La genética y el ambiente influyen en el envejecimiento

La genética y el ambiente influyen en el envejecimiento

15 de abril del 2017

La eterna juventud es una ficción, pero la ciencia se acerca cada vez más a ella, reconocen los expertos. Si bien envejecer es algo que afecta a todos los seres vivos, se trata de un proceso que depende de diversos factores, expresó la bioquímica chilena María Soledad Matus.

“Me produce mucha emoción saber que el envejecimiento no es sólo una ‘fatiga de materiales’. Cuando se aplica un tratamiento que extiende el periodo de vida, es porque hay una célula, un tejido o un organismo que responde”, señala esta experta en enfermedades neurodegenerativas.

El envejecimiento depende tanto del ambiente como de la genética, señala Matus, quien este sábado participa en el festival Puerto de Ideas Antofagasta 2017 en un panel sobre envejecimiento de desafiante título: ¿La fuente de la eterna juventud?.

Añadió que saben que pueden prolongar la existencia. Hay distintas formas de hacerlo, con hábitos o con soluciones farmacológicas. Pero el punto es extender el periodo de vida sana.

“Todos queremos vivir más y sabemos que las expectativas de vida han aumentado”.

Matus agregó que no existe ningún elixir que nos vaya a mantener eternamente jóvenes, pero saben que se puede extender la vida. Hay que prepararse para ese momento y llegar en el mejor estado posible. Ese es el principal objetivo de la ciencia.

Matus reconoce que “la gente teme llegar a vieja”, pero cuando se conversa con los ancianos, la mayoría está feliz, porque salvo que haya dificultades económicas, se trata de una etapa de la vida en la que se puede disfrutar más”.

Más que retardar el envejecimiento, la investigadora prefiere hablar de “extender la vida para alcanzar un ciclo más largo”.

Los científicos con sus investigaciones y los políticos con sus estrategias son responsables de preparar a la población para “disfrutar más de esta etapa”, agrega.

Un informe de la firma Euromonitor sobre las principales tendencias de consumo para 2017 habla del cambio de lo que tradicionalmente se ha considerado el estilo de vida de las personas mayores, convertidas hoy en entusiastas consumidoras de productos de salud y belleza y receptivas a los desarrollos tecnológicos.

“Uno de los factores de riesgo que tienen las enfermedades crónicas -subraya- es el envejecimiento. Cuando se llega a los 60 o 65 años es seguro que se va a desarrollar una enfermedad. La cuestión es cuál y con qué intensidad”.

En el control de enfermedades neurodegenerativas como el parkinson o el alzheimer los avances hasta ahora no son demasiado notorios. Los modelos de estudio en laboratorio apenas avanzan. “El remedio para estas complejas enfermedades no va a ser una pildorita”, advierte la doctora.

Así que para retrasar lo máximo posible el envejecimiento, lo mejor, recuerda Matus, es una vieja receta: actividad física y alimentación sana.

Con información de Analítica.