¿Por qué algunos se deprimen después de tener sexo?

22 de abril del 2017

Se trata de una disforia post-sexo.

¿Por qué algunos se deprimen después de tener sexo?

Son innumerables los estudios que se han hecho para hablar de los beneficios del sexo. La ciencia explica, entras cosas, que reduce el estrés, disminuye la presión arterial,  mejora la circulación de la sangre, reduce el riesgo de un infarto y mejora el ánimo; sin embargo, esta último no sucede en todos los casos.

Algunos, luego de tener relaciones sexuales,  sienten que una tristeza los invade poco a poco sin explicación; un vacío les recorre el cuerpo llevándolos de una excitación absoluta a una sombría actitud. Esto obedece a una disforia (sensación desagradable opuesta a la euforia) llamada post-coital o depresión post-coital. La misma se presenta independientemente de la calidad del momento íntimo que se haya sostenido.

Aparece inmediatamente después del coito e incluso después de haber experimentado un orgasmo;  se manifiesta con mal humor, tristeza, sensación de vacío, ansiedad, inquietud, arrepentimiento, entre otros. La sensación puede durar desde unos minutos hasta varias horas después de la relación sexual. Para sexólogos, psicólogos y siquiatras, esta disforia es más común de lo que parece pero sus causas siguen siendo un misterio aunque existen varios estudios sobre el tema.

¿Depresión después del acto sexual?

El psiquiatra estadounidense Richard Friedman, quien ha sido uno de los especialistas más interesados por el tema, asocia la sensación con la actividad de la amígdala, glándula encargada de la regulación de emociones como la angustia, el miedo y la ansiedad. De acuerdo a su teoría, el funcionamiento de la amígdala durante el coito es nulo, sin embargo, después del orgasmo, la descarga hormonal tan fuerte provoca que la glándula restablezca su actividad, y es ahí justo donde, al parecer, está el problema.  Ese repentino aumento en su funcionamiento desata con más fuerza emociones como la tristeza.

Por otro lado, estas sensaciones también pueden ser producto de sentimientos encontrados que generan culpa, influencia de la educación, la cultura o la religión. Tener sexo con alguien con ‘quien no se debería’ puede originar este remolino de emociones. También el hecho de no llegar al clímax de forma satisfactoria o simplemente no llegar a él termina en frustración.

Expertos explican que esta sensación adversa que se presenta después del sexo, también puede obedecer a  lo que se le conoce como la teoría del condicionamiento. La sufren personas que han sufrido experiencias sexuales traumáticas en el pasado, como por ejemplo una violación. Así las cosas de manera consciente o inconsciente, enlazan el momento presente a traumas o recuerdos del pasado.

Es normal si en alguna ocasión se experimenta una sensación de vacío después del acto sexual. El problema radica cuando se presenta de manera frecuente y su duración se hace cada vez más extensa, en estos casos debe ser completamente sincero con la pareja y acudir a un terapeuta.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO