La copa menstrual: una revolucionaria herramienta para el periodo femenino

La copa menstrual: una revolucionaria herramienta para el periodo femenino

1 de Mayo del 2015

Una toalla higiénica tarda aproximadamente 500 años en degradarse y una sola mujer puede desechar más de 10.000 toallas o tampones en su vida. De estos elementos se calcula que alrededor de 3 millones terminan siendo arrojados a ríos y océanos.

Desde muy pequeñas, las niñas ven en la televisión, en la calle, incluso en su colegio el uso de las toallas higiénicas y tampones, se les muestra que vienen en diferentes formas, tamaños, con o sin alas, con aplicador y en distintos empaques , sin embargo existe un método diferente, más higiénico, ahorrativo al bolsillo y sobre todo, amigable con el ambiente.

La  copa menstrual se produjo industrialmente desde la década de 1930, es un recipiente que se inserta en la vagina durante la menstruación para depositar el flujo menstrual y puede durar aproximadamente 10 años.

En Europa, Estados Unidos y algunos países latinoamericanos como Argentina, la copa es ampliamente conocida y existen diversas marcas que la comercializan.

Se consigue en tres materiales, silicona grado médico, de látex y de polietileno, “es recomendable que se utilice la de silicona preferiblemente transparente, ya que ésta es un material inerte, hipoalergénico y no tiene colorantes. La de Látex puede en algunos casos producir alergias y contaminarse más fácilmente. La de polietileno tiene un diseño diferente (parecido a un diafragma) y puede resultar más difícil su colocación” comenta la doctora Ena Victoria Ramírez Peñuela Ginecología y Obstetricia.

La copa menstrual  no altera la flora vaginal, es reutilizable, lo que hace lo que hace que su costo final sea infinitamente menor y adicionalmente es amable con el medio ambiente ya que no es desechable.

La doctora Ena Victoria Ramírez explica cómo se usa la copa menstrual.

Se dobla como si fuera un “rollito” y se introduce en la vagina. Una vez allí ella va a tomar su forma original nuevamente y queda “aprisionada” entre las paredes vaginales creando un vacío de tal manera que no se desplaza y puede albergar la menstruación.

Cuando la copa esté llena (este tiempo es variable porque depende de la cantidad de menstruación que tenga la mujer en ese momento) debe retirarla, vaciarla, enjuagarla con agua corriente y secarla con paño para volverla a insertar.

Una vez pase la menstruación debe (además de lavarla con agua y jabón suave) esterilizarla. Esto se hace fácilmente en casa: debe hervir en agua la copa durante 3 a 5 minutos y listo. Luego secarla con un paño desechable y envolverla en paño suave o desechable y guardarla en un sitio seco y protegido de la luz para reutilizarla el siguiente mes.

Copa Menstrual 01

En Colombia existen muy pocas empresas que comercializan el producto, entre ellas se encuentra LifeCup quién es la única marca con registro INVIMA que garantiza que el producto es apto para su uso.

Lo comercializan por internet, en tiendas naturistas, en ferias o festivales, o con vendedoras particulares, “lo que buscamos es ampliar el uso de copas menstruales en Colombia y el resto del continente. Hasta hace poco, no era fácil conseguir este producto aquí y la mayoría de mujeres nunca habían oído de la copa. Cada mujer que la usa, queda fascinada con ella y la recomienda a sus amigas y conocidas. Yo personalmente la uso hace 5 años y desde ese momento, he buscado difundir los beneficios que tiene sobre las otras opciones que se encuentran en el mercado” comenta Romina Rizzi una de las fundadoras de LifeCup.

¿Tiene algún tipo de consecuencias?

“No hay consecuencias como tal pero sí hay que tener ciertas contraindicaciones: no debe utilizarse en pacientes que tengan malformaciones de la vagina o algún tipo de infección genital o pacientes que presenten enfermedades del cuello, de la vagina o de la vulva, ya que puede no lograr ponerse correctamente o puede producir molestias o inclusive dolor con su inserción” comenta la ginecóloga y obstetricia.

Sin embargo, si se va a utilizar por primera vez, es importante consultarlo con el ginecólogo para asegurarse de que no haya contraindicación para su uso.

De la toalla higiénica, el tampón y la copa menstrual  ¿Cuál es el más recomendado?

Esto depende de cómo se sienta más a gusto la paciente. La copa menstrual es recomendable porque las ventajas que tiene superan por mucho las pocas desventajas que tiene.

Sin embargo En aquella mujer que tenga algún recelo al manipular sus genitales, ni el tampón ni la copa menstrual van a ser una buena alternativa para ella.