¿Qué tiene Diego Trujillo que embruja a las mujeres?

9 de febrero del 2015

El actor confiesa secretos de su vida sentimental.

Diego Trujillo

¿Cómo es que un tipo cincuentón, que no es propiamente hermoso, “se levanta” a mujeres tan espectaculares como Tatiana Rentería y  Sharick León, sin decir toda la lista para no matar de la envidia a nadie?

No es millonario, no tiene yates ni islas, no promete palacios. Y tampoco ofrece matrimonio. Ni siquiera compartir apartamento.

El actor Diego Trujillo -se acerca a los 55 años, tiene tres hijos- es el protagonista de “Metástasis” (Walter Blanco) “diagnosticado con cáncer terminal, padre y maestro de química, quien transforma su vida en un empresario poderoso en el tráfico ilegal de drogas”.

Pero su consagración como actor no es el tema central de esta nota, sino el arrasador éxito que tiene con las mujeres y su “filosofía” sobre la convivencia.

“Yo tengo la certeza –sentencia el experto- de que el matrimonio acaba con las parejas. Es una manera de relacionarnos heredada desde la religión, impuesta en contra de nuestra verdadera naturaleza. En la pareja cada quien debe tener su espacio, su tiempo, su libertad; abonando y fortaleciendo las ganas de estar con el otro, buscando espacios para encontrarse, procurando que la relación se mantenga en el tiempo.

Con el matrimonio, a mi modo de ver, se van agotando, saturando, los espacios, creando unas obligaciones que hacen pesada la relación. Hay otras maneras de inventarse las relaciones, más abiertas. Creo inclusive que hay otras formas de inventarse la familia”.

Diego hace una pausa, sintiendo que está sentando cátedra, y se excusa: “Eso es lo que me funciona a mí y no pretendo sentar una especie de doctrina ni mucho menos, porque soy cero dogmático; es mi manera personal de ver el asunto y es mi manera de existir”.

-David Sánchez me decía que el solo cambio del lugar de la bata de baño enrarece la relación de pareja…

Es un tema que me interesa muchísimo. La invasión del baño, por ejemplo, es una de las cosas más aterradoras que puede haber. Uno llega con su desodorante, con su máquina de afeitar y sus cositas, y esas cositas terminan detrás de la puerta del baño en un gabinete, y el resto del baño queda colonizado por la mujer. Para mí es muy difícil compartir los espacios tan personales, tan íntimos.

-¿Es factible que, con esa manera de pensar, termine sólo en la vida?

De todas maneras terminamos solos. Yo no le tengo miedo en lo absoluto a la soledad, me parece que esa es la esencia de cada quien. En algún punto alguno de los dos queda solo necesariamente. Prefiero la soledad a este miedo. A estar obligado a tener a alguien al lado. Eso me parece mucho más triste. Es mucho más lindo relacionarse a partir de esa individualidad, a partir de la seguridad que uno tiene en sí mismo, en quererse solo. A partir de ahí me parece que se construye una relación mucho más sólida, que construirla a partir del miedo a la soledad.

Diego Trujillo

-¿Si la pareja no acepta es que no lo quiere?

Es señal de que entiende. Me parece que las mujeres le tienen mucho más miedo a la soledad. Son las que engendran los hijos y tienen, de alguna manera, la necesidad de sentirse un poco más protegidas, un poco más acogidas.

-¿Quizá es mejor mantenerse soltero, para dar paso a otras mujeres?

No. Vivir cada uno en su espacio y estar solo no quiere decir que el objetivo sea relacionarse con otras personas. La pareja se mantiene, se puede mantener en términos de fidelidad como siempre; el asunto es tener tiempo y espacio. Me pongo como ejemplo. Yo necesito, para existir, para funcionar, y para trabajar sobre todo, necesito mi espacio, mi silencio, mi tiempo, para leer, para escribir, para practicar mis escenas. Eso no lo podría hacer en una casa llena de gente. No es que quiera estar solo porque quiera tener una mujer nueva cada noche en mi casa y en mi cama; no, son dos cosas completamente distintas.

-¿Qué trae la soledad?

Hay que desterrar la inseguridad y fortalecer la autoestima, en la medida que uno realmente empieza a disfrutar del tiempo solo, en que no se le tiene miedo al silencio. Que puedan pasar horas enteras en soledad, deseable para construcción personal. Es el tiempo de leer, escribir, reflexionar, y a partir de ahí relacionarse con su pareja.

-¿Se considera usted un hombre afortunado en el tema de las mujeres?

Sí, sí, muy afortunado.

-¿Por la lista de mujeres que han pasado por su vida?

No, no, en lo absoluto. No es un tema cuantitativo de ninguna manera, sino cualitativo. Las parejas que he tenido han sido mujeres absolutamente maravillosas, digamos que he ido ganando una fama que no me gusta: que he estado con mujeres muy bellas, pero creo que sí, ha ocurrido, para fortuna mía.

Creo que las mujeres se han enamorado un poco de mis personajes, es lo que quiero creer, porque no es otra cosa. No es que yo me mire en el espejo y diga: guau, qué tipo tan irresistible.

-¿Y cuál es la fama que dice que tiene?

No, dicen eso, que me va bien con las mujeres, que soy un poco seductor y en fin.

-¿Cómo es su relación con las ex?

Tengo la enorme fortuna de mantener una excelente relación con mis exmujeres, mis exnovias. Soy amigo de Zharick, tenemos una muy buena relación. Quiero decir, podemos encontrarnos y nos da una inmensa alegría poder sentarnos a hablar en cualquier momento. Tuvimos una relación muy divertida, muy agradable. Tengo los mejores recuerdos de ella y nada negativo que decir.

-Todo arranca por una mirada, todo arranca por una conversación, ¿y todo termina cómo?

Todo arranca cuando hay la química necesaria para que arranque; eso no tiene ninguna explicación. Yo no creo que un hombre pueda decir que es un gran seductor y que dándoselas de eso se pueda levantar a cualquier mujer. Es todo lo contrario, las mujeres se dejan o no seducir, no depende de los hombres.

Todo arranca, cuando los dos están dispuestos a meterse en el asunto, y termina cuando la vida le muestra a uno que los rumbos de cada quien van por caminos distintos.

-¿Cuál su mejor consejo para conquistar a una mujer?

Parto desde la torre (la cabeza). La mía un poco desentejada, aunque creo que la calvicie en algo me ha ayudado, no porque a las mujeres les gusten los calvos, sino porque cuando uno es calvo de alguna manera tiene que esforzarse el doble.

Cuando el énfasis no está en lo físico y cuando uno no se recuesta en lo físico tiene que reforzarse de mil maneras para atraer a una mujer. Ahí empiezan a funcionar la cabeza y otras cosas. La atención va toda sobre ellas, el énfasis está en tratarlas bien, etc. etc.

-¿Hoy tiene pareja estable?

Tengo una relación con Tatiana absolutamente entrañable, pero es una relación muy particular. Tatiana y yo nos adoramos, tenemos un hijo, cada quien tiene su espacio, pero podemos ir de vacaciones juntos, compartimos los tiempos con el niño y cada quien también hace su vida.

-¿También se comparte sexualmente?

No, no en este momento.

-Es decir, son amigos, sólo eso…

Sí, somos amigos.

-Quien llega a su vida, ¿soporta que usted se vaya de vacaciones con su exmujer y con el hijo de ambos?

Hasta el momento no. (Risas)

-¿Y entonces qué pasa, cómo las convence o cómo mantiene la nueva relación?

Digamos que todo esto que le estoy contando como una gran intimidad de mi vida, es un proceso que se ha venido dando en los últimos cinco años, hasta llegar a este momento de tener el convencimiento de que no quiero convivir con nadie. Falta ver qué pase cuando de entablar una nueva relación de pareja real se trate. No sé qué vaya a pasar.

-¿Cuántas mujeres han pasado con su vida?

No sé, pero mujeres importantes que hayan sido trascendentales en términos de haber tenido un hijo conmigo o haber convivido son cuatro.

-¿Resulta muy costoso?

Resulta muy costoso tener hijos, porque yo soy una persona súper responsable y me encargo de todo lo relacionado con ellos, entonces resulta muy costoso darles estudio. Mis dos hijos mayores están en Buenos Aires estudiando, el chiquito está en el colegio. Por fortuna mis exmujeres son maravillosas y nunca han estado ni estarán en el plan de explotarme económicamente ni mucho menos.

-¿Qué piensa sobre la vida?

Amo la vida, soy una persona no creyente y creo que este es el único momento que tenemos. Estamos vivos en este momento, y después cuando morimos se termina todo.

-Sobre el amor de pareja, sobre el amor carnal, ¿qué piensa usted?

Es absolutamente vital y necesario para los seres humanos, encontrar en una pareja el amor, el amor espiritual y el amor carnal.

-¿Y sobre el poder a nivel general?

Me parece que el poder debería centrarse en el poder de si mismo, en el poder de cada quien y no conseguirlo a costa de los demás para sobresalir, o para crecer, o para manipular a los demás.

-Y finalmente –aunque ya dijo algo- ¿qué piensa sobre su muerte?

La muerte es lo único cierto que tenemos. Yo creo que uno debería entender que la muerte está al lado de uno como una sombra desde que nace, y que es la única certeza.

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