La inyección que revoluciona tratamientos para VIH

29 de abril del 2019

Buenas noticias para los pacientes.

VIH, inyección

Los tratamientos para curar o controlar el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, simplemente conocido como VIH, han pasado por un largo camino desde que se dio la epidemia hace casi cuarenta años. En la actualidad los pacientes infectados pueden acudir a diversas opciones que mantienen el virus bajo control y evitan que la enfermedad destruya sus sistemas inmunológicos, lo que hace menos probable llegar a un panorama letal.

Para mantener la enfermedad fuera de un escenario peligroso es necesario una atención diaria, el dejar de tomar una pastilla daría la oportunidad al virus de atacar y crear resistencia ante el medicamento, haciendo que el VIH se riegue con facilidad por todo el cuerpo.

Un reciente estudio publicado en el New England Journal of Medicine, los investigadores de United BioPharma en sus oficinas de Taiwan reportaron los resultados de una inyección que bloquea el VIH, haciendo que los regímenes de pastillas diarias sean obsoletos.

Los resultados se relacionan al número de crecientes estudios que sugieren que los pacientes pueden tomarse descansos de tomar medicamentos sin poner en riesgo su salud.

La investigación contó con una muestra de 29 personas diagnosticas con VIH y que han recibido tratamiento para la enfermedad con pastillas por un periodo mayor a cinco años en promedio y que al azar recibieron una o dos dosis de un anticuerpo inyectable llamado UB-421.

Dicho tratamiento está diseñado para mantenerse en el mismo sitio donde están las células inmunes que el virus usa para infectar, la idea es que el UB-421 compita con el VIH y ocupe más estos lugares, previniendo que el virus entre e infecte las células.

En realidad, el tratamiento bloquea las células inmunes con una gran afinidad comparándolo con el virus, de hecho, lo golpea desde el punto de entrada cuando está listo para infectar.

Todos los pacientes recibieron ocho inyecciones, un grupo recibió el pinchazo una vez por semana, mientras que el otro lo tomó una vez cada dos semanas en una dosis mayor. Durante el periodo de ocho a 16 semanas que duró el estudio, las personas mantuvieron niveles inferiores de detección del virus, demostrando que las inyecciones, en ambas dosis y frecuencias, fueron efectivas al controlar el VIH, evitando que se propagara.

La investigación es un primer paso para que sea posible a los pacientes alejarse de los tratamientos de pastillas diarios y contar con un control a largo plazo sobre el virus. Ahora los investigadores planean estudiar el UB-421 en pacientes que fueron recientemente diagnosticados pero que todavía no han tomado medicamentos, quieren ver si las inyecciones controlan el virus al menos por seis meses.

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