Trucos para el beso perfecto

14 de julio del 2018

El beso es ese símbolo máximo de la atracción entre dos personas, sin importar si tiene una intención sexual o si se pretende mostrar algo más sentimental, como ternura o amor. Como muchas sabrán son diversos músculos los que trabajan para cumplir con esta actividad fácil de disfrutar, además de las endorfinas que se liberan […]

Beso

El beso es ese símbolo máximo de la atracción entre dos personas, sin importar si tiene una intención sexual o si se pretende mostrar algo más sentimental, como ternura o amor. Como muchas sabrán son diversos músculos los que trabajan para cumplir con esta actividad fácil de disfrutar, además de las endorfinas que se liberan haciendo a la persona sentir placer y satisfacción. Sin embargo, no está muy claro qué se necesita para un buen beso, estos son algunos elementos que puede tener en cuenta.

Para empezar, no se lo piense tanto, es natural que esa persona que tanto le atrae le ponga tan nervioso, déjese llevar, entre más despreocupado mejor será el beso. Otro elemento importante es estar preparado, por más espontáneo que sea este acto, nadie quiere una boca con mal aliento, labios resecos o una nariz sucia, siempre esté atento a los detalles.

La posición al momento de besar también es importante, no trate de convertirse en un contorsionista, entre más relajada sea la postura más cómodos podar estar ambos. En caso de que la otra persona sea más alta trate de apoyarse en el andén u otros elementos para ganar altura.

Es claro que los ojos son algo elemental en el coqueteo, pero siempre existe la pregunta ¿cerrados o abiertos? Se puede decir que es algo que depende de los gustos de la persona, si prefiere que se vean el uno al otro entre la intensidad y la sensualidad o si prefieren cerrar la vista y concentrarse en este apasionado instante, desde que no deje unos ojos en blanco que asusten, todo estará bien.

El ritmo, así como en la danza y la música, es necesario en el beso, si ambos se imitan se reconocerá un tiempo que ambos pueden seguir, pero si se sienten cómodos usted podrá imponerlo, como empezar despacio, notar cómo sube la temperatura entre ambos, que esto tenga armonía y no se vuelva algo mecánico.

Que los labios se mantengan entreabiertos y no cerrados o rígidos, que se note la intención, la disposición de sentir los de la otra persona, que no parezca un beso entre niños o de esos amistosos que se dan sobre la mejilla.

Pruebe la variedad, a veces se piensa que los salvajes, con mucha saliva y lengua son los mejores, esto no necesariamente tiene que ser así, pruebe a su pareja, tal vez le guste de algo más lento y sensorial, delicado para que los dos disfruten. Recuerde que la lengua no es todo en el beso, puede ser guardar hasta el instante más ardiente, pero que no parezca una serpiente que se mueve por todos lados porque sí.

¿Qué hay de morder? En medio del beso, sin previo aviso, puede morder suavemente, si es muy fuerte la persona se puede molestar, solo hágalo con fuerza cuando él o ella lo pida. También al inicio puede empezar besando la comisura de los labios, como una especie de provocación y poco a poco la otra persona se dirija al centro de la boca.

Puede hacer uso del típico camino, es lindo sobre todo cuando están a punto de tener relaciones, empezar por los hombros, seguir por el cuello y terminar en los labios, así se pueden encender las ganas del otro.

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