¿Qué es y como evitar el Jet-Lag?

¿Qué es y como evitar el Jet-Lag?

28 de Mayo del 2017

Viajar es una experiencia increíble, sin embargo hay un pequeño problema que agobia a los intrépidos viajeros y es el brusco cambio de horario, mejor conocido como Jet-Lag.

Pero, ¿qué es el Jet-Lag?

Cuando nos trasladamos de un país a otro en tan poco tiempo, nuestro organismo sufre un resentimiento y nos sentimos cansados, con sueño, dolor de cabeza y un sin fin más de molestias adicionales.

Pero en realidad lo que más nos llega a afectar es el sueño, además del de las comidas. Podremos estar con toda la energía a las dos de la mañana en el país al que acabamos de llegar, y justo a las nueve de la mañana, tendremos el sueño más pesado que hayamos podado sentir.

En pocas palabras, es un desequilibrio que se presenta cuando nos damos paso por varios meridianos.

El ritmo biológico del ser humano, es decir el ritmo cardíaco, tarda al rededor de unos cuantos días en adaptarse a la zona horaria del lugar en el que nos encontremos.

Cada persona posee un reloj interno con un ciclo de 24 horas y 11 minutos, es precisamente por eso que cuando nos movemos por varias zonas del planeta, estamos sumando o restando horas a este reloj. Todo depende de la dirección en la que nos movamos.

Otros problemas del Jet-Lag

El sueño no es el único problema que se presenta a la hora del viaje. El mayor problema es la distancia recorrida que superemos hasta llegar a nuestro destino. Es decir, si viajamos de Bogotá a Madrid, Madrid-Roma y Roma-Sídney, nuestro reloj se volverá loco y lo más probable es que tardemos varios días en recuperar el sueño y nuestro horario cardíaco habitual.

Basta con una diferencia horaria de dos horas para sentir los cambios en el organismo. Sin embargo, cabe resaltar que lo importante aquí, es la dirección en la que se viaje. El efecto en el organismo será menor si el trayecto es hacia el este en comparación si se viaja al oeste, donde el biorritmo se ve más afectado.

Recomendaciones

  • Ir a la cama más temprano e informarse sobre la zona horaria del destino para cuadrar el periodo de sueño.
  • Durante el vuelo beber mucha agua y evitar el café a toda costa.
  • Al llegar al destino no ir a la cama directamente, a menos que sea de noche, si se llega al rededor del medio día, intentar en lo posible pasar el día como lo haría normalmente, Hay que combatir el cansancio.
  • No tomar siestas o micro sueños por uno o dos días para regular el reloj del cuerpo.
  • Comer abundante proteína para tener energía suficiente hasta que el cuerpo se acostumbre al horario.