Los fetiches sexuales más extraños

21 de marzo del 2018

Si ha escuchado de las personas que tienen sexo con pañales, estos son algunos fetiches raros.

Fetiches

La sexualidad no se limita tener sexo en una cama bajo las sabanas y a oscuras, algunos deciden o no pueden evitar salirse de lo convencional para probar el deseo de diferentes maneras que pueden ser vistas con extrañeza ante la sociedad. KienyKe.com realizó una breve recopilación de lo fetiches que pueden sorprender a más de uno.

Agalmatofilia

Entre los fetiches más curiosos esta la Agalma, palabra griega que significa estatua y Philia que quiere decir amor. Se trata de una atracción o deseo por el contacto sexual y afectivo, o sea, encuentros sexuales o con un objeto no animado, como las muñecas, estatuas o maniquíes. Suele asociarse también con el pigmalionismo, que habla sobre sentir amor por un objeto de creación propia.

Infantilismo Parafílico:

También conocido como autonepiofilia, se trata de una parafilia en la que la persona siente el deseo de usar pañales, llevar ropa de bebé, tomar tetero y en general, ser tratado como un infante. No se debe confundir con la pedofilia.

Entre las personas que se identifican con este tipo de fetiches, son más hombres que mujeres. Tiene que ver con el juego de roles, en el que uno de ellos disfruta de llevar pañales, por ejemplo, masturbarse usándolos, o que el otro lo haga. Según terapeutas, “los pañales son un tótem que representa la infancia y la libertad”.

Hematofilia

Puede tener también el nombre de hematolagnia, que es una filia que comúnmente se le conoce como fetiche de vampiros o vampírico, ¿por qué? A la persona le gusta o le excita usar sangre durante el acto sexual. Cuando hace unos años estuvo el auge de la saga de Crepúsculo, fue uno de los fetiches más populares. No necesariamente la gente se bebe la sangre.

Claustrofilia

Su etimología recoge la palabra claustrum del latín, que quiere decir espacio encerrado, y philos del griego amigo amado o amar. En este caso, la persona se siente atraída por estar en espacios cerrados, cerrando todo, ventanas o puertas, siendo lo contrario a la claustrofobia. Este deseo de estar encerrado se lleva al contexto sexual en el que el individuo siente excitación al estar en este tipo de escenarios. Por ejemplo, los baños son unos de sus favoritos.

Dacrifilia

Se le conoce con el nombre de dacrilagnia. Esta parafilia habla de las personas que sienten deseo por el llanto o las lagrimas. Se le asocia más a los hombres, ya que hacen llorar a su pareja o victima para sentir más placer durante el acto sexual. Las dos personas pueden estar disfrutando de esto, al ser consensuado, los fetiches empiezan a ser peligrosos cuando se lastima o agreden a otra persona sin que esta lo acepte previamente, porque según expertos, tienen potencial en volverse algo patológico.

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