“Nuestra sociedad sugiere que las mujeres son ciudadanas de segunda clase”

23 de enero del 2015

Laura Bates, activista británica contra sexismo, habla de escándalo “Miss Tanguita”.

Laura Bates

Laura consiguió que miles de mujeres en todo el mundo rompieran su silencio y se desahogaran contando las historias en las que fueron víctimas de actos sexistas o violencia sexual.

Más allá de la catarsis que significa que otras personas escuchen su caso, también encontraron la ayuda que les permitió atreverse a denunciar a sus victimarios y recuperar su dignidad.

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Así es como el Proyecto Sexismo Cotidiano cambia vidas. Así es como Laura Bates, su creadora, convirtió un sitio web en la principal arma que denuncia los aberrantes actos de discriminación de género.

Laura, considerada como una de las mujeres más influyentes del Reino Unido y líder en el campo digital por su blog. Estará en Colombia contando su historia durante el Hay Festival Cartagena de Indias el próximo 30 de enero. Su visita fue apoyada por Kienyke.com y la conferencia que ofrecerá será transmitida ese día a partir de las 12:30.

Mientras llega ese día, Laura concedió una entrevista a KienyKe.com en la que contó algunas de las experiencias que ha encontrado en su trabajo con el Proyecto Sexismo Cotidiano, y confesó sus opiniones sobre algunos de los casos que tanto vulneran a las mujeres en varios países del mundo.

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-Ha recibido decenas de miles de historias, desde todo el mundo, sobre víctimas de sexismo. Mujeres, e incluso hombres, han tenido malas experiencias cada día y las comparten en su página web. De todo eso, ¿cuál ha sido la historia o el caso de sexismo que más les ha impactado en su proyecto?

Una situación que me dejó en shock fue la cantidad tan grande historias que recibí de mujeres jóvenes y niñas, tan jóvenes como de 7 u 8 años. Es muy triste darse cuenta que son numerosas las experiencias de mujeres, que a una edad tan corta, son víctimas no solo de sexismo sino de acoso y ataques sexuales, ya sea en espacios públicos, o camino a sus escuelas.

Miss Tanguita

Imagen del concurso Miss Tanguita, realizado en Barbosa, Santander.

-En Colombia, recientemente, un concurso de belleza llamado “Miss Tanguita” fue duramente criticado por incluir a niñas para que desfilaran en pasarelas públicas en traje de baño. ¿Qué opina de esa reacción de indignación? ¿Ese tipo de eventos son sexistas?

Creo que los concursos de belleza, en general, tienden a sugerir que las mujeres deberían ser juzgadas, principalmente, por su apariencia y la forma de sus cuerpos, lo cual es tomado como objeto y deshumanizado.

Esto no es algo que veamos que le sucede a menudo a los hombres, porque les permitimos a ellos sí ser plenamente humanos, en lugar de sugerir que su apariencia sea lo que determine si son valiosos o no.

Creo que es particularmente triste el caso de las niñas de ese ejemplo, ya que no solo limita su idea de lo que son ellas en realidad o cómo deben ser valoradas sus cualidades y talentos, sino que además les da la clara idea de que las chicas están para ser juzgadas por los demás.

No puedo comentar sobre este certamen en específico porque no conozco todos los detalles, pero me preocuparía que un concurso de belleza que involucre niñas en bikini, siendo juzgado por adultos, podría plantear serios riesgos de seguridad para las chicas y un asunto de explotación infantil.

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-¿Por qué a pesar de las campañas son tan constantes los casos de feminicidios, y en pleno siglo XXI?

Porque todavía vivimos en una sociedad que sugiere, en todos los países, que las mujeres son ciudadanas de segunda clase.

-¿Qué tipo de efectos producen las publicidad que se empeñan en mostrar cuerpos de mujeres desnudas, como estrategia de marketing?

Cuando los cuerpos de las mujeres son usados para publicidades de productos que no se relacionan con dichas imágenes, los efectos pueden ser deshumanizantes. O por ejemplo cuando se utiliza solo el cuerpo sin la cabeza de la mujer o solo se muestran las piernas. Y esto puede contribuir a la idea de la que la mujer es un producto u objeto sexual, que hay que explotar para proveer placer a los demás.

Esto puede contribuir a formar una sociedad en la cual la mujer es degradada y explotada, o víctima de violencia sexual. Pero, desde luego, no es una circunstancia de simple causa-efecto. Es tan solo una parte de una cultura mucho más amplia que envía mensajes similares y crea una jerarquía dentro de la cual se produce la violencia contra las mujeres.

-¿Qué se podría hacer en países como Colombia para detener el incremento de casos de violencia contra la mujer?

En todo el mundo creo que necesitamos hacer frente a los estereotipos de género cotidianos, y cualquier actitud que sugiere un ataque sexual contra las mujeres. Creo, por ejemplo, que abordando los casos más leves del sexismo cotidiano podemos empezar a derrumbar esa idea que cree que las mujeres son menos importantes y menos valoradas que los hombres, o que las mujeres son objetos sexuales que deben ofrecer placer a los hombres por encima de su propia autonomía.

Si desafiamos la idea de que a las mujeres se les debe pagar menos, o que es aceptable gritar a una mujer en la calle, podemos reivindicar su verdadero lugar en la sociedad, que ayude a enfrentar las causas fundamentales de la violencia contra la mujer.

-¿Cómo están luchando contra el sexismo en el Reino Unido?

Una manera importante para enfrentar el problema es fijarse en los atacantes, no en las víctimas. Debemos detener la tendencia de perjudicar y culpar a las víctimas, cuando una mujer es agredida sexualmente. Nunca deberíamos decir que ha sufrido acoso por lo que llevaba puesto, o decir que el victimario había bebido y eso provocó que actuara de manera particular. El único responsable del delito es el autor.

Deberíamos enseñarle a los chicos y jóvenes a respetar a las mujeres, no enseñarles a las chicas a estar preocupadas por salir de noche, o decirles que no usen determinada ropa.

Para encarar la violencia contra la mujer, todos los jóvenes deberían tomar clases obligatorias en la escuela sobre el respeto, consentimiento sexual y relaciones sanas, y en eso estamos luchando en el Reino Unido.

Violencia contra la mujer

-¿Qué respondería a quienes dicen que las mujeres son culpables de las agresiones sexuales por la forma como visten, o por la manera cómo actúan?

Es un argumento que no tiene sentido. Las mujeres y niñas de todas las edades, razas y procedencias sociales son acosadas y asaltadas sexualmente, en todas partes del mundo, independientemente de lo cómo se visten. Mujeres son acosadas usando faldas, sudaderas, burkas y uniformes de colegio. Ancianas y bebés también son violadas. No hay evidencia de que la forma como las mujeres visten cause o influya en los ataques. Lo único que los ataques tienen en común es el perpetrador. Es un insulto para todos los hombres sugerir que el violador es solo un animal sin control de sí mismo, quien está imposibilitado para resistirse a acosar a una mujer por el solo hecho de cómo está vestida.  La mayoría de hombres están perfectamente posibilitados de controlarse, de hecho.

Nadie puede decir que una persona que fue robada o asesinada estaba pidiendo que lo hicieran, y lo mismo sucede con los casos de acoso sexual. De hecho, las mujeres generalmente son mucho más propensas a ser violadas por una persona conocida – ya sea un colega, amigo, pareja o ex-pareja.

En el momento que alguien sugiere que la víctima es culpable, se está perdonando la culpabilidad del atacante. Una mujer debe ser libre para caminar por la calle sin temer ser acosada. La víctima nunca es la culpable.

-¿Ha recibido mensajes en su página web, en las que alguien le cuente que luego de expresar su historia algo cambió? ¿Cree que su proyecto cambia vidas?

Sí, recibimos muchos mensajes de mujeres que dicen que el proyecto las ha hecho sentir menos solas, y les da fortaleza para denunciar sus casos de abuso, discriminación o acoso. Algunas mujeres han denunciado sus casos a la policía gracias al apoyo que sienten en el proyecto, y otros también han reportado casos de discriminación en sus trabajos, con resultados exitosos.

-¿Qué otros proyectos tiene en mente? ¿Continuará este proyecto por más tiempo o comenzará otro camino, como una carrera política?

Por el momento, planeo continuar con el Proyecto Sexismo Cotidiano.

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