El dengue

El dengue

23 de octubre del 2015

Un artículo de la revista Sanitas para KienyKe.com 

Ante la eminencia de un nuevo fenómeno del niño y la necesidad de almacenamiento de agua que nuevamente surge en muchos lugares de clima cálido del país, el Ministerio de Salud ha hecho un nuevo llamado de prevención ante la posibilidad de brotes de dengue. La enfermedad se encuentra dentro de las diez primeras causas de muerte en el mundo y hasta ahora no tiene cura ni tratamiento.

Hasta hace unos años se creía que el dengue era cosa del pasado, pero con los cambios de clima, la urbanización, la contaminación ambiental, el comercio y el aumento de los desplazamientos la enfermedad sigue azotando a muchas regiones. El incremento en los casos de dengue en los últimos meses ha prendido las alarmas del sector de la salud en todo el país.

El dengue es una enfermedad infecciosa, que al comienzo suele confundirse con un simple resfriado, pero poco a poco aparecen otros síntomas que hacen sospechar de que se trata de algo más serio.

El virus se adquiere a través de la picadura del mosquito aedes aegypti. El ciclo de transmisión de la enfermedad es el siguiente: cuando el insecto pica a un individuo infectado con dengue y chupa su sangre, queda infectado de por vida. Luego, cuando el mosquito pica a una persona sana, le transmite la enfermedad.

Existen cuatro tipos del virus (1 a 4) y varios serotipos. La primera vez que una persona es picada desarrolla el dengue clásico. Pero si después vuelve a ser picada por un mosquito portador de otro de los serotipos, puede sufrir la forma más severa de la enfermedad conocida como dengue hemorrágico o grave.

A los pocos días de la picadura del mosquito aedes aegypti infectado, aparecen las molestias típicas de una gripa: malestar general, fiebre, irritabilidad, dolor de cabeza, de los músculos y de los huesos. Esto ha hecho que el dengue se denomine la “Fiebre quebranta huesos”. En los niños los síntomas suelen ser más complejos y algunas personas también experimentan sangrado de las encías y por la nariz.

Atención a las complicaciones

Para el dengue no hay vacuna ni tratamiento específico. Una vez que se ha adquirido la enfermedad, el tratamiento se encamina a aliviar los síntomas con analgésicos diferentes al ácido acetilsalicílico (aspirina) por el riesgo de que genere hemorragias. El paciente debe aumentar la ingesta de líquido para mantenerse hidratado y protegerse de una nueva picadura del mosquito para evitar la transmisión de la enfermedad. Además, si el individuo es infectado nuevamente corre el riesgo de desarrollar el dengue hemorrágico, que es más grave.

En este caso, aparte de los síntomas mencionados, aparecen otros signos de alerta como dolor abdominal, vómito, sangrado de las mucosas y formación de morados y puntos rojos en la piel. Los problemas circulatorios pueden desencadenar disminución de la presión arterial, cambios neurológicos, pulso débil, deshidratación, sudoración y piel fría. Por eso, la persona con dengue hemorrágico requiere tratamiento hospitalario para manejar las complicaciones y evitar un desenlace fatal.

Dengue-01

La única forma de prevenir la enfermedad es mediante el control del mosquito y sus criaderos. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el incremento de los viajes aéreos, el cambio climático, la urbanización no planificada, el inadecuado abastecimiento de agua, sumados a la falta de programas efectivos para el control del mosquito y la ausencia educación sanitaria son algunos de los factores relacionados a la diseminación del aedes aegypti y al incremento en la circulación de los serotipos del virus del dengue.

Otro aspecto importante en la expansión geográfica del mosquito ha sido la contaminación ambiental con recipientes (llantas usadas, botellas, tarros, frascos, bolsas) que albergan aguas estancadas, lo que constituye el medio ideal para la reproducción del insecto.

Aunque el dengue está presente principalmente en zonas tropicales y subtropicales, cada día va ganando terreno en otras altitudes. Actualmente en Colombia se reportan 686 municipios con dengue, con mayor prevalencia en regiones ubicadas a 1.800 metros sobre el nivel del mar.

Para disminuir la presencia del aedes aegypti hay que extremar los cuidados limpiando los sitios donde hay basura, manteniendo tapados los depósitos de almacenamiento de agua y vaciando los envases de agua, los neumáticos viejos y otros recipientes que pueden contener aguas detenidas. El uso de mosquiteros o toldillos en los dormitorios es otra medida de protección importante. Estas acciones son simples, no implican recursos y pueden ayudar al control de la enfermedad sin utilizar productos químicos.

A metros del mosquito.

Hasta ahora la única forma de prevenir la enfermedad es mediante el control del mosquito que la trasmite. Atienda las siguientes recomendaciones:

– Como el insecto ataca en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde, evite estar a campo abierto en esas horas en zonas de riesgo.
– Duerma con mosquitero.
– Use repelente y ropa de manga larga para salir, y proteja especialmente los tobillos, las muñecas y el cuello.
– Cierre las puertas y ventanas antes de las 4 p.m.
– Tenga mayor cuidado con los niños y con personas que previamente han tendido dengue clásico, ya que son más susceptibles de desarrollar complicaciones.
– Consulte de inmediato con el médico si cree que tiene los síntomas de una gripa complicada con dolor abdominal, vómito, deterioro importante de su estado de salud y especialmente si se asocia a signos de sangrado.
– Informe siempre su lugar de procedencia inmediata o los viajes recientes que haya realizado. Muchos casos de dengue se presentan después de viajes de recreo o de trabajo a zonas endémicas.
– Contacte a las autoridades sanitarias cercanas a su vivienda para conocer el tipo de biolarvicidas o insecticidas que recomiendan.