Gatos fluorescentes contra el SIDA

Gatos fluorescentes contra el SIDA

15 de octubre del 2011

El DNA de un grupo de gatos domésticos fue modificado con un gen que combate un virus similar al VIH. Un segundo gen fue tomado de una medusa y hace que los gatos se vuelvan verde fluorescentes al ser puestos bajo una luz ultravioleta.

El fin de este experimento es demostrar que la proteína que previene el desarrollo del SIDA en macacos también es efectiva en gatos. Ambos genes están ligados. El de la medusa es usado para rastrear el gen que contiene la proteína. Al poner una lámpara ultravioleta sobre el gato, éste emite un resplandor verdoso. Esto quiere decir que la proteína ha sido encontrada en los tejidos y está funcionando.

Los creadores de los gatos modificados dicen que este invento es un avance y una ayuda para la creación de vacunas y curas contra el virus del VIH. El experimento también ayuda a los animales. En un futuro se logrará que los animales se desarrollen con más resistencia a diferentes virus y enfermedades comunes, por lo cuales sus dueños ahorrarán en veterinarios y medicinas.

Aun así, el estudio ha generado controversia en cuanto al bienestar animal. La idea es que la mayoría de los experimentos científicos empiecen a reducir y hasta eliminar a los animales como materia prima. Ya existen muchas opciones que dan resultados fidedignos que se acercan más a la naturaleza y biotipo humano.

Los investigadores de la Clínica Mayo, en Estados Unidos, utilizaron virus inofensivos para transferir los genes dentro de óvulos que fueron retirados de gatos esterilizados. Uno de los genes produce el brillo fluorescente y el otro ataca el Virus Felino Inmunodeficiente, la versión felina del VIH. Los óvulos fueron fertilizados in vitro y luego implantados en madres seleccionadas.

Se hicieron 22 intentos, de los que resultó el nacimiento de 5 gatitos. Sólo 3 sobrevivieron. Uno de ellos tuvo problemas de salud y dos estaban en perfectas condiciones. El gen antiviral siguió presente en los genes de los gatitos, que fueron capaces de resistir el FIV mejor que un gato común. Dos de los gatos tuvieron más gatitos y la camada también llevaba los genes modificados.