El machismo: una conducta que se puede corregir

El machismo: una conducta que se puede corregir

24 de agosto del 2017

No es algo nuevo que la sociedad colombiana aún se encuentre marcada por roles de género. Casi siempre es el hombre la figura controladora dentro de  la familia, relación de pareja, trabajo, religión y demás. Estas conductas dominantes son conocidas como machismo.

El diccionario de la Real Academia Española (RAE) define el machismo como una actitud prepotente de los hombres respecto de las mujeres. Aunque, según expertos, las mujeres también son causantes, en muchas ocasiones, de que los hombres presenten este comportamiento, que se refleja en un entorno social.

El doctor español Carlos Pol Bravo, médico psiquiatra, con master en sexología, le dijo a Kienyke.com que a diferencia de las épocas pasadas “el machismo, un comportamiento social y psicológico, hoy en día es visto como una cuestión negativa, vulgar y por supuesto rechazada por la sociedad”. La conducta machista, explicada por el doctor Bravo, “es un asunto cognitivo conductual, es decir, se aprende, posteriormente se manifiesta y puede continuar a lo largo de la vida, o se puede eliminar definitivamente.

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Esta postura es enseñada desde los hogares cuando una madre ha adoptado el machismo desde pequeña y se le ha criado con este tipo de cosas, como que tenga que cocinar o atender todas las necesidades del hombre, hijo o padre, además de que sea ella la que está pendiente de todos los quehaceres de la casa”. 

Como consecuencia del machismo transcultural, que viene desde el pasado, se han impuesto frases directas a los niños como: “eres un hombrecito, no puedes llorar”, “solo puedes jugar con carros o practicar fútbol, nada de muñecas”, “siempre debes controlar a la mujer que tengas como esposa”, entre otros. El doctor Bravo explica que cuando la persona crece con ese tipo de comentarios, se refuerza en su subconsciente el machismo, el cual se refleja desde la adolescencia y se incrementa en la adultez.

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“La persona machista crece con una falencia social, es decir, un déficit comportamental en el que se cree más que otros o tiene el ‘poder’ sobre otros individuos, cuando en realidad es un ser que está esclavizando sus conductas a una tradición anticuada. Un ejemplo de ello es aquel hombre seductor y estupendo que puede tener múltiples parejas y eso es visto como algo bueno, pero si su hermana lo hace entonces ella sí es tildada de prostituta, e incluso puede ser sacada de su casa. Esto evidentemente hace parte del machismo”, aseguró el experto.

Otros comportamientos que se pueden presentar en el machismo y que llegan a ser imperceptibles son el machismo utilitario, que se caracteriza por comentarios fuertes relacionados a las tareas que debería desempeñar una mujer en el área doméstica y el machismo sutil, que suele causar un daño de tipo afectivo. En este último caso existen comentarios que realzan la figura masculina sobre la femenina y es una forma de manipulación por medio de molestias, hacerse la víctima, utilizar un lenguaje irónico y demás.

¿Cómo tratarlo?

Lo importante de este tema es saber cómo tratar y eliminar la conducta machista, para no herir a personas cercanas, además para no afectar la vida personal. Para ello el experto aconsejó que “es relevante que cuando una persona tiene esta clase de conductas, acuda a un especialista, para que sea éste quien le haga caer en la cuenta el problema que tiene. Una vez se hayan comprendido estos errores, entonces, entenderá que su machismo es tratable y que tiene la posibilidad de controlarlo”.

Dentro de ese apoyo terapéutico es necesario que la persona atienda a las instrucciones del psicólogo o psiquiatra y se quite el tabú de la cabeza de que va a ser atendido por una enfermedad mental. Lo que va a hacer el médico es guiar adecuadamente al paciente y suministrarle toda la ayuda posible para que supere esos comportamientos equívocos que ha normalizado en su diario vivir.

“La pareja también puede contribuir a controlar esta patología machista como coterapeuta, lo que significa que igual el paciente debe tener un guía principal. Realmente lo que hace la pareja es fortalecer el proceso que ya ha hecho el experto y evitar que el paciente repita episodios de machismo, a parte de evitar comportamientos agresivos”, finalizó el experto.

Solo en casos extremos, o que la persona padezca de un trastorno obsesivo compulsivo (Toc) relacionado con el machismo, será necesario que la persona sea tratada bajo algún medicamento especial, para que ayude a solucionar el problema.