¿Pasan los hombres por una crisis de masculinidad?

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¿Pasan los hombres por una crisis de masculinidad?

30 de marzo del 2017

No es la primera vez que se habla de la crisis de la masculinidad. El origen del tema tiene fecha desde el siglo XIX, cuando las mujeres empezaron a empoderarse de sus vidas y lucharon por sus derechos y los hombres empezaron a sentirse amenazados, desde entonces y hasta ahora la crisis se ha intensificado de manera abismal.

Coral Herrera Gómez, doctora en humanidades escribió para La Red 21, ella describe uno a uno los puntos por los cuáles los hombres de este tiempo se sienten en crisis respecto a su masculinidad. Toma como causa principal el hecho de que el feminismo  ha tomado demasiada fuerza y cada vez son más hombres lo que se suman a la idea de una sociedad igualitaria donde los hombres y mujeres tengan los mismos derechos.

1. No hay modelos de referencia: A los hombres posmodernos no les sirve seguir el ejemplo de sus padres o abuelos, quienes fueron educados bajo un molde tradicional enfocado en el patriarcado.

2. Miedo a sacrificar la virilidad: Otra de las crisis fuertes es el hecho de que los hombres no saben cuál es el papel que desempeñarán dentro de una sociedad igualitaria, no saben cómo relacionarse con la comunidad LGTBI por miedo a perder su virilidad o su imagen de ‘macho’. Las mujeres feministas les parecen repugnantes, exageradas e incapaces de igualar a los hombres. Mantienen una lucha interna constante por no perder la autoridad sobre su entorno.

En su artículo, Herrera Gómez cita a Eduardo Bognino, psiquiatra y miembro de AHIGE y PPina, quien dice que: “la presión social sobre los ‘machos’ ha sido devastadora para la salud mental y emocional de muchos millones de hombres. Esto es debido a que la masculinidad tradicional está sometida a constantes pruebas; un hombre ha de estar demostrando continuamente que no es una mujer, que no es un niño, que no es homosexual. Tiene que demostrar que es valiente, activo, promiscuo y agresivo”.

3. Las mujeres no quieren estar en casa: La mujer de hoy quiere ser independiente, trabajar, triunfar por su propia cuenta y tener sus propias cosas. Un gran número de mujeres en este siglo no sueñan con ser amas de casa, casarse ni tener hijos. Ya no quieren ser la esposa trofeo de ningún hombre. Por otro lado, quieren dividir el trabajo de casa y tener su propio tiempo, algo completamente nuevo para la comunidad masculina. Con este empoderamiento femenino, los hombres sienten que han perdido su función principal de señor de la casa o cabeza de familia.

4. Surgimiento de “nuevos hombres”: Con este término se le puede deducir a la población masculina que celebra el empoderamiento de la mujer y que ayuda a su avance; los hombres tradicionales no saben qué pensar de estos nuevos hombres, quien+es no se sienten amenazados ante la revolución femenina sino que por el contrario les parece maravillosa.

En conclusión, para la población masculina ha sido todo un proceso de adaptación que las mujeres sean nuevo símbolo de fuerza y poder, ocupen altos cargos, compitan con los hombres en trabajos rudos, sean cabezas de hogar y vivan su sexualidad libremente, sin que esto se confunda con el libertinaje. Por ende, la solución para la crisis masculina es entender que un mundo mejor es un mundo igualitario, y no por tener una mujer de jefe o estar casado con una mujer que gane más le haga menos hombre.