Estudio revela tendencias machistas en latinoamérica

Estudio revela tendencias machistas en latinoamérica

29 de julio del 2018

De acuerdo con un estudio realizado por la organización Oxfam a más de cuatro mil personas, evidenció que en varios países latinoamericanos los jóvenes tienden a justificar los hechos de violencia de género y continúan con comportamientos machistas.

El estudio “Rompiendo Moldes: transformar imaginarios y normas sociales para eliminar la violencia contra las mujeres”, indica que el 56 % de las mujeres y el 48 % de los hombres entre 20 y 25 años conocen a alguna mujer que esté siendo víctima de violencia física o sexual en el último año.

Se entrevistaron a 4.731 personas de 15 a 25 años en Bolivia, Colombia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, con apoyo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

Violencia de género

7 de cada 10 jóvenes de 15 a 19 años consideran que la responsabilidad de ser manoseadas es de las mujeres por la ropa que utilizan. Oxfam, advierte que esta es una forma de responsabilizar a las mujeres que sufren actos de exhibicionismo o incomodidad en el transporte público, en bares o de regreso a sus casas.

El 86 % de los encuestados reconoce que no intervendrían si algún amigo le pegaría a su novia y el 25 % considera que no es de su incumbencia si se presenta una agresión a la mujer en la calle.

Casi la mitad de los encuestados, un 46 % supone que las mujeres consideran que la violencia que sufren es normal.

De acuerdo con estas apreciaciones, se señala que la principal culpable de los maltratos es la mujer, puesto que la normalizan y no permiten una salida de la situación. 7 de cada 10 jóvenes encuestados, creen que las mujeres no salen de relaciones tormentosas porque el hombre amenaza con matarlas.

En las relaciones sexuales, el 61 % de los hombres entrevistados, se enoja si su pareja no quiere tener sexo.

Con estas cifras, el informe considera necesario que el Estado les brinde garantías de protección y soluciones laborales o habitacionales a las mujeres que denuncian los maltratos para que la salida de la violencia pueda ser una posibilidad real.

Redes sociales

El 86 % de los jóvenes entre 15 y 25 años creen que es un acto violento revisarle el celular a la pareja o a algún amigo y un 77 % admite que sí revisa dispositivo móvil y aunque saben que está mal no dejan de hacerlo.

En este sentido, la entidad considera que las redes sociales pueden ayudarle a las mujeres a acceder a sus derechos, pero también alimentan nuevas formas de control y disciplinamiento.

Actualmente, los celos son vistos como pruebas de amor porque 6 de cada 10 hombres entre 15 y 19 años creen que celan a su pareja porque realmente la aman.

Roles sociales

También se muestra el establecimiento de los roles en la familia y en la sociedad de la mujer, por ejemplo el 77 % de los encuestados creen que todas las mujeres deben ser madres.

El 56 % de los chicos de 15 a 19 años cree que es mejor que el hombre sea el sustento principal de la familia y que la mujer se debe encargar de cuidar a los niños.

Los investigadores advierten que con los resultados de la encuesta se refuerzan las estructuras de desigualdad. Además, se evidencia una maternidad recargada por la falta de políticas públicas de cuidados y un reparto equitativo entre parejas.

En cuanto a los países, se muestra que el 95 % de los hombres colombianos admiten que para sus amigos, el acoso callejero es normal, en cambio en 8 de cada 10 guatemaltecos lo consideran una manera de violencia contra la mujer.

Orientación sexual

Finalmente, pese a ser de las nuevas generaciones la discriminación hacia las mujeres por su orientación sexual sigue presente.

El 53 % cree que las personas que nacen con genitales masculinos no se deberían vestir, ni sentir como mujeres.

Además, el 70 % supone que sus familiares o amigos piensan que las lesbianas no deberían mostrar ni sus afectos, ni su orientación sexual en la calle.

El estudio evidencia que los imaginarios y las normas sociales que predominan en las regiones son construidos en clave machista, racista y clasista. Las creencias se transmiten a través de las generaciones.

Sin embargo, las familias y amistades también tienen un rol fundamental para tumbar estos imaginarios que se vuelven perjudiciales en la sociedad.