¿Novio o perro? Cinco razones por las cuales el perro es mejor

¿Novio o perro? Cinco razones por las cuales el perro es mejor

20 de diciembre del 2013

Muchas veces el caso es de soledad y necesidad de una compañía. A numerosas mujeres les gusta tener cerca “un bultico que respire”, que no necesariamente tenga que ser de dos patas. Una mascota puede ser una solución perfecta para la necesidad de tener alguien que siempre esté presente, dependa de uno, le agradezca y le demuestre su amor. Si de necesidades sexuales se trata, hay muchas otras opciones de “proveedores”, sin tener que soportarlos en la casa todo el tiempo. Así pues que la disyuntiva novio o perro es perfectamente válida. En este dilema, el portal gringo petmd.com se alineó del lado de las mascotas con estas cinco razones para demostrar que un perro es mejor que un novio:

1. Al perro no le importa si usted sube un kilo de más.

Él la ama incondicionalmente. Incluso le encantan sus momentos de glotonería, cuando decide destapar un paquete de papas fritas, ya que probablemente a él le tocará una papita… Siempre y cuando usted lo alimente, lo consienta, le juegue y lo saque a caminar, el perro pensará que usted es Miss Universo, no importa su talla.

2. El perro no pone cuernos.

Al perro no hay que revisarle el celular ni la billetera en busca de mensajes compremetedores ni de reiteradas llamadas a y desde números desconocidos. Tampoco lo verá mirando de reojo a otras mujeres en el centro comercial ni saludando demasiado amablemente a la “minifalduda” que siempre está en el ascensor cuando ustedes llegan… El perro es extraordinariamente leal a su amo y hará lo que sea para protegerlo.

3. El perro nunca se emborracha.

De hecho, el alcohol en su perro podría matarlo. Y él lo sabe. El perro prefiere quedarse en casa a su lado, todo el tiempo. No le interesa el nuevo bar ni la discoteca de moda. No llega tarde a casa haciendo ruido ni se acuesta a su lado a compartir con usted su tufo y sus ronquidos.

4. El perro adora el “arrunche”.

No importa si hace frío o calor. No hay que buscar estratagemas para meterlo en la cama. Y no tiene agendas ocultas cuando se arruncha a su lado. El perro pasaría así toda su vida si usted se lo permite. Tiene razón: ¿A quién no le gustarían los arrunches con Miss Universo?

5. El perro siempre se pone feliz cuando la ve.

Más que felicidad, es un éxtasis. No tiene que ausentarse una semana para que su perro haga fiesta al verla de nuevo. Aun si sale media hora al supermercado, la mascota la recibirá como si no la hubiese visto en años. Saltará, ladrará y meneará su cola de la emoción. Cuántos hombres hacen esto?

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