Prácticas sexuales que lo pueden llevar a la muerte

Prácticas sexuales que lo pueden llevar a la muerte

11 de enero del 2016

Los circuitos de dolor y del placer se encuentran muy cerca en el cerebro y los separa solo una delgada y fina línea, así que están relacionados y se puede pasar de un estado a otro. Primero se pueden experimentar sensaciones físicas, intensas y dolorosas y después se pasa a disfrutar el placer tras activarse la hormona dopamina.

KienyKe.com habló con el médico psiquiatra, Máster en Sexología y director Médico de la Central Médica de Sexología, Luis Carlos Quintero, sobre algunas prácticas de sometimiento a través del dolor.

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“Cuando dos personas realizan ejercicio físico, el dolor no es el mismo que experimentan cada uno, la recepción de esa molestia va a ser subjetiva, así mismo funciona con la persona que le coloca demasiado ají a la comida, necesita sentir ese picante en sus papilas gustativas para poder ingerir ese alimento… le produce placer”.

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Existen personas que obtienen placer a través del dolor con otra persona o consigo mismo. “Cuando esa persona consigue placer sexual solo a través del sometimiento a otra persona, o de si mismo, estamos hablando de un paciente con una parafilia supeditada a un trastorno de personalidad”, dijo el sexólogo Luis Carlos Quintero.

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Estas prácticas pueden ser mortales si no se tiene el sumo cuidado. Si se trascienden los límites permitidos la vida de su pareja corre riesgo.

“La mayoría de parejas que realizan este tipo de prácticas es porque en principio ensayaron y les quedó gustando, a veces pueden ser las circunstancias o existe un tercer factor que puede ser la inhibición cultural”.

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Hematolagnia: Esta es una de las prácticas comunes dentro del fetichismo sexual. Está relacionada con el vampirismo. Ver la sangre de la pareja puede generar excitación.

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“Estas personas tienen el complejo de Dracula, el elemento erótico de morder el cuello de una mujer es un comportamiento depredador. Se pueden presentar dos casos, uno en el que la pareja sangra sin necesidad de penetración utilizando elementos cortopunzantes o existe la posibilidad de tener una penetración tan fuerte que puede romper hasta el cuello uterino de  la mujer llevándola a desangrarla”, dijo el especialista de Bioética el médico, Luis Carlos Quintero.

Quintero también argumenta que  las posiciones que se utilicen y los juguetes sexuales, pueden general sangrado cuando estos se emplean equivocadamente. Esta práctica puede ser extremadamente peligrosa: Se corre el riesgo de contraer infecciones o hemorragias severas.

Sado-masoquismo: “En este tema hay que separar dos variables, el sadismo y el masoquista que son dos cosas distintas, pero en el encuentro sexual se unen estas sexopatías. El sadismo es la persona que consigue placer sexual a través del sometimiento de una personas y el masoquista, es la persona que se deja que subyugar del sádico”, explicó el experto.

Esta práctica puede ser letal para las personas que no miden su fuerza. Existen casos donde las parejas acuerdan mutuamente cuál será el nivel de dolor y en qué medida se dará, ya sea por la monotonía o por el cambio de experimentar algo nuevo, por eso a ese tipo de personas no se puede considerar que desarrollen esta patología.

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“Únicamente si consigue una erección y orgasmos a partir del sometimiento a prácticas de violencia y agresividad con su pareja o al contrario que al ser sometido solo pueda llegar al orgasmo  y excitación de esa manera, en esa caso sería una parafilia”, confirmó Quintero.

El dolor físico se puede experimentar con golpes, bofetadas, pellizcos, ataduras, fuertes mordiscos en las zonas genitales y en el cuerpo, la persona masoquista obedece a la práctica del bondage, que significa atar a su pareja total o parcialmente por medio de cuerdas, esposas, lazos, corbatas o cualquier otra cosa que puede inmovilizar físicamente a una persona.

Omarashi o Lluvia dorada: Esta parafilia es más común en los países asiáticos, consiste en orinar por un largo tiempo a su pareja, o por el contrario mantener la vejiga llena por un tiempo prolongado mientras se experimenta una excitación basada en el dolor, la vagina se expande y esto puede producir un orgasmo.

“Omarashi o la ‘lluvia dorada’ como también la conocemos, no es una práctica muy usual entre los colombianos. En esta práctica es importante saber si los dos obtienen placer, porque si es solo uno. hablaremos de que la otra persona está siendo violentada (o)”, explicó el médico psiquiatra.

Está situación también se da en los animales que marcan su territorio con orina para  alejar a otros animales de su especie que estén asechando a su pareja, aunque parece inofensiva, esta práctica, en la mayoría de los casos, no lo es. Al orinar o ser orinado, existe la posibilidad de transmitir enfermedades e infecciones de la uretra y la vejiga o padecimientos como hepatitis A o B. Incluso se corre el riesgo de contraer reacciones alérgicas de la piel.

Asfixia de sometimiento:   Esta parafilia consiste en cortarle la respiración a su pareja en el acto sexual para evitar el paso de oxigeno a la cabeza, para llevar a cabo esta peligrosa práctica de sometimiento, se utilizan bolsa plásticas para la estrangulación, también conocida como hipoxifilia.

“Cuando la mujer o el hombre están llegando a experimentar un deseo sexual extremo, se corta la respiración en un momento de asfixia para que pueda llegar a varios orgasmo múltiples”, explicó el sexólogo, Luis Carlos Quintero.

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El experto explica que esta práctica sexual es de alto riesgo si se tiene en cuenta que si el cerebro no recibe oxigeno, se pueden originar daños irreversibles en más del 50%, “Las personas comunes pueden tolerar hasta 2 minutos y un experto en buzo apenas 6”.

Según el médico y sexólogo, Luis Carlos Quintero, la preocupación va más allá. “La preocupación es que ahora los menores de edad están experimentando este tipo de parafilias sin tener en cuenta los riesgos y sin medir consecuencias, como creen que los adultos lo hacen o el Internet les explica cómo hacerlo, ellos también lo pueden hacer, no hay una madurez mental para entender esos casos”.

“El sexo es válido en todos los casos, menos cuando no hay voluntad de alguno de las dos partes·

El médico psiquiatra, Luis Carlos Quintero comenta que si alguna persona sufre de este tipo de parafilias lo mejor es consultar con un especialista psiquiátrico, si este lo recomienda, recurrir a la ayuda de medicamentos y tratar los trastornos de personalidad.