de 3 a 6 meses, además de psicoterapias.

El estudio de la OMS sobre trastornos mentales reveló que, a pesar de los avances mencionados, la mitad de los pacientes solían recaer un año después de recibir el tratamiento. “El 50% de las personas suelen tener una recaída más fuerte, después del primer episodio”, dice el estudio.

En Colombia, investigaciones aseguran que el 16% de la población sufre de alguna enfermedad mental. La depresión es la más frecuente de todas. Es necesario tener precaución para no confundir un episodio de tristeza con un estado de estos.

Una de las formas más comunes para detectar la depresión en personas es ver con que frecuencia tienen ideas negativas o pensamientos suicidas.  Asimismo, hace falta estudiar la disminución del interés en actividades cotidianas y los episodios de tristeza o vacío que se presenten. La enfermedad suele ser silenciosa. Hay personas que se ven optimistas o demasiado extrovertidas, pero en cualquier momento de la vida podrían aparecer indicios de esta enfermedad.

Infografia Depresion