¿Realmente las gaseosas engordan?

¿Realmente las gaseosas engordan?

13 de septiembre del 2015

Especialistas de EE.UU., México y Canadá reunidos en un foro de la rama mexicana de la International Life Science Institute (ILSI) coincidieron en afirmar, contrario a la creencia común, que el azúcar y los edulcorantes por sí mismos no son los únicos culpables de la obesidad.

“El azúcar no es el enemigo, el problema son las calorías”, señaló el doctor John L. Sievenpiper, médico del St. Michael’s Hospital de Toroto (Canadá) durante el encuentro organizado por esta asociación internacional sin fines de lucro que se dedica a la difusión del conocimiento científico de temas como la nutrición.

Durante años, los llamados azúcares añadidos han sido culpados de contribuir al aumento de la obesidad y señalados como causantes de diabetes, incremento de enfermedades coronarias, hipertensión, entre otros males.

“Ha existido hasta ahora una visión ‘azúcarocentrista’ del problema, una especie de doctrina que ha centrado el debate en el azúcar”, indicó Sievenpiper.

Bebidas azucaradas

Según Sievenpiper, existe una evidencia baja que pueda vincular a las bebidas endulzadas con azúcar, como las gaseosas y la aparición de diabetes o hipertensión en los pacientes.

El consumo de esas bebidas, explicó, es un factor relativo si se compara con otros hábitos de riesgo como fumar, la genética o el sedentarismo. Los estudios más recientes señalan otros alimentos como las papas (patatas) chips, la carne o las frituras como más influyentes que las bebidas endulzadas con azúcar en la aparición de la obesidad.

Luego de que Michael Bloomberg, exalcalde de Nueva York decretara medidas restrictivas al tamaño de las bebidas para enfrentar la obesidad, varios países se sumaron.

En diálogo con KienyKe.com, la experta nutricionista y diestista, Consuelo Pardo Escallón, explicó que al respecto “hay muchos mitos”.

“No es cierto que una bebida gaseosa afecte negativamente la dieta de una persona. Lo que pasa es que el principio natural de estas bebidas es hidratar y las que tienen azúcar aportan un valor calórico dentro de la dieta. Lo que uno como consumidor debe hacer es contar las calorías. Todas las bebidas suman calorías, tanto las gaseosas como, por ejemplo una limonada casera”.

Incluso, según la experta, un jugo de fruta podría tener más calorías que una gaseosa. “Un jugo de naranja en 140 mililitros tiene 150 calorías  y una Coca Cola en esa misma cantidad, tiene entre 100 y 110 calorías dependiendo la cantidad que uno se consuma”.

Bebidas azucaradas

¿Si una persona quiere bajar de peso debe eliminar de su dieta las bebidas gaseosas?

No porque se tiene la alternativa de contar con gaseosas libres de azúcar que son bajas en calorías. Más recomendaría en el plan alimentario gaseosas light o gaseosas cero que se incluyan en un contexto de alimentación balanceada.

¿Gaseosas light o cero no son solo una estrategia comercial?

“No. Y la etiqueta lo indica, si dice light es que le han quitado el azúcar y lo han cambiado por edulcorantes no calóricos y cómo es el único ingrediente que aporta nutricionalmente algo, no aporta nada más. Sí son libres de calorías”.

Por otra parte, incluso se ha señalado que los azúcares pueden ser adictivos. Estudios recientes no son concluyentes y la mayor parte de la evidencia científica se basa en modelos experimentales con animales.

“El concepto fundamental de adicción a la comida o adicción al azúcar está siendo cuestionado”, señaló el informe “Evidencia Actual en Edulcorantes y Salud”, cuyos autores son Sievenpiper y los doctores John S. White y John D. Fernstorm.

¿Las bebidas dulces poseen calorías?

“Los edulcorantes son aditivos alimentarios, no son medicamentos y hay que asumir que son seguros, no hay ninguno en el mercado que no lo sea”, afirmó Rebeca López-García, del Logre International Food Science Consulting (México).

“Su ingesta ha demostrado que en algunos casos pueden ser beneficiosos para que no se gane peso después de perderlo”, agregó la doctora Danielle Ostendorf, asistente de investigación en la Universidad de Colorado.

En este sentido, Consuelo Pardo Escallón explicó: “Tres bolitas de helado tienen 150 calorías, un paquete de maní de 50 gramos aporta 150 calorías, lo mismo que un vaso de gaseosa. Si uno está manejando el nivel calórico sin tener en cuenta los demás nutrientes, esos son los comparativos.

¿Pueden haber jugos naturales con más calorías que una gaseosa?

“Claro. Por ejemplo un jugo de lulo. Depende de la acidez que tenga, hay que agregarle azúcar, cucharadas que aumentan las calorías de la bebida”

Para buscar las verdaderas causas de la obesidad, los expertos señalan que hay que mirar el consumo calórico per cápita diario.

En 1970, se consumían diariamente un promedio de 2.155 calorías y en la actualidad ronda las 2.604. De ese total el consumo de azúcar y edulcorantes representa solo el 8 %, lo que se explica porque ahora se comen más grasas, aceites, harinas y cereales.

Sin embargo, el doctor Hugo Laviada, académico de la Universidad Marista de Mérida (México) llamó a no minimizar el papel del azúcar en la obesidad.

“La buena azúcar en todo caso es la que viene de la fruta”, matizó.

El problema de la obesidad es multifactorial y complejo. La clave es comer de forma balanceada y cuidar las porciones. Si se pretende bajar de peso hay que hacer un cambio en la alimentación y aumentar el ejercicio, según los asistentes al foro.

“Las dietas fallan, la mejor evidencia para bajar de peso es que nos asesore un equipo de especialistas: quinesiólogos, psicólogos, nutriólogos. En el trabajo debemos movernos más, conducir menos y eliminar en lo posible los comportamientos sedentarios”, concluyó Sievenpiper.

El ILSI fue fundado en 1978 en Washington y cuenta con 14 oficinas en el mundo, entre ellas la mexicana (de 1991).