Existen ONG que facilitan sexo a personas en condición de discapacidad

Existen ONG que facilitan sexo a personas en condición de discapacidad

28 de octubre del 2016

El sexo es una de las necesidades básicas del ser humano pero no para todas las personas es algo que se pueda realizar de forma fácil. Por esta razón, existen organizaciones que le prestan asistencia a aquellos que sufren de algún tipo de limitación. El objetivo es que encuentren la posibilidad de desarrollar su sexualidad.  

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“A estas personas todo el mundo les niega su sexualidad. Hay que pensar que hay a las que nadie se folla y nosotros podemos proveerles de lo que nadie les da y que es, sobre todo, cariño”, aseguró Dyron al diario El Confidencial.

Él, es un joven que prestó asistencia a Carmen, una mujer que llevaba casi 50 años sin tener sexo.

El caso de ella es especial debido a la parálisis cerebral que sufre. Necesita ayuda para realizar cualquier actividad, “hasta para masturbarse”, según lo indicó la persona que le presta atención.

La sexualidad para ellos se va convirtiendo con el paso de los años en un vacío.  “Mucha gente, en especial los familiares, prefieren no hablar del tema, hacer como que no existe.

Recuerdo que nos llegó el caso de un chico que venía de una familia muy tradicional, muy estricta, del tipo que jamás hablarían de sexo y menos con un hijo con discapacidad. El chico estaba despertando sexualmente y contra el silencio que recibía, decidió aparecer en el salón de su casa, el día de su cumpleaños, semidesnudo, para mostrarle a todos que tenía una erección”, afirmó Dyron.

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La organización es sin ánimo de lucro y se encarga de contactar a las personas en condición de discapacidad con “asistentes sexuales”. Es una idea que nace en España, a finales del 2013 en Barcelona.

Francesc Granja, terapeuta emocional y tetrapléjico y María Clemente, psicóloga especialista en neurorrehabilitación, fueron los encargados en darle vida a esta organización. Él, por un accidente en un vehículo, que sufrió a los 32 años, descubrió que no todo el sexo era genitalidad. “A partir de ahí, María y yo pensamos en montar algo para ofrecer el servicio aquí y cubrir una necesidad que estaba latente”.

Tanto Francesc como María aseguran que “si un asistente no es capaz de dar amor, de conectar, no puede dedicarse a esto. Tiene que ser algo de dar y recibir, no puede hacerse por caridad”.