¿Cómo y por qué hacer un masaje erótico?

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¿Cómo y por qué hacer un masaje erótico?

13 de junio del 2017

En las relaciones de pareja, es común que después de cierto periodo de tiempo estas se tiendan a volver monótonas ya sea por la rutina o la falta de actividades que permitan esa compenetración. Los expertos no dudan en afirmar, que lo recomendable en este tipo de situaciones es buscar tratamientos alternativos que fortalezcan la calidad de la relación, entre estas alternativas, se encuentran los masajes eróticos.

Los masajes eróticos son considerados por muchos como un instrumento de comunicación necesario para potenciar una relación de pareja. Ya que a través de estos se tiene la oportunidad de acariciar y consentir, ciertas partes o articulaciones que normalmente no son tan contempladas como los pies, gemelos y cabeza.

¿Cómo hacer un masaje erótico?

Es importante destacar, que según los expertos son varios los beneficios que ofrece la realización de masajes eróticos con fines a lograr esa compenetración deseada. Invita a la creatividad; refuerza la confianza, la complicidad, el sentido de pertenencia, la entrega; aumenta el deseo, redimensiona el acto íntimo y favorece el orgasmo.

Son varios los pasos que se deben tener en cuenta en el momento de emprender esta travesía hacia lo erótico.

  1. Es fundamental que ambas personas estén completamente desnudas y dispuestas a complacer los deseos de su pareja.
  2. La persona que se encargará de hacer el masaje debe asegurarse que sus manos estén limpias, suaves y calientes.
  3. Hacer uso de productos estimulantes como aceites, esencias y toallas húmedas.

Una vez se cumplan estos tres pasos, se debe iniciar con un masaje exploratorio, en el cual se debe acariciar lentamente la piel de su pareja, iniciando por los pies y terminando en la cabeza. Es importante enfocarse en zonas como la cadera, brazos y cuello.

Después del masaje exploratorio, debe seguir el masaje erótico, este al igual que el calentamiento, se debe iniciar desde los pies y continuar lentamente por todo el cuerpo, se debe tener sumo cuidado con no tocar las partes íntimas de su pareja. Las áreas más recomendadas a masajear son los muslos, vientre, pecho, espalda, nalgas, brazos, hombros y cara.

Besar, lamer, y palpar el cuerpo de la pareja con el pecho o el pelo, son algunas de las tácticas que también pueden ser empleadas en compañía de plumas, telas y otras texturas para friccionar contra la piel de la pareja y variar las sensaciones generadas.