La extraña tendencia de ponerse perlas en el pene

5 de octubre del 2019

El procedimiento puede ser riesgoso, pero ya varios hombres lo están haciendo

La extraña tendencia de ponerse perlas en el pene

Pixabay

Las fantasías en el mundo del sexo definitivamente no tiene límites. Una nueva moda ha surgido de costumbres antiguas y que busca alterar la forma del pene para dar más placer a su pareja.

Se trata del pearling, una vieja tendencia (vieja porque se dice que los Yakuza la han estado practicando por años y nueva porque el resto del mundo apenas se está enterando de ella) que dice que puede ayudar a los hombres a convertirse en mejores amantes y a darle mayor placer a sus relaciones sexuales.

Este método consiste en insertar perlas u otros objetos similares quirúrgicamente en el miembro masculino, esto porque supuestamente genera una estimulación más potente cuando penetra a la vagina lo que provoca un orgasmo con mayor facilidad.

Según la revista mexicana GQ, el 2010 en un articulo publicado en el Journal of Sexual Medicine, hicieron mención por primera vez del término pearling, en el que ahondaban en el procedimiento de insertar tales perlas en el pene.

Esta técnica requiere que se realicen pequeñas incisiones en el pene en las que se insertan pequeños objetos que modifican su forma ligeramente, originalmente se utilizaban perlas, pero ahora también se utilizan implantes de silicón, nylon, teflón, titanio o acero inoxidable (materiales que no te puedan causa una infección severa y hacer que pases meses en el hospital).

Una practica que también tiene sus riesgos, pues el paciente se expone a una cicatrización poco rápida lo que generaría infecciones graves que además también puede causar la procedencia del material que se vaya a insertar.

El cirujano plástico con sede en la ciudad de Nueva York, Neil Tanna, explicó en una entrevista con Vice que “los que se someten al pearling deben recordar que se está implantando un cuerpo extraño en el cuerpo, puede producirse una inflamación severa si se inserta un material inadecuado debajo de la piel”, además, agregó que colocar cualquier implante en el cuerpo tiene el potencial de provocar sangrado, infecciones o rechazo del cuerpo extraño, migración y pérdida de sensibilidad (parece que los riesgos son muchos como para intentarlo).

La técnica a hora también es popular en Cuba, Filipinas, Rio de Janeiro y otras ciudades del mundo, pero, no todos creen que realmente funcionen como debería. Una terapeuta sexual de del hospital de la Universidad de Móstoles dijo en una entrevista que “para que realmente estimule el clítoris, la perla debe colocarse en la base del pene, lo que casi nunca sucede”, explicó en 2016. “En cuanto al punto G, es mucho más complicado llegar directamente con el pene. Por supuesto, el erotismo es en gran parte un asunto psicológico, y dado que la famosa perla tiene algunos misterios, en realidad podría hacerle cosquillas al cerebro más que a cualquier otra parte del cuerpo”.

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