¿Cómo evitar que los hijos debiliten el matrimonio?

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¿Cómo evitar que los hijos debiliten el matrimonio?

7 de Septiembre del 2017

Se pensaba que la vida del ser humano se limitaba a nacer, crecer, reproducirse y morir. Estando en pleno siglo XXI, esta noción de la vida ha mutado, la forma de convivir cambia, los intereses cambian, las relaciones cambian. Al querer formar una vida en pareja, estando casados o no, en algún punto de esta, se pensará en tener hijos, la descendencia que consumirá el producto de la pareja romántica.

Ahora, tras la rutina que implica seguir una relación de este nivel, sumando el hecho de tener hijos, la vida en pareja puede llegar a desgastarse. A continuación, algunos consejos por el sexólogo y experto de vida en pareja, Ezequiel López para Kienyke.com.

¿Cómo hacer para que el hijo no se convierta en un obstáculo para la vida en pareja? “El hijo no es el obstáculo, el hijo no es el problema, el problema es cuál es el lugar que se le da al hijo, cómo se articula, la relación padre hijo, madre hijo”. Agrega que es fundamental que la pareja tenga conciencia y claridad que se debe dar un espacio exclusivo a la relación, apartada de la vida de padres.

Para esto, López sugiere por medio de Kienyke.com, que se deben establecer tiempos compartidos, no perder la intimidad, no solamente dentro del hogar, salir, explorar juntos, ser cómplices en situaciones específicas, así como en momentos de placer. De lo contrario, al tener hijos, la pareja termina quedando como dos buenos socios, dos buenos padres o simplemente, dos buenos amigos.

¿Quién es la prioridad? ¿La relación o los hijos? Ezequiel López menciona que es difícil saber esto, sobre todo en los primeros meses de edad del infante, cuando el niño es tan dependiente y la vida en pareja pasa a un segundo plano y se produce una fascinación en torno al bebé.

Pasados los meses más complicados, en los que la pareja debe reorganizarse ante el bebé y a su intimidad, dando espacio a cada uno, si esto se extiende surge “la deserotización y parentalización del vínculo”. Estos funcionan solo como padres y no como una relación romántica o amorosa. Comenta que alguna vez habló con una pareja que afirmaba que su hijo era la prioridad, a esto, Ezequiel dice que el hecho de que sea una prioridad no se refiere a que se tenga que llevar el 100% del tiempo en el hogar.

¿Cuáles son los tiempos que se debe dedicar a la pareja? Esto es algo muy relativo y es difícil ser objetivo, menciona el experto. No hay una fórmula que diga son 10 veces a la semana para la pareja y 20 para los hijos. Lo que López sugiere es, que al menos una vez por semana, haya un espacio y momento para la relación, “Este tiempo es exclusivo para la pareja, no para la pareja y el hijo”, argumenta. Un momento de calidad, para salir a caminar, ver una película o lo que se les antoje, generando una conexión al 100%. Ahora, cada pareja regula sus tiempos, algunas necesitan 15 minutos diarios. Desde que se dé, como mínimo, una vez a la semana, se está bien.

¿Qué estrategias se pueden llevar a cabo al momento de la crianza? Probablemente las respuestas estén dadas anteriormente. Lo que es claro, según Ezequiel López, es que cada pareja maneja esto de formas diferentes. “Aunque una pareja opte por que el hombre sea quien se dedique a la economía y a proveer, y la mujer se dedique exclusivamente a la crianza de los niños, esto no quiere decir que el hombre se tenga que desligar de la crianza y del cuidado de los hijos”. Para esto, lo recomendable es que la pareja hable explícitamente, como si fuera un contrato verbal, sobre cómo se van a repartir las tareas de una forma equitativa. Esta decisión acordada de manera mutua hará más fácil la relación y el vínculo que se tiene con los hijos.