Trump no se rinde y aviva la ira latina

Trump no se rinde y aviva la ira latina

6 de Julio del 2015

Es el mismo Donald Trump, un excéntrico ‘tío rico’ en Estados Unidos que busca la nominación republicana para aspirar a la Presidencia del país, quien le arroja gasolina al fuego que encendió cuando calificó a los inmigrantes mexicanos de traficantes de drogas, criminales y violadores.

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Desde el 16 de junio, cuando lanzó sus indecorosas opiniones, se produjo una oleada de condenas a sus opiniones, a todas luces racistas y xenofóbicas.

Su insistencia en mantener las declaraciones discriminatorias contra la inmigración latina lo condujo al fin de sus relaciones con las cadenas de televisión Univisión y NBC de Estados Unidos, Televisa de México, los negocios con los grupos de Carlos Slim, la ruptura con las famosas tiendas Macy’s y la amenaza de varios países del continente que no estarían interesados en participar con concursantes en Miss Universo, el certamen de belleza del que el magnate es copropietario.

Famosos a la carga

Las primeras personalidades en reaccionar fueron las celebridades latinas, muchas de ellas con gran influencia en Estados Unidos.

Colombianos como Shakira, J Balvin, Manolo Cardona y los principales directores de los medios radiales no dejaron de calificar como “ridículos” los ataques de Trump a los inmigrantes.

En México, el país al que el empresario hirió directamente con sus comentarios, no dejaron de pronunciarse desde cantantes como el vocalista de Maná Fher Olvera, el actor Eugenio Derbez, la actriz Galilea Montijo y hasta la directora nacional de Nuestra Belleza México y exMiss Universo, Lupita Jones, quien de paso anunció que su país no estaría en el concurso de belleza por indignación.

También celebridades de Chile, Argentina, y varias naciones centroamericanas se sumaron a la protesta.

Incluso famosos dentro de Estados Unidos, como Ricky Martin, Emilio Estefan, Roselyn Sánchez, Perez Hilton (influyente bloguero y comentarista), la estrella de Hollywood Rob Schneider o la actriz que interpretó a Betty la Fea (Ugly Betty en EE.UU), América Ferrera, arremetieron contra el magnate.

Las manifestaciones de condena de estas celebridades alientan a los públicos a criticar a Donald Trump y avivan la indignación continental, lo que podría tener efectos en su campaña política.

Históricamente los republicanos no han mostrado interés por el voto hispano, hasta cuando dicho caudal le garantizó la reelección a Barack Obama hace tres años y les hizo entender que no es un público a despreciar.

Republicanos le dan la espalda

Las encuestas previas de intención de voto sobre Donald Trump varían. Algunas lo ubican entre el segundo y tercer lugar dentro de sus colegas conservadores. Otras casi no lo registran y le dan un 1% de apoyo para las primarias del año entrante.

La carrera por la candidatura republicana la sigue ganando Jeb Bush. Incluso algunas encuestas lo muestran por debajo del senador de origen cubano-americano Marco Rubio.

Lo cierto es que algunos sectores creen que la insistente arremetida de Trump contra la inmigración no necesariamente lo hunde en su campaña política, sino que lo acerca a los sectores más conservadores del partido Republicano.

Desde que Trump arreció sus críticas a los latinos ha marcado en las encuestas, tal vez porque figura más en los medios. Esa amenaza empezó a ser repelida por sus contrincantes.

El aspirante Jeb Bush dijo sentirse personalmente ofendido por los comentarios de su rival en las primarias del partido. Bush, cuya esposa Columba es mexicana, dijo:

“Este tipo de comentarios extraordinariamente feos no reflejan al partido republicano”.

“(Trump) no es un hombre estúpido, así que no asumo que piense que todos los mexicanos que cruzan la frontera son violadores. Está haciendo esto para inflamar, incitar y atraer la atención, que parece ser el principio organizador de su campaña a la presidencia”, añadió el exgobernador de Florida.

Lo propio hizo el exgobernador de Texas Rick Perry, quien también quiere llegar a la Casa Blanca en 2016. Aseguró sentirse “ofendido” por los comentarios de Donald Trump sobre la inmigración irregular a EE.UU., y afirmó que el magnate y también precandidato no entiende la situación en la frontera sur del país.

“No creo que entienda el reto” en la frontera con México, aseguró Perry en una entrevista en la cadena ABC News.

“Los hispanos en Estados Unidos, los hispanos en Texas han sido gente extraordinaria que ha hecho grandes cosas. Y pintarlos con esa brocha gorda como ha hecho Donald Trump… Creo que va a tener que defender sus declaraciones, y yo dejaré claro que son ofensivas”.

Boicot latinoamericano a Miss Universo

Parece ser que uno de los damnificados por los ataques de Trump será el concurso global de belleza Miss Universo.

Varias organizaciones nacionales han anticipado que no enviarán representante y ciudades como Bogotá, que esperaban acoger la sede del evento, ya retiraron su oferta.

La más reciente en salir fue Nicaragua, país que anunció que su representante no irá a Miss Universo si el certamen de belleza no apoya a la colombiana Paulina Vega, quien fue llamada “hipócrita” por Donald Trump.

Igual sucederá con las candidaturas de El Salvador, Costa Rica, Panamá, México y posiblemente Guatemala.

Venezuela evalúa si cancela o no su participación, aunque desde el gobierno seguramente apoyarían rechazar la oferta. Nicolás Maduro, el presidente, arremetió con fuerza contra Trump. No lo bajó de “bandido”, “ladrón” y “pelucón”.

El Concurso Nacional de Belleza de Colombia no se ha pronunciado al respecto, pese a que Trump arremetió directamente contra Paulina Vega y la calificó de Hipócrita.

Le ha tocado a Miss Universo defenderse sola ante uno de sus jefes. La colombiana dijo que pese a estar en desacuerdo con él, no puede renunciar a su corona porque firmó un contrato del que no puede desvincularse, por lo que “no tiene sentido” que el multimillonario la tache de “hipócrita”.

“No es tan fácil como renunciar; tengo un contrato firmado”, declaró a W Radio y reiteró que no está de acuerdo con los comentarios de Trump, que en su día calificó de “injustos e hirientes”, pero subrayó que no abandonará Miss Universo por una polémica que se reduce al ámbito político.

“Miss Universo ha existido antes de que este señor (Trump) fuera el dueño y seguirá existiendo cuando se marche. No voy a cambiar todo lo que esta pasando en mi vida simplemente por una campaña presidencial”.