Juan Luis Guerra quería ser un ‘rockstar’ al estilo Beatles

30 de enero del 2015

Habla de sus inicios y por qué el Grammy no lo llenó, pero Cristo sí.

Juan Luis Guerra, Hay Festival 2015

Juan Luis Guerra, de niño, soñaba con ser un ‘rockstar’ al estilo Beatles. De hecho, el rock clásico inglés se escuchaba en su casa tanto o más que la salsa que encantaba a su padre.

John Lennon y el Gran Combo de Puerto Rico compartían la hegemonía de ritmos en la casa de Santo Domingo (República Dominicana), donde doña Olga Seijas y Gilberto Guerra veían con inquietud que a su hijo le gustara pasar tanto tiempo con la guitarra tratando de emular las agitadas melodías extranjeras.

La guitarra llegó a sus manos por curiosidad. Cuando era muy pequeño prefería los sonidos de percusión, así que cualquier superficie que pudiese ser golpeada le cautivaba. La guitarra era de su hermano, quien poco o nada la tocaba.

“Un día mi hermano estaba dormido y empecé a tocar la guitarra. Entonces se despertó y sencillamente me dijo: te puedes quedar con ella”. Feliz con su accidental regalo, comenzó una serie de intentos para dar con similares tonadas a las de los Beatles.

Cuando la vida lo obligó a decidir sobre su futuro profesional, Juan Luis le dijo a sus papás que se interesaba en la música. “Pero mis padres, como los de muchas personas, me dijeron: si eso quienes, estudia música; pero también estudia otra cosa”.

Lo primero que pensó fue iniciar cursos de contabilidad. “Solo me aguanté dos días. El primero fue muy chevere porque conocí amigos, era solo inducción. El segundo día me hicieron llenar hojas grandes cuadriculadas con muchos números, y no me gustó. Le dije a mi mamá que quería buscar otra cosa pa’ estudiar, y así buscando y buscando terminé estudiando Filosofía. Igual ahí duré cuatro meses, hasta que entré al Conservatorio”.

Juan Luis Guerra ni se imaginaba que su camino musical sería el merengue y la bachata, ni mucho menos que se convertiría en un ‘star’ en esos ritmos.

Lo cuenta como intentando culpar de su gloria al destino y a Dios. En sus canciones así lo expresa, pero en un evento de multitudes casi nunca se espera que el gran cantante se siente a hablar de su historia más que interpretar sus éxitos.

Así lo hizo en la apertura del Hay Festival Cartagena de Indias 2015, cuando en charla con el director de El Tiempo, Roberto Pombo, develó los secretos de su música, sus composiciones y su vida.

“Mi llegada al merengue fue así: me invitaron a una fiesta en la que había muchos guitarristas y yo tocaba también. Pero no pasaba nada en la fiesta. Entonces cogí un güiro de madera y empecé a cepillarlo para buscar tonos de merengue. En ese momento se detuvo la fiesta, y como que eso agradó. Uno de los músicos me preguntó: ¿Me puedes escribir eso que tocas en música? De ahí en adelante me dije: esto es lo que tengo que desarrollar. Aprendí también que en lo sencillo también hay mucha complejidad”.

Juan Luis Guerra, Hay Festival 2015

“…y el médico me dice: No puede salir, porque ¡se le subió la bilirrubina!”

Nunca suelta su guitarra cuando va a crear sus obras. Juan Luis Guerra confiesa que sus canciones nacen siempre con la melodía primero, y la letra al final. “Es muy raro porque la mayoría de compositores hacen la letra primero y luego la musicalizan. Yo comienzo con mi guitarra, luego hago la orquestalización, y al final escribo la letra”, aseguró.

También dijo que la mayoría de sus producciones comienzan con baladas, y luego les pone ritmos de merengue. Grandes temas suyos nacen por poemas e historias de su vida, que se convierten en notas que suenan en su mente a través de acordes de guitarra, y después resultan en grandes composiciones que involucran el trabajo de un piano, dos percusionistas, dos trompetas, dos saxofones, un trombón, un sintetizador, guacharacas, congos y hasta clarinetes, bandoneones y violines.

Esa es la Orquesta 4 40, cuyo nombre se refiere a un patrón universal de la música; la afinación exacta de la nota LA.

#Escuche: ¿Cómo Juan Luis Guerra prepara sus composiciones? ¿Cómo sonaban en guitarra algunos de sus éxitos?

“Me preguntan qué es bachata. Eso yo lo quisiera saber. Hay muchas teorías. Un tío dice que finalmente es un baile; pero yo creo que es un bolero antillano, con cierto color y característica que normalmente se toca con bombo, maracas y guitarra. El merengue es ya una música movida, bailable”, dice el artista sobre los sonidos que lo representan.

“Mi origen en esos ritmos vienen desde casa, porque me acostumbré a escucharlos. Por la mañana, para ir al colegio de niño, me ponían un programa de bachata que había en la radio en República Dominicana. Esa influencia me hizo decidir en trabajar la bachata con elementos de rock, como de los Beatles”, insiste.

La inspiración para sus letras, que tanto gustan, proviene esencialmente de su propio entorno; de la cultura popular caribe y de sus vivencias accidentales.

Ojalá que llueva café surgió a partir de un poema campesino de las Antillas. La Bilirrubina llegó a su mente una vez que “caí en un hospital y el doctor Santana, gran amigo y gran médico, entró al cuarto a revisarme. Le dije: doctor, yo tengo una gira por Panamá, tengo que salir. Y él me dijo: Juan Luis, no vas a poder ir a ninguna gira, porque se te subió la Bilirrubina. Le dije: ¡la qué? Y el doctor me repitió: la Bilirrubina, no es nada grave pero no puede salir”.

Juan Luis Guerra, Hay Festival 2015

Sobre la locura de pasar El Niagra en bicicleta, Juan Luis explicó que conocían la historia de algunas personas que intentaban pasar el río Niagra en bicicleta a través de un cordel. “Eso es una cosa casi imposible; entonces, cuando una persona pasa por momentos muy difíciles decimos: está pasando el Niagra en bicicleta”. Y lo de “Tranquilo Bobby”, es que había un perro muy agresivo al que para calmarlo le decía yo: ¡Tranquilo bobby, tranquilo!.

Las Avispas tienen su historia también. Juan Luis estaba en un estudio bíblico con un pastor de 82 años, “pero que parece de 37 por su visión tan amplia”. El pastor les contó, citando a Deuteronomio de la Biblia, que Dios había enviado sus avispas delante de su pueblo para cuidarlos de sus enemigos. “Jesús me dijo que me riera, si el enemigo me tienta en la carrera. Y también me dijo: no te mortifiques, que yo le envío mis avispas pa’ que lo piquen”, dice la canción.

#Escuche: Así es el canto poético de Juan Luis Guerra:

El Grammy lo dejó insatisfecho, sólo Dios lo llenó

“Nosotros no teníamos ni idea de lo que iba a suceder con nuestra música -reconoce Juan Luis Guerra sobre la abrumadora fama que consiguió-. Cuando llegamos a los conciertos y nos decían que el escenario estaba lleno, con más de 20 mil personas, fue un poco fuerte. Hacíamos giras de 25 o 30 presentaciones en poco más de un mes”.

Pero en la cima, el artista dominicano aún no sentía tocar el cielo con sus manos. “Fue un momento en mi vida en el que pensaba que el Grammy iba a resolverme todos los problemas. Vivía ansioso y yo decía que el problema se solucionaba si me ganaba el Grammy. En el 92 tuve el Grammy, y el problema empeoró. No tenía paz en mi corazón; no podía estar tranquilo y el éxito que tenía no me llenaba. Me hablaron de que si aceptaba el amor del señor Jesucristo en mi vida iban a cambiar las cosas. Abrí mi corazón, lo acepté y obtuve la paz y el entendimiento”, confiesa.

Al beneficio divino le abrió la puerta, aunque al poder político ni le contesta los timbrazos. Al ser preguntado sobre si pensaría en incursionar en la política de su país, aprovechando los caudales de infuencia que tiene, responde con total contundencia: “No. No me he metido en la política ni quiero”.

“Eso se lo dejo a personas que admiro mucho como Rubén Blades. Él puede hacer grandes denuncias sociales a través de la salsa, y la primera vez que escuché El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés a mí me cambio la forma de ver las cosas. Así que tan maravilloso como Rubén lo hizo con salsa, quise hacerlo con el merengue, con canciones como Visa para un sueño o El Niagra en bicicleta”.

Juan Luis Guerra, Hay Festival 2015

Juan Luis Guerra se dedica a su música y a descubrir cada vez más maravillas en Latinoamérica. Confiesa que quiere mucho a Colombia; aprecia la fuerza de ritmos como la cumbia y el vallenato, al punto que en su más reciente producción incluyó un sencillo dedicado a estas tierras.

Canto a Colombia es un himno con su estilo a esta nación. Hace recorridos por las ciudades más hermosas que él mismo ha visitado, y cita dichos que lo sedujeron como: “a la orden sumercé”.

#Escuche: Así le canta Juan Luis Guerra a Colombia

Twitter: @David_baracaldo

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