“La contaminación atmosférica afecta el ADN de jóvenes y niños”

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“La contaminación atmosférica afecta el ADN de jóvenes y niños”

29 de mayo del 2017

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de California, dio como resultado que la contaminación del aire es causante de daños en el ADN de jóvenes y niños. Es bien sabido, que cuando de contaminación atmosférica se habla, las enfermedades están a la orden del día. Tal y como lo menciona la Organización mundial de la Salud (OMS), ” la contaminación atmosférica urbana aumenta el riesgo de padecer enfermedades respiratorias agudas, como la neumonía, y crónicas, como el cáncer de pulmón y las afecciones cardiovasculares”.

En esta ocasión, un grupo de investigadores, en los resultados publicados en el  Journal of Occupational and Environmental Medicine, encontraron una consecuencia que afecta a los menores de edad. Se trata del acortamiento de lo telómeros (las puntas de los cromosomas), algo que ha sido relacionado con el estrés, el envejecimiento y la muerte prematura. Los encargados de dicho estudio sugieren que los jóvenes pueden tener una regulación de acortamiento de telómeros distinta a la de los adultos, lo que los puede hacer más vulnerables a los efectos dañinos de la contaminación.

El estudio incluyó a 14 niños y adolescentes que viven en Fresno, California, la segunda ciudad más contaminada de EE.UU.

Efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud

Respirar un aire sucio es el culpable de que en el mundo, un aproximado de 1,3 millones de personas, mueran al año. Más de la mitad de las víctimas, son de los países en desarrollo.

“Los efectos más graves se producen en las personas que ya están enfermas. Además, los grupos más vulnerables, como los niños, los ancianos y las familias de pocos ingresos y con un acceso limitado a la asistencia médica, son más susceptibles a los efectos nocivos de dicho fenómeno”, asegura la OMS.

Por otra parte, en cuanto a la exposición frente a la contaminación atmosférica, tanto a largo como a corto plazo, la OMS manifiesta: “las personas aquejadas de asma afrontan un riesgo mayor de sufrir una crisis asmática los días en que las concentraciones de ozono a nivel del suelo son más elevadas, mientras que las personas expuestas durante varios años a concentraciones elevadas de material particulado (MP) tienen un riesgo mayor de padecer enfermedades cardiovasculares”.