¿Realmente son necesarios los lácteos?

¿Realmente son necesarios los lácteos?

4 de Febrero del 2015

El consumo de lácteos está estrechamente ligado en nuestro pensamiento al aporte de calcio al cuerpo, por lo tanto se consideraban alimentos irremplazables, esto fue refutado en el estudio de Cornell, de Oxford, sumado a los hallazgos en nutrición y salud que demostraron que en países como Suiza, Francia, Dinamarca y EEUU, donde se consume un nivel muy alto en lácteos, es en donde se encuentran los niveles mas altos de osteoporosis. Los lácteos generan una reabsorción de calcio óseo más alta que el aporte, y permiten una acumulación de este calcio en lugares diferentes en el cuerpo generando diversas enfermedades.

Por procesos naturales dejamos de consumir leche de nuestra madre alrededor de los dos primeros años de vida, y a partir de los 6 meses de nacidos iniciamos una alimentación complementaria, es decir variada y no basada en la leche. Al iniciar con una alimentación mas variada, nuestro sistema digestivo madura y se va volviendo poco a poco mas intolerante a la leche por diversificar sus enzimas digestivas, podemos ver cómo los niveles de lactasa disminuyen sensiblemente en nosotros, hasta llegar a hacernos intolerantes a los lácteos, nuestra madre al mismo tiempo va dejando de producir leche materna para permitirnos una alimentación mas completa, es así como evolutivamente no estamos diseñados para consumir leche y sus derivados después de los 2 años de vida.

Hemos obligado a nuestro cuerpo a mantener la producción de la lactasa a expensas de continuar con el consumo de leche y sus derivados durante toda la vida, y estos productos al generar intolerancia han desarrollado en nuestros niños y en nosotros patologías, por la reacción de reconocimiento de ser una sustancia extraña o intolerante a nuestro cuerpo.

Es como vemos ahora un lazo de conexión entre las enfermedades de piel, respiratorias y gastrointestinales por alergias o rechazos a estos productos, además de las enfermedades por acumulación de estos productos como las fibrosis glandulares, las esclerosis vasculares, las calcificaciones de tejidos glandulares y musculares, las alteraciones del sistema inmune y las artrosis y artritis, sin ser menos importantes las dislipidemias y los riesgos cardiovasculares que esto genera.

En la actualidad no consumimos ni siquiera leche, es un producto lácteo modificado, por pasteurización, homogenización , uperizacion, esterilización y enriquecimiento. Todo esto se generó con la intensión de mejorar la leche y evitar riesgos inmediatos a los consumidores pero los graves problemas de salud los estamos encontrando a largo plazo,

La leche es uno de los alimentos que contiene mas dioxinas, esta sustancias están estrechamente ligadas a la generación de tumores, o células cancerígenas. Además hay que reconocer que la vaca produce la leche posparto por lo tanto es uno de los alimentos con mayor carga hormonal que consumimos.

La composición de la leche de vaca es perfecta para la nutrición de los terneros, se adapta al sistema digestivo de los cuatro estómagos que tienen estos animales para poder procesar la caseína (proteína que contiene la leche de vaca), y todos los minerales, pero nuestro sistema digestivo es muy diferente, poseemos un solo estomago y no está diseñado para estas sustancia y en esas proporciones.

Tenemos muchos alimentos que nos proporcionan un nivel muy alto e importante de calcio, evitándonos riesgos de osteopenias y osteoporosis, menos agresivos para nuestra salud y más fáciles de tolerar y de digerir. Debemos alimentarnos sanamente, pero con inteligencia.

Margarita M. Rueda R.

Médico cirujano de la Universidad del Bosque

Medicina Bioenergética  – Homeopatía  Instituto SPADH

Acupuntura China Universidad Juan N. Corpas