¿Qué es el síndrome del trabajador quemado?

¿Qué es el síndrome del trabajador quemado?

10 de Marzo del 2017

La carga laboral para la mayoría de trabajadores en el país se ha convertido en el dolor de cabeza de más de uno. En la actualidad, varios jefes requieren resultados inmediatos , y la presión que  se ejerce es mucha. Aparte del estrés que sufre en la oficina, la vida personal y social de las personas se desmorona por completo.

Si pasado un tiempo, el trabajador no logra mediar con esa presión y sigue en ese ‘círculo vicioso’.  Si además su vida personal se le convierte en un caos, y no  aguanta a sus compañeros de trabajo  o a su familia, entonces la personas tiene el síndrome de Burnout.

Según el doctor español Carlos Pol Bravo, médico psiquiatra, máster en sexología y  director científico de la Central Médica de Sexología de España,  el síndrome del quemado o síndrome de Burnout empieza por una ansiedad y una angustia provocada por el estrés del trabajo,

“Una de las características predominante de los trabajadores que sufren de este mal son personas que le dicen a sus hijos que se alejen de la profesión que ejercen, este tipo de trabajadores están ligados a estar en contacto con varias personas”.

El doctor Pol Bravo indicó que hay algunos oficios en el que más se presenta el síndrome de Burnout. Los militares, profesores, enfermeros, médicos, asistentes sociales serían los más proclives. Según el especialista, las personas que sufren de este tipo de estrés laboral siempre hablan mal de su trabajo, desprecian lo que están haciendo, se sienten humillados y molestos, tienen hipersensibilidad agresiva a la hora de hablar, y al llegar a su casa inyectan a los demás su explosión de rabia, especialmente a su familia

El síndrome fue descubierto en la década de los 60 al comprobar el extraño comportamiento de oficiales y policías, que en ese momento no se sentían gusto con sus labores. Más adelante, a finales de los años 80 las psicólogas norteamericanas C. Maslach y S. Jackson lo definieron en sus investigaciones como “un síndrome de cansancio emocional, despersonalización, y una menor realización personal que se da en aquellos individuos que trabajan en contacto con clientes y usuarios”.

Para el psiquiatra español, la presión excesiva que tiene el trabajador  no se ve valorada en muchas empresas y cada vez cargan más a la persona como una mula con saco de cementos hasta que las vértebras y el cerebro no den más.

La mayoría de casos las  personas  que sufren este síndrome pasan por cuatro etapas. En principio se comienza con un grado ansiedad; después pasa por un estado de excitación que se desencadena con la agresividad en su entorno; y por último entra en la fase de explosión que finaliza en un estado profundo de  depresión.  Es importante que el trabajador concilie con su jefe para liberar cargas.

“Las empresas deberían valorar hasta qué punto se puede sobrecargar a las personas o que hagan  el doble de trabajo, porque según sus jefes les recuerdan que otros lo pueden hacer más económico”, comentó el director científico de la Central Médica de Sexología de España, Carlos Pol Bravo.

Lo importante en este tipo de casos es que quien sufra este síndrome, debe buscar ayuda de un especialista. También es importante que pueda equilibrar las cargas con otros compañeros de trabajo o amigos, y que empiece a evaluar los intereses, habilidades y pasiones hacía el trabajo y su vida misma.