Éxtasis en ratones revela posible tratamiento en postraumas

10 de abril del 2019

El tratamiento sería un soporte para sesiones de psicoterapia.

Éxtasis

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Cuando una persona pasa por una experiencia aterradora o perturbadora puede desarrollar con el tiempo estrés postraumático, un trastorno que puede durar meses o años, el paciente continúa recordando ese suceso de trauma, lo que causa fuertes reacciones físicas y emocionales. Ahora se da un adelanto en la materia, pues un estudio, mediante pruebas con ratones, mostró que el uso de éxtasis en bajas dosis podría servir como tratamiento.

Un reciente estudio publicado en la conocida revista ‘Nature’ ha destacado que aquellos recuerdos y marcas mentales podrían ser suprimidos de forma rápida y eficaz, ayudando al ser humano a recuperarse de este trastorno.

Se trata de la inyección de una dosis única y reducida de una droga llamada MDMA. La investigación fue probada en un grupo de ratones que recibieron esta sustancia y a los pocos minutos los especialistas encontraron que los niveles de la hormona oxitocina aumentaron.

Asimismo, la FDA (Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos) califica esta sustancia, también conocida popularmente como éxtasis, como “revolucionaria” para tratar los postraumas. Este nuevo estatus hace que sea más fácil para los investigadores trabajar con ella, haciendo que la industria de la farmacia cuente con un camino más rápido para confirmar los beneficios de la droga.

Para tener en cuenta, cuando los pacientes de estrés postraumático deben recordar el suceso perturbador entran en un momento de horror, por lo que tratar el trastorno solo con psicoterapia no es una de las opciones más sencillas o eficaces.

Por su parte, consumir en bajas dosis éxtasis haría que rememorar sea más fácil y menos doloroso. Cuando la droga entra al organismo hace que los neurotransmisores del cerebro se activen, provocando una sensación placentera, esto quiere decir que los pacientes podrían llevar mejor los recuerdos y hablar más abiertamente con el terapeuta.

La inyección de MDMA lleva a que el cuerpo se sienta más libre en cierto modo. Además tiene los siguientes efectos en el cuerpo: mayor extroversión, empatía hacía los demás y poder sostener una conversación fluida con un grupo de personas.

Teniendo en cuenta la declaración de la FDA, la Asociación Multidisciplinaria para Estudios Psicodélicos (MAPS) continuará los ensayos clínicos en la fase III, que es el último paso para que dicho tratamiento llegue oficialmente al mercado, para esto, se probará en una muestra de 200 a 300 personas.

En la fase II, 107 pacientes accedieron a la dosis de éxtasis, un 61% no sufrió más de postraumas después de dos meses. Después de un año, el porcentaje aumentó al 68%, solo un 23% no mostró ninguna clase de mejoría.

Vale recordar que el uso de MDMA también está siendo estudiado para reparar ciertas áreas dañadas en el cerebro humano, así como para encontrar una solución al alcoholismo.

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