Farc: El amor en tiempos de guerra

Farc: El amor en tiempos de guerra

8 de febrero del 2017

Todo colombiano sin excepción alguna está a la expectativa con la reintegración de las Farc en la sociedad civil. Alrededor de este tema giran miles de preguntas. Durante más de cincuenta años poco o nada se supo de la convivencia interna de este grupo subversivo, sus reglas, sus celebraciones, si festejaban o no la navidad y el año nuevo, cómo eran los castigos si alguien faltaba al reglamento, cómo se manejaban las relaciones amorosas, entre otras incógnitas.

Pero es precisamente esta última una de las que más llaman la atención. El amor en la guerrilla, es un tema que abre miles de interrogantes y en este texto se responderán algunos.

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Promesas de amor en la guerra, una utopía 

Como se ha de suponer tener un romance estable y duradero en en la guerrilla es una utopía. La lucha es primero y así lo manifiesta uno de los textos titulado ‘Amores guerrilleros’ y publicado en en la página de las Farc: ‘Mujeres farianas’:

“En la guerrilla una promesa de esas es casi una utopía. No por falta de afectos, de amor, o de voluntad, es por la lucha misma. Porque la movilidad nos lleva a parajes muy distantes, unos de otros; los planes que nos corresponden pueden ser diferentes, y claro, también la guerra, que nos puede arrebatar la vida. Tal vez por eso los amores en la guerrilla son más intensos”, relata la exguerrilera Victoria Sandino Palmera.

Estar separados puede ser una de las cosas más difíciles de atravesar para una pareja. En la vida civil se pueden hacer mil maromas para verse cada cierto tiempo, pero en la vida guerrillera eso no pasa. Si están en bloques diferentes con misiones distintas el amor pasa a un milésimo plano y la esperanza de un encuentro cercano desaparece.

Además, uno de los puntos más importantes es que para iniciar una relación se debe tener una autorización previa del comandante. También necesitan de su permiso para dormir en el mismo chonto. Previendo los posibles embarazos, los comandantes de cada bloque son los responsables de proveer los métodos de planificación.

Pero cuando una mujer queda en embarazo ¿Qué pasa? ¿las obligan a abortar o el aborto es voluntario? Olga Marín, Integrante de la Comisiones de Género en la mesa de conversaciones de La Habana explicó:

“Si hay embarazos tenemos que decidir, si abortamos o tenemos el hijo. El aborto es un derecho que tenemos las mujeres a decidir sobre nuestro cuerpo, no se obliga a nadie.  Si lo tenemos, la pareja tiene que responsabilizarse del destino de esa criatura, corriendo el riesgo de que sea utilizado por el enemigo para matarnos a nosotros”.

Si la mujer decide tenerlo y criarlo puede abandonar las filas, pero siendo consciente de que nunca podrá regresar al grupo. También tiene la opción de tenerlo y dárselo a alguna familia de confianza para que lo crie. Tal fue el caso de  Chepe, hijo del Mono Jojoy. Fue criado en el seno de una familia amorosa en Bogotá, pero cuando tuvo 10 años se estrelló con la realidad de que su padre no era el hombre que lo crió sino uno de los cabecillas más poderosos de las Farc, su madre era también guerrillera.

Alguna de estas tres opciones deben elegir las madres, por más dura que sea la decisión. Pues los hijos en la guerra son una debilidad, el enemigo puede utilizarlos como objeto de amenaza para combatirlos y también como dijo Olga Marín, “no podemos estar trayendo hijos al mundo para después dejarlos por ahí desperdigados”.

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Para las parejas del común es tradicional llamarse entre ellos con palabras como ‘amor’, ‘mi vida’, ‘gordo’, ‘flaco’. En las Farc los novios se dicen ‘socios’ y nadie puede tocar la mujer de nadie. Es una regla a muerte.

Por otro lado, la cosa es más dura para los homosexuales. Conviviendo bajo una estructura machista, ser homosexual no estaba permitido. Quien lo fuera era duramente castigado y posteriormente lo echaban de las filas.

Ahora y luego de firmados los Acuerdos de Paz, Las Farc decidió cambiar su discurso, dejar el machismo de lado, promover la igualdad de género y respetar los derechos de la comunidad LGTBI.